Proyecto de Banda Musical Marchante de la IE Denzil Escolar

Banda musical marchante de la Institución Educativa Denzil Escolar en el barrio ‘La mano de Dios’, Comuna 10 de Riohacha… Reivindicación social de un sector marginal de la capital de La Guajira.

     El miércoles 25 de julio, en el salón de Audiovisuales de la Institución Educativa Denzil Escolar en el barrio ‘La mano de Dios’, en la convulsionada comuna 10 del Distrito Turístico y Cultural de Riohacha, se cumplió la sociabilización del proyecto socio-educativo-cultural de la Banda Musical Marchante del Plantel.

     Primer proyecto de este género en La Guajira, planificado para que, en 2 años, no solo esté formada sino actuando a fin de que dentro de 5 años se gradúen los primeros bachilleres músicos en la península.

     Un proyecto pionero en el departamento. Pionero, sí, porque La Guajira es el único departamento de la Costa, y a lo mejor de toda Colombia, que, hasta la fecha, no cuenta con una banda de música estudiantil. Es más, la capital, Distrito turístico y cultural, ni

siquiera tiene una banda oficial de música juvenil, mucho menos estudiantil.

     Para más decir: la cuna que amamantó el acordeón en Colombia —tierra de ‘Francisco El hombre’—, no ha tenido, en más de 40 años, un proyecto de formación musical formal.

     No hay que perder de vista que el Caribe colombiano ha sido pionero en este tipo de agrupaciones musicales estudiantiles, copiado para bien —copiar no es malo, lo malo de copiar es copiar lo malo— de las escuelas y universidades de los Estados Unidos de Norte América, donde la formación musical hace parte del sistema educativo.

     Hace 40 años, en 1977, al profesor Eugenio Giraldo, del Instituto de Educación Media Diversificada, INEM, de Cartagena —en La Guajira, tampoco tuvimos un INEM— se le ocurrió formar una banda de marcha marcial con sus alumnos: agrupó a varios estudiantes que, aunque no pasaban de los 13 años, se interesaron en el tema y se levantó los instrumentos como pudo. Les dictó algunas clases de solfeo y los puso a tocar. Pero por más que insistía el pobre profesor, los muchachos cambiaban siempre las notas marciales por el sonido ‘levanta muerto’ de la ‘papayera’ o banda de música de viento, aquel que les salía con toda la naturalidad del caso a los pelaos.

     Ni los jalones de pelo que él mismo se daba ni los regaños del desesperado profesor Giraldo sirvieron para que sus alumnos dejaran de bailar mientras tocaban, algo que también les salía de adentro. Así nació la primera banda musical estudiantil show de Colombia, con una espectacular coreografía al compás de populares piezas musicales del folclor costeño que, adaptadas, hacían las delicias de los espectadores de los desfiles de la época. De aquella banda estudiantil, nació una exitosa agrupación musical: Los Inéditos de Colombia.

     Hace 35 años, el 30 de junio de 1982, el colegio de La Divina Pastora entrenó Banda Marcial durante la celebración de sus Bodas de Diamante, los 75 de su creación. Yo estuve a su cargo, acompañado de un

grupo de estudiantes que vivían en calles cercanas a la mía.

Banda marcial de la Divina Pastora en 1982 y en épocas actuales. Ha trascendido sobre la fundamentación musical que les aportara maestro Alfredo López Moreu y el autor de esta crónica.

     En la Plaza Padilla de Riohacha, nos encontramos con la agradable sorpresa propiciada por la actuación de la banda show Rafael Urdaneta, procedente de Venezuela, la primera de ese tipo vez que se apreciaba en Riohacha: 

¡causaba asombro por donde iba pasando!

     Antes, el maestro Alfredo López Moreu había sido, por muchos años, profesor de la banda marcial del colegio de la Divina Pastora —mi maestro: de él aprendí todo mis conocimientos al respecto—, actividad que ejerció desde la vena artística que heredó de su padre Luis Alejandro López, hombre de letras y músico, llamado por su círculo de amigos cercanos como ‘Papáyi’, autor de muchas canciones  y de las letras de varios himnos, entre ellos el de La

La banda show Rafael Urdaneta, de Venezuela, la primera de ese tipo vez que se apreció en Riohacha. Hace 35 años. La ilustración para el titular de esta nota la representa una de las integrantes de la banda venezolana.

