De marketing político y estrategias

     Se avecinan las elecciones para Congreso en Colombia, muchos buscan ayuda profesional y los otros, generalmente los que pierden, se ‘auto-asesoran’.

     Pensando en unos y en los otros, traemos estos 20 puntos, en torno a los cuales hay que pensar y decidir para que la planificación de una campaña electoral sea completa y efectiva.

     Una empresa electoral sin estrategia, o con la estrategia equivocada, es una derrota segura, por bueno que sea el candidato, por bueno que sea su partido, por malo que sea el adversario… ¡La derrota es segura si falla la estrategia!

     Sucede muchas veces que el político y su equipo están muy desbordados de tareas. Mucho para hacer. ¡Tanto!, y poco tiempo. Y la campaña electoral se viene encima.

     ¿Por dónde empezar? ¿Cuál es el orden, la secuencia que debo seguir? ¿Cuál es la cronología de decisiones que debo tomar?

     En esa nota incluyo los 20 puntos sobre los cuales hay que pensar y decidir para que la planificación de la campaña electoral sea completa y efectiva.

     Cuanto mejor se logre implementar cada uno de estos 20 puntos, tanto mejor será la campaña. Y ya se sabe lo que sucede cuando una campaña electoral es la mejor: ¡vienen los votos!, por lo general…

TÚ A TÚ: CAMPAÑA ELECTORAL EN 20 PUNTOS

     ¿Ya decidiste que serás candidato? ¿Ya sabes cuándo será la elección? Si tu respuesta es afirmativa, entonces ya mismo debes comenzar a planificar tu campaña

electoral. Esta checklist, esta guía rápida, te permite escribir tu plan estratégico de un modo rápido para luego pasar a la práctica.

     Entonces: ¿cómo planificar tu próxima campaña electoral? Así:

     1.- Determina tu target(segmento), los segmentos sociales hacia los cuales vas a dirigir tu campaña electoral.

     2.- Traza el perfil de una persona representativa de cada segmento de tu público.

     3. Encuentra el problema más importante de esa persona que puedas ayudar a resolver cuando ocupes el cargo.

     4. Describe con detalle ese problema.

     5. Presenta tu solución para el problema.

     6. Escribe una frase-disparador que reúna Target-Problema-Solución.

     7. Reitera la operación para cada segmento de tu público.

     8. Sintetiza los pasos anteriores construyendo unos pocos temas de campaña y un mensaje que los unifique.

     9. Descubre si los rasgos de tu personalidad incluyen energía y afabilidad.

     10. Decide de qué manera vas a fortalecer esos rasgos en tu comunicación política.

     11. Establece que porcentaje de ilusión y qué porcentaje de función práctica representarás como marca política.

     12. Diseña tus códigos comunicacionales como marca: logotipo, isotipo, eslogan, gama cromática, códigos sonoros.

     13. Establece claramente qué es lo que te diferencia como candidato de tus competidores.

     14. Analiza el cuadro de situación del mercado y tu posición en la mente del elector: ¿Eres el líder, el retador, el tercero en discordia o un lejano competidor?

     15. Decide la batalla de posicionamiento que se debe dar: defensa si eres el líder, ataque si eres el retador, flanqueo si eres el tercero, guerrilla si estás lejos.

     16. Mejora tu comunicación no verbal.

     17. Responde las principales objeciones que se presentan en tu contra.

     18. Presenta testimonios de personas que te valoren.

     19. Ofrece garantías de que cumplirás con tu palabra.

     20. Escribe textos y guiones para todas las piezas de campaña en función de estos criterios.

     Como ves… ¡hay mucho trabajo por hacer!

     Por supuesto que no tienes que hacerlo todo. Necesitarás ayuda, claro. Equipo. Un buen equipo para trabajar con cada uno de estos 20 puntos.

MIGUEL MALDONADO MARTÍNEZ

¡Pilas!, que ya vienen las congresuales

     En Colombia, cada quién se cree encuestador, pero la realidad dice que solo es el Consejo Nacional Electoral de Colombia la entidad que regula las encuestas. Y solo las firmas autorizadas por esta corte pueden publicarlas, previo el lleno de los requisitos que se exigen.

