La noche del jueves 23 de noviembre de este año, en el Museo Bibliográfico Bolivariano de la Universidad Simón Bolívar, fue presentado el libro titulado ‘Las voces de las piedras que enfrentan a los dioses’, cuya autora es la socióloga, doctora en antropología, Magistra en Antropología Jurídica, especialista en Administración de la Planeación Urbana y Regional, con otros estudios realizados en diferentes universidades de Colombia, Matilda Eljach, quien es docente de la Universidad Simón Bolívar. Esa misma noche, después de presentar la autora Eljach su libro, también presentó el suyo el historiador Carlos Rodado Noriega titulado ‘La formación de la lengua española y su

evolución histórica’, ya reseñado.

     Como investigadora en sociología y antropología, la doctora Eljach tiene publicados ensayos, textos académicos y artículos científicos en diversas revistas universitarias, además de las temáticas tituladas: ‘Dimensión social y política de la planificación’; ‘El oficio del educador’; ‘Colombia, nuevo reto: ¿educación para la paz o educación contra la violencia?’; ‘La investigación cultural en el Cauca: un incipiente proceso’. Además, es autora del poemario ‘Un candil deshojado’; como compiladora publicó el título ‘Fals Borda y la persistencia de las utopías’, entre otros ensayos.

     El último trabajo hasta hoy publicado es este libro ‘Las Voces de las piedras que enfrentan a los dioses’, inacabada resistencia de los afrodescendientes en Popayán, que contiene 249 páginas, impreso en esa misma ciudad por la Editorial de la Universidad del Cauca.

     Presentó la semblanza de esta autora en el auditorio del Museo Bibliográfico Bolivariano el coordinador de Museos de la USB doctor Jorge Artel Alcázar; posterior fue la intervención del Magister en Estudios del Caribe doctor Jairo Solano, quien con inmensa satisfacción académica e intelectual y el honor personal que le fue concedido por la autora para que presentara su libro, disertó acerca de la impecable calidad literaria original de la investigadora Eljach, quien enaltece con su trabajo el Grupo de Investigación de Estudios interdisciplinarios sobre el Caribe que él dirige en la Universidad Simón Bolívar, del cual ella hace parte.

Visibilización de poblaciones afrodescendientes

     El prólogo del libro fue realizado por el también investigador Adolfo Albán Achinte y en el cual escribe sobre “la visibilización de poblaciones afrodescendientes

en una sociedad determinada por el racismo estructural 

La autora de la obra Matilda Eljach.

histórico que se constituye en una apuesta política que trasciende los marcos de la investigación para adentrarse en situaciones de orden socio-cultural, organizativo, cosmogónico, gastronómico, poético y dancístico que a través de la oralidad adquieren dimensiones significativas para quienes en sus historias de vida han tenido que afrontar y enfrentar las vicisitudes que les plantea una ciudad como Popayán”.

     El libro, según su autora Matilde Eljach, está inundado en sus páginas de casos narrados por afrodescendientes, relatos de vida de residentes en Popayán, sitio de su investigación, donde todos, a través de sus narrativas fueron envolviendo las páginas de la realidad misma que significa ser afrodescendiente donde el blanco es blanco y solo el negro es negro. En su libro menciona la autora:

     Serían incontables las situaciones para ilustrar la presencia de los afrocolombianos en la construcción de territorio y comunidad en Popayán, con el deseo de develar cómo la construcción de tejido de la vida alimenta la inacabada resistencia de esta comunidad que, invisible o no, silenciada o no, protagónica o no, está enraizada en la ciudad

blanca (p:17).

     Es así que con orgullo investigativo la autora traslada a sus primeras páginas del libro la reflexión negroide del poeta y escritor fallecido Manuel Zapata Olivella (1990: 343), cuando expresa:

     No miento cuando digo que solo fui la aguja de los ancestros para enhebrar la trama con las vidas y las muertes de cien millones o más de africanos removidos de su tierra, cazados y unidos por cadenas, para ser trasplantados a la América. La mitad quedó sepultada en las aguas del Atlántico y los vientres de los tiburones. El resto, dispersos a lo largo y ancho del continente, esculpieron sus hijos en el vientre de las indias, o parieron engendros de padres blancos antes de sembrar sus huesos para dar nacimiento al nuevo ‘muntu’.

Lo histórico es cultural y marca de valor

     A lo largo y ancho de su grueso volumen literario la autora Matilde Eljach se sustenta sobre bases históricas de otros reconocidos escritores que han estudiado el origen de la raza negra en Colombia y fuera de ella, como han sido los investigadores Nina S. Friedmann, Anne Marie Lozoncy, Jaime Arocha, William

Villa, Peter Wade y Michael Taussig, cuyos trabajos abrieron brecha en la reflexión académica desde la socioantropología.

     Estudios sobre el tema afrodescendiente en Colombia han sido reseñados también por Jaime Jaramillo Uribe, Eduardo Restrepo, Axel Rojas, Mauricio Pardo, Claudia Mosquera y María Clemencia Ramírez, entre otros investigadores.

     “Aquiles Escalante y Rogerio Velásquez enfrentaron el silencio cómplice discriminatorio de la academia colombiana sobre las poblaciones negra, resaltando su interés por confrontar la discriminación socio-racial de estas comunidades…” (p: 41).

Por otro lado, ya en época más contemporánea (2010), el escritor Roberto Burgos Cantor recoge como editor en 

‘Rutas de libertad, 500 años de travesía’, la mirada del historiador Orián Jiménez en ‘Los rostros de las culturas afrocoloniales’.

     Relevante es, según escribe la autora del libro ‘Las voces de las piedras que enfrentan a los dioses’, la exposición de conceptos hegemónicos sobre el saber y el conocer del tema africano de Manuel Zapata Olivella, quien abrió camino para su propósito con publicaciones de menor difusión, después fue abriéndose a otras revistas con sus investigaciones antropológicas que se inauguran en ‘Cantos africanos de los negros de Palenque (1962).

     Como conclusión del libro “Las voces de las piedras que enfrentan a los dioses, la autora expresa en su contraportada que la historia escrita por negros y para negros “hay que pensarla desde el dolor, desde el grito, desde el silencio”. Es así como desde el fogón del abuelo, “último patriarca de palenque”, como lo canta el poeta Jorge Artel (1986), para que cada una de las tres piedras entre las que se enciende el fuego y sobre las que se coloca el recipiente con los alimentos, apuntale el camino del aprender la vida en reunión de amigos junto al fuego que nos proveerá calor, luz, brasa, llama, encendimiento de la sangre, ardor para impulsar las búsquedas y los encuentros, viveza, empeño, hoguera para advertir el peligro”…

     “Fogones crepitantes, como los del palenque del abuelo, dispuestos a reproducir los sonidos repetidos, rápidos y secos como el de la sal en el fuego, de las voces de los tambores que siguen repicando los mensajes venidos de la ancestralidad”. 

Nury Ruiz Bárcenas

Escritora-Periodista cultural 

Orden Álvaro Cepeda Samudio 

Jairo Solano presenta el libro de Matilda Eljach.