De un viejo pelícano sentado en el muelle roto

Como muñones destrozados,  
tus columnas de hierro y de cemento,  
cuelgan sobre la mar que antes hollabas,  
y el cerro tutelar que te amparaba,  
entre brumas, lamenta tu anunciada ruina.  
Ese ayer de esplendor,  
cuando los barcos de vapor,  
arrimaban a tu puerto seguro,  
y las familias por la guerra desterradas,  
volvían a sonreír, por llegar a otro mundo.  
Italianos, turcos, alemanes,  
sefardíes, árabes, sirios y miles de otras razas,  
pasaron por tu larga estructura,  
trayendo solo ilusiones y la memoria viva,  
de los abuelos muertos, de los hijos reclutados,  
para matar o para morir en campos de batalla,  
otros, menos afortunados conducidos a hornos  

de cremación,  
en nombre de la soberbia humana.  
Aquellos que desfilaron con la cabeza baja,  
para ser recibidos por un pueblo distinto,  
alegre, bullanguero, disfrazado de eterna fiesta  
pescadores de sueños y de peces  
que pronto contagiaron, con sus bailes y cantos,  

a los extraditados de esa Europa arrasada.  

Los descendientes de aquellos,
que antaño cruzaron tus embarcaderos,
hoy miran con nostalgia, tus huesudos brazos mutilados,
que les recuerdan a esos héroes de uno u otro bando
que retornaban a casa, para morir de tristeza
por las ruinas de ciudades y campos.
Mi viejo muelle olvidado,
la gran ciudad
con su frágil memoria,
olvido que por tus losas y tus rieles,
se fue adentrando en la historia.
Y ahora que como un hombre roto
agonizas entre golpes de olas
ahora que te derrumbas poco a poco
En espera de la marejada final
que deposite tus ruinas,
en el fondo de esas aguas, que hace muchos años
te vieron inhiesto, orgulloso
sirviendo de puente, a una generación por la guerra perdida,
me recuerdas a esos viejos barcos que naufragan,
con todas sus luces encendidas...

 

José Joaquin Rincon Chaves
Bogotá D. C. mayo 6 de 2016

(Para Mary)

Las olas rompen por debajo de las ruinas del muelle que un día,
recibiera a miles de peregrinos de otros mundos. 
siete, ocho, pedazos rotos de hierro y de cemento
la caseta derruida de la aduana, donde en secreto nos robamos besos hambrientos, cual jóvenes ansiosos.

Las escalas por donde llegábamos al mar,
ahora muestran sus retorcidos brazos
en el fondo de arena, que audaces hollábamos
desafiando las bravuras que su lecho escondían

y las miradas críticas de los caminantes marinos
ante estos muchachos sin pudicia.

Esas aguas saladas en donde un día,
con rabia contenida, 
arroje unas rojas mancornas,
que eran todo el lujo de un pobre actor de radio, como queriendo hundir con ellas,
el amor escondido en el alma y los deseos de ti.

Hoy, como un viejo pelicano

cansado de surcar los cielos de ese puerto,
me poso sobre las ruinas del embarcadero
con ansias de mirar las aguas de la vida,
y en el fondo veo brillar, 
los rojos destellos de las piedras perdidas.

José Joaquín Rincón Chaves
Bogotá D. C. septiembre 8-2013

No importa, Cristelle

     La artista colombiana Cristelle Rodríguez, salsera y odontóloga radicada en los Estados Unidos, ha llegado a Colombia para presentar su primera producción cristiana ‘No importa’, realizada por el pianista puertorriqueño Israel Tanenbaum, exRoberto Roena y exPete ‘El Conde’ Rodriguez.

     Tras años dedicada a la música se ha convertido en una artista polifacética con una voz potente capaz de cantar en diversos ritmos con su estilo alegre e imponente, hoy vuelve a Colombia a presentar su primer CD titulado “Sencillamente Gracias” segura de que al público colombiano quedará fascinado por sus ritmos auténticamente latinos.

     La cantante y compositora estará disponible para los medios desde este martes 4 de hasta el próximo sábado 8 de julio.

SENCILLAMENTE, GRACIAS

     Cristelle ha lanzado recientemente su primer CD titulado "Sencillamente Gracias" que incluye una variedad de ritmos latinos y

composiciones originales de Chay Molina, Oquendo, Elvin Pérez y un cover de Lilly Goodman. El álbum fue producido y arreglado magistralmente por Israel Tanenbaum con la participación de reconocidos artistas de Colombia y Puerto Rico para incluir salsa, tropi-pop, balada e incluso una ranchera, lo que hará que los oyentes quieran más.

     Nacida en Nueva York y criada en Colombia comenzó a cantar a la edad de seis años, actuando en espectáculos de talentos, obras de teatro, concursos y más tarde con el coro regional UNCOLI. Cuando estudiaba en la secundaria se unió a la banda local de rock en Bogotá "Spit Fire". En su época universitaria ella formó parte de un coro de música experimental que la expuso a un repertorio no convencional y ayudó a desarrollar su fuerte voz.

     Una vez se graduó como dentista Cristelle se unió a Aché Orquesta, una orquesta femenina, donde se familiarizó con una amplia gama de ritmos tropicales y afrocubanos y con quien grabó el primer álbum "Ya es Hora". Esa experiencia cambió cómo y qué cantaría a partir de entonces. Cuando se mudó a la zona de Virginia / D.C. en los E.E.U.U su talento fue rápidamente reconocido por bandas locales como Liberación y el espectáculo musical latino Areito que la hizo su cantante principal.

     Después de presentarse a través de la costa este y los estados del medio oeste, Cristelle actuó en dos producciones del teatro musical bajo dirección de Hugo Medrano; "Raíces Cubanas" y "Candombe Tango Negro", las cuales realizaron temporadas en el Teatro Hispano GALA de Washington, DC.

     Tras años dedicada a la música se ha convertido en una artista polifacética con una voz potente capaz de cantar en diversos ritmos con su estilo alegre e imponente, hoy vuelve a Colombia a presentar su primer CD titulado “Sencillamente Gracias” segura de que al público colombiano quedará fascinado por sus ritmos auténticamente latinos.

Por RICARDO BICENTY