La batalla contra los kilos de más: pan de cada día

     En este mundo globalizado hay muchas cosas que se ponen de moda y, en la actualidad, una de esas son las dietas. Apostaría cualquier cosa a que si un genio saliera de una lámpara y te dijera que te concede tres deseos relacionados con tu cuerpo, seguro pedirías bajar de peso. Piénsalo y… sal a decir que no es cierto.

     Entre tu lista de fantasías puede haber cosas como querer tener un novio o novia bonita, famosa y con plata, o comprarte un Ferrari o un yate, pero la de perder peso, aunque sea un kilo, creo que es la número uno… ¡Hasta los flacos quieren ser más flacos! Vea usted…Y de los gorditos, pues ni hablar.

     La batalla contra los kilos de más es su pan de cada día. Y no por los panes que se comen, sino por los que quisieran dejar de comerse. El problema central está claro: las enfermedades no transmisibles, o llamadas enfermedades catastróficas, las adquieren las personas que se nutren mal y que son sedentarias, independiente de si

son obesos o flacos.

     Existen muchos oportunistas que se aprovechan de ese sueño colectivo que muestra a la delgadez como el estado ideal y es entonces cuando empiezan a inventar y proponer dietas de todo tipo que prometen 

efectividad a la velocidad de la luz y con un mínimo esfuerzo. Que la dieta del atún, que la de la ahuyama, que la de las proteínas, que ayunar, que comer piña, que no comer después de cierta hora, que una pastillita para quemar grasas… Incluso hay algunas que se basan en premisas irrealizables: “Come todo lo que quieras, cuando quieras y vas a ver cómo desaparecen tus kilos”. Qué no darían los especialistas en el tema por poder decir, con una gran sonrisa, que esto es cierto. Pero nada de esto es verdad.

     Y no lo es porque la realidad está lejos de la magia. Si esto fuera así de sencillo, no existiría el problema grave de obesidad y sobrepeso que hoy existe en el mundo, donde el 70 % de las muertes ocurren por las enfermedades conexas con la obesidad y el sobrepeso, como son las llamadas Enfermedades No Transmisibles, entre las cuales se encuentran las cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas. Los países más obesos del mundo son los Estados Unidos con 67 % y México con el 70 %. Colombia, a pesar de ser un país intermedio en obesidad con el 51,2 % y de acuerdo con la tasa anual de crecimiento en obesidad del 1,2 %, dentro de 15 años se pasará a los Estados Unidos y a México y se convertirá en el país más obeso del mundo. Un hecho que traerá graves consecuencias no solo para el sistema de salud, que colapsará y su presupuesto no alcanzará para atender tantos pacientes con enfermedades catastróficas, sino las consecuencias que se desencadenarán en nuestra productividad y en nuestra competitividad. Si el país no emprende de manera urgente una batalla seria, permanente y a fondo en una campaña sobre la cultura de la prevención y el manejo de estilo de vida saludable, se nos avecina una gran tragedia social en salud.

     Así que, ciudadano colombiano y del mundo entero: por favor, no te dejes engañar con las dietas. La única premisa que en realidad funciona para perder esos kilos de más es consumir menos calorías de las que quemas. Comiendo saludablemente y haciendo ejercicio. Sin embargo, es fácil caer en las trampas de las dietas fáciles porque, a pesar de que son malas, es probable que, durante la primera etapa, sí hagan bajar de peso. Sin embargo, una dieta así, por lo general fracasa y, en menos de lo que se espera, vuelven los kilos de más.

     A mucha gente que empieza esas dietas ‘prometedoras’ le sucede que después de cierto tiempo se dan cuenta de que la pérdida de peso no es duradera, por lo cual toman medidas extremas como aguantar hambre, a lo cual sigue la frustración y luego el desahogo que, sin duda, los llevará al mismo punto en el cual empezaron.

     Entre las dietas de la que es necesario desconfiar, porque no producen resultados en el largo plazo, se encuentran, entre otras, las siguientes:

     Las que se enfocan en un solo tipo de comida o grupo de alimentos: por ejemplo, la de sólo vegetales, la de la toronja, la del atún. Los humanos necesitamos ingerir nuestros nutrientes de varios grupos de alimentos. (Además, no tardarás en aburrirte de la toronja y comerás desaforadamente porque ya no puedes ver una más).

     Las dietas de ‘detoxificación’ —como el Master Cleanse, la dieta aleluya, los lavados de colon— son regímenes extremos que se insinúan altamente sospechosos. Todas estas dietas de limpieza son innecesarias y, además, no

existe una base científica que pruebe su veracidad. Nuestro cuerpo está bien equipado con órganos encargados de la limpieza como los riñones y el hígado.

     Dietas con comidas o ingredientes ‘milagrosos’. Todas las pociones, enzimas y píldoras mágicas son una mentira.

     El ayuno y las dietas de bajas calorías —Master Cleanse, la dieta Hollywood—. El ayuno es parte de tradiciones y creencias religiosas y está bien hacerlo por un día, pero por varios y con el objetivo de perder peso, es contraproducente. ¿Por qué? Sencillamente porque cuando consumes muy pocas calorías el cuerpo piensa que estás muriendo de hambre y ajusta el metabolismo. No obstante, cuando vuelves a comer normal, el metabolismo se ajusta nuevamente y vuelves a subir de peso y acumulas grasas —se conoce como el síndrome del yoyo.

     Por favor no te dejes engañar, visita a un nutricionista registrado para que te despeje las dudas y te diseñe un programa de acuerdo con tus necesidades y, de esa manera, puedas empezar por identificar cuáles son los hábitos que te hacen engordar. Ponle atención a tus debilidades y no esperes que se te aparezca el genio de la lámpara, porque en cuestión de peso nada se logra por arte de magia, pero sí con el cambio de nuestra forma de pensar y de actuar. No hay que ver la pérdida de peso como una dieta pasajera, sino como una modificación de nuestros hábitos alimenticios y hacer ejercicios permanentes para mejorar nuestro estilo de vida hacia uno más saludable, gracias al cual te conviertas en uno de los ciudadanos del mundo que no mueren de las enfermedades catastróficas como ocurre actualmente, sino que mueras de viejo, como debe ser.

     Ojo, pon mucha atención y sobretodo haz caso… Después no digas que en El Muelle Caribe no orienta ni capacita, ni educa a sus permanentes lectores. Por tu salud y la de tu familia, ¡no creas más en la magia de las dietas!