 Guajira, el del Riohacha y el de algunas instituciones educativas, y quien tocaba guitarra y también, como un deber

ciudadano, el órgano en la Catedral

Nuestra Señora de los Remedios. En 1978 López Moreu aceptó una oferta no solo para dirigir la banda de guerra del colegio Nacional Loperena de la ciudad de Valledupar sino también para dictar clases de música en el área artística del pensum. Se nos fue y la banda marcial del Loperena, bajo su mando, destacaba en toda la Costa norte. En 1982,

durante las festividades por los 75 años de La Divina Pastora, vino a la celebración y lo derroté con la banda marcial anfitriona, que contaba con más de 120 integrantes. A partir de ese momento, la banda musical de la institución riohachera fue por varios años la más grande de la región. Y lo digo sin falsa modestias.

     Mientras tanto, en Valledupar, el maestro López Moreu le daba otro rumbo a la banda que dirigía y, en 1985, la convirtió en banda musical show y la elevaría a la condición de una de las primeras del Caribe colombiano.

     Allende las fronteras guajiras, bajo la orientación del técnico de motores de helicópteros Hilton Escobar Roa, nació en 1995 la banda marcial del Colegio Industrial de Baranoa, en el Atlántico, con 25 niños. Nació para llegar a ser el proyecto educativo musical de inclusión social más exitoso en Colombia y Latinoamérica: evolucionaría a Banda Departamental de Baranoa debido a su expansión y porque ni el colegio ni la

alcaldía podían financiarla. Fue el entonces gobernador del Atlántico Rodolfo Espinosa Meola quien la apoyaría y la designaría Departamental, aunque conminado por la comunidad del municipio a identificarla siempre como de Baranoa, donde nació. Veintidós años después, este proyecto educativo social sigue llevando la música colombiana, sobre todo los aires costeños, por todo el mundo. Con más de 7.000 jóvenes formados y 600 miembros activos, hoy día la banda, salida del Caribe, deja bien en alto el nombre de Colombia en donde se presente.

     La experiencia positiva de la banda de Baranoa ha sido tomada como referente para la realización del proyecto banda musical educativa Denzil Escolar por su alto contenido social. Con ella se ha demostrado que la etapa de la niñez es la indicada para iniciar

El maestro Alfredo López Moreu, profesor, en sus tiempos, de la banda marcial del colegio de la Divina Pastora, vena artística que heredó de su padre el inolvidable Luis Alejandro López.

procesos de participación y formas de integración. Sabemos que “la educación musical es una filosofía oculta que transforma el ambiente” y esto pretende explicar que es una actividad indispensable en la formación de los jóvenes, capaz de moldear caracteres y sentimientos del ser humano y de procurarles la posibilidad de que trasciendan a un estatus superior.

     Formación de jóvenes que estarán sensibilizados de tal manera que podrán desenvolverse, con valores éticos y buen comportamiento, para bien de su entorno social, sobre el efecto de la educación artística como medio de superación. Los ejemplos son numerosos.

     Convencidos de que la educación es uno de los caminos que conducen hacia una mejor convivencia social, este tipo de ejercicio hará posible la paz. Si abriéramos las puertas de la educación musical a todos los niños y niñas en las escuelas y colegios de La Guajira, estaremos no sólo alejándolos de los vicios y las malas compañías sino dándoles también la oportunidad a cada uno de ellos de dominar una actividad artística, de auto-sostenerse para sobrevivir y de contribuir a la construcción de un país en paz. Nuevos ciudadanos seguros de sí mismos y confiados en los otros. Ciudadanos capaces de analizar y aportar en procesos colectivos. Ciudadanos que prefieran consenso y disenso, el acuerdo y el pacto, antes que las armas, para resolver conflictos. Ciudadanos capaces de vivir felices en La Guajira, Colombia y el mundo globalizado del momento actual.

     Pero lastimosamente, la dirigencia político-administrativa de La Guajira se ha resistido a entender que la formación artística, especialmente la musical, es de las herramientas más eficaces contra las prácticas desviadas de la juventud.