     Cuando el cotarro político se agita con motivo de las campañas electorales que arrancan en procura de un escaño en el Congreso, El Muelle Caribe se permite precisar que en el Consejo Nacional Electoral de Colombia hay 117 firmas con registro nacional de encuestadores vigente en Colombia: Bogotá tiene 36, Medellín 13, Cali 12, Barranquilla tiene 7, Cartagena, Bucaramanga y Pereira tienen 6 firmas cada una, Sincelejo, Cúcuta y Pasto tienen 3, Villavicencio y Chía (Cundinamarca) 2 y con una firma registrada figuran Villamaría (Caldas), Tunja, Soledad-Atlántico, San José del Guaviare, Cerete-Córdoba, Rionegro-Antioquia, Neiva, Ibagué, Manizales, Duitama, Armenia, Apartado y Aguadas-Caldas.

     Bogotá tiene el 31% de las firmas autorizadas por el CNE, Antioquia el 13%, La costa caribe tiene el 20% de las firmas autorizadas, llama la atención que Valledupar, una ciudad intermedia, tiene 5 firmas que aparecen domiciliadas con sede en la capital del Cesar y una de estas firmas es la Corporación Miguel Maldonado Manjarrez, la más antigua del Caribe colombiano, con más de 12 años de tener registro nacional de encuestador. Y de la cual es propietario el columnista de El Muelle Caribe, el consultor Miguel Maldonado Martínez.

     —¿Cómo influyen las encuestas en los procesos electorales? —le preguntamos, precisamente, a Maldonado Martínez.

     “Durante una campaña se realizan distintos tipos de encuestas”, precisa. “Las hay de selección del candidato, de control, de arranque de campaña, durante la campaña, final de la campaña y última de la campaña. Estas encuestas toman su nombre dependiendo del momento de realización y cada una tiene su finalidad y objetivos determinados”.

     Miguel Maldonado señala que hay personas “en los comandos de

campaña, interesadas en darle uso a estas encuestas con fines publicitarios cuando les favorecen, en especial, cuando ocupan el primer lugar, en la creencia de que pueden modificar la conducta del elector y aumentar la ventaja o, en el peor de los casos, mantenerla,

El consultor político y columnista de este medio Miguel Maldonado con el precandidato presidencial Sergio Fajardo, en charla en años pasados en Medellín.

por aquello de anotarse al ganador (…). Nada más incierto. No hay estudio científico alguno que demuestre que los votantes cambien de parecer por los resultados de las encuestas dadas a conocer durante las campañas electorales (…). Hay evidencias, según las cuales, la creencia en el efecto ganador, sobre todo cuando dista del momento de las elecciones, carece de formalidad científica”.

     —¿Cómo se utilizan las encuestas en los pronósticos electorales?

     “El resultado de una encuesta no es verdadero sino en los límites de un intervalo de confianza. Esto bastaría para destruir el argumento de quienes han llegado hasta a pensar que las encuestas podrían sustituir a las elecciones”, responde Maldonado Martínez, tras reiterar que durante el proceso de campañas electorales se realizan muchos de estos sondeos.

     —¿Es conveniente publicar las encuestas?

     Según Maldonado, “lo recomendable al publicar las encuestas sería citar la fuente y acompañarla de una ficha técnica que debe informar el tamaño de la muestra, el tipo de muestra, los ámbitos del estudio, el periodo de recolección del dato, errores tolerables (máximos admisibles) y niveles de confianza (…). Es casi inevitable la llamada guerra de las encuestas. Lo lastimoso es que las que más proliferan por intermedio de los medios de comunicación son, por lo general, las menos fundamentadas técnicamente. Pueden ser hasta manipuladas con fines propagandísticos contra las que en verdad son elaboradas con todo el rigor científico y que son las que cumplen con el deber de brindarle al usuario un producto de buena calidad. Esta guerra es casi imposible de controlar por medio alguno, legal o no. En todo caso, se debe persuadir a los actores del daño que se comete y de sus efectos”.

     Para resumir el análisis de este tema, Maldonado Martínez precisa que “nada mejor que citar algunas líneas de Joseph Napolitan: «Las encuestas que son publicadas ponen usualmente casi todo su énfasis en lo que los encuestadores llaman los resultados de las carreras de caballos: quién está adelante y por cuantos puntos. Aunque siempre es interesante, esta información no es en particular valiosa para la planificación de las campañas (…). Un hecho indiscutible acerca de las encuestas políticas es el siguiente: Las encuestas no ganan elecciones. Lo que gana elecciones es el uso que el candidato hace de la información que obtiene a través de las encuestas»”.