     Mirándolo bien, el proyecto socio-educativo-cultural de la Banda Musical Marchante de la Institución Educativa Denzil

Presentación oficial del proyecto de Banda Musical Marchante el salón de Audiovisuales de la Institución Educativa Denzil Escolar. En cinco años los estudiantes saldrán graduado de bachilleres músicos, los primeros en la península.                

Escolar ha de representar una reivindicación con efectos de mucho sentido social en el sector donde se ubica el platel, el barrio ‘La mano de Dios’, sector de la Comuna 10 de Riohacha. Un sector de estratos cero y uno, que alberga familias, las unas, en condición de vulnerabilidad, mayoritariamente de bajísimos recursos económicos, y, las otras, en condición de desplazados por la violencia.

     Como consecuencia de esta situación económica, muchos de esos núcleos familiares viven en condiciones de hacinamiento, en medio de las cuales impera la violencia intrafamiliar, un alto índice de inseguridad y el desempleo, factores que contribuyen a que germinen, florezcan y tomen fuerza, grupos al margen de la ley.  Los niños son los más perjudicados, los más afectados por la violación sus derechos. Ante su condición de vulnerabilidad, muchos son inducidos a la drogadicción y el alcoholismo prematuros, o involucrados a actividades ilegales y delincuenciales, como el pandillismo y el sicariato. La Comuna 10 termina siendo uno de los sectores poblacionales menos favorecidos de Riohacha. Allí, las oportunidades para un desarrollo integral del individuo son escasísimas, por no decir nulas.

     El proyecto de la banda nace para mejorar las condiciones de vida de cientos de jóvenes talentosos, rodeados de extrema pobreza. Les da la oportunidad de un mejor vivir por intermedio de la formación musical. Y no solo a ellos, sino también a sus familias, posibilitando el fortalecimiento del tejido social. Es la promoción de nuevos planes de vida individuales y colectivos que generen alternativas que permitan enfrentar los fenómenos de violencia y drogadicción temprana. Que además de haberlos reparado para cuando terminen sus estudios de bachillerato les facilita la oportunidad de contar con un oficio que les permita obtener recursos económicos que les sirvan para continuar los estudios profesionales en la carrera que les atrae como fundamento para su proyecto de vida.

     El eje central para un buen desarrollo de los proyectos de formación musical es la dirección. Su titular debe poseer características especiales. Y este proyecto cuenta con Javier Rodríguez López, músico, arreglista y director profesional con más de 20 años de experiencia, creativo para las soluciones e innovador para el desarrollo artístico y musical de personas de cualquier edad. Ha estado al frente de diversos procesos formativos similares a saber:

     *Convenio entre la secretaría de Cultura y Turismo y el Colegio Pies descalzos en Barranquilla.

     *Alcaldía de Lérida, Tolima, en promoción social y estrategias de prevención al consumo de sustancias psicoactivas.

     *Programa de utilización del tiempo libre para población de niños, niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad, en la institución Educativa Colombo

Javier Rodríguez, multifacético musico, director del proyecto socio-educativo-cultural de la Banda Musical Marchante de la Institución Educativa Denzil Escolar de Riohacha.

Alemán Scalas.

     Como músico profesional tiene un gran recorrido: grupo de cámara Viola Camacho y agrupaciones como la orquesta de Pacho Galán, la Gran Orquesta del Carnaval, Los hermanos Martelo, La Playa, Los Tremendos de Colombia, orquesta Impacto, orquesta Melao, orquesta de Joseito Martínez, orquesta de Juan Piña, orquesta La Inspiración y la Fabulosa.

     Aportes como el de Javier Rodríguez y el del rector de la institución educativa Diomedes Ordoñez de la Cruz y quien esto escribe, harán posible que en corto tiempo

se deje de hablar sobre la violencia y los problemas sociales de la comuna 10 para hablar de la calidad de la Banda del Denzil Escolar. Es decir, que por allí se iniciara la revolución cultural del Distrito. Se necesita que muchas personas y empresas públicas y privadas hagan su aporte… Se necesitan instrumentos musicales, atriles, métodos musicales y muchos otros recursos necesarios para el éxito de este proyecto.

     Cuando esto cristalice, podremos expresar, pecho henchido, que “ahora, los jóvenes de la comuna 10 de Riohacha están dedicados a formar bandas… bandas, sí, ¡pero de música!… Se están armando, sí, pero… ¡con instrumentos musicales!”.