Recorrido del 'bus de cambio' por pueblos de la Costa

     Un fuerte aire de esperanza rueda desde el Caribe colombiano al paso del colorido ‘Bus del cambio’ que guía el precandidato Carlos Caicedo.

     Sorprendente recorrido hacia la Presidencia de la República, con creciente número de pasajeros identificados con una iniciativa de renovación de prácticas electoreras que conquistó el corazón de los caribeños.

     Cuatro etapas, siete ciudades capitales con sus respectivos departamentos, más 36 de los principales municipios de la Región, han sido recorridos por este bus, desde el cual el exalcalde de Santa Marta ha recaudado 2 millones de firmas que avalan su aspiración. Un inmenso caudal ciudadano que valora la propuesta de Caicedo, quien se ha desplazado al mando de un grupo de jóvenes visionarios del movimiento Fuerza Ciudadana, con quienes llegó a barrios marginados, mercados abandonados, calles empedradas y hasta puntos de encuentro de desempleados, entre 

otros rincones del litoral Caribe.

     Carlos Caicedo ha sido el primer aspirante presidencial en llegar hasta esos sitios en modo presencial, sin necesidad de maquinarias políticas, impulsado por sus sueños, su convicción, sus ideales y sus propuestas, todo lo cual encaja perfectamente en el inmenso puñado de ilusiones y deseos de transformación de gente del común, que viene multiplicándose en cada una de las paradas.

     “Si pudimos en la Universidad del Magdalena y pudimos en Santa Marta, ahora podremos en Colombia”, es la frase con la que Caicedo encendió los motores del ‘Bus del cambio’, desde el cual está dando la batalla por un cambio absoluto de las ya bien enquistadas prácticas políticas

El Caribe, con anhelos de cambio en las tradicionales prácticas de la política tradicional, se ‘toma’ este miércoles 29, al medio día, un trozo de la capital de la República: el precandidato Caribe a la Presidencia Carlos Caicedo hará entrega a la Registraduría Nacional de las dos millones de firmas que recogió como aval de su región en pleno a su aspiración.

colombianas y restauración real de la democracia.

     Vuelto onda al compás de las olas del mar Caribe, el rumor de renovación ha susurrado a los

oídos de los caribeños que, de esquina en esquina, han escuchado, seria propuesta de transformación, al compás del pegajoso ritmo que dice que “el cambio ya viene, la alegría se acerca, firme con Caicedo, tú tienes la fuerza”. Con ese jingle se ha anunciado, pueblo por pueblol, la llegada de la ruta ‘Firme por Colombia’.

     La primera etapa de la expedición caicedista se cumplió en la Depresión Momposina: Pijiño del Carmen, Santa Ana, San Zenón, San Sebastián, Guamal y El Banco, en Magdalena; y Talaigua Nuevo, San Fernando, Margarita, y Mompox, en Bolívar, fueron los municipios recorridos por el bus color naranja y el cual era recibido con desbordado entusiasmo por líderes comunales, grupos folclóricas y hasta el mismo Río Magdalena, que fue cruzado sobre un desafiante ferri.

     “Estos municipios de Magdalena y Bolívar son muy importantes para el Caribe. Es una subregión afectada por la corrupción, el desgobierno y la politiquería, y nosotros estamos dispuestos a contrarrestar esos efectos de la desigualdad”, pregonó Caicedo en su paso.

     La segunda fase comenzó en Ciénaga-Pueblo Viejo, Magdalena, donde los pescadores y otro grupo de lugareños le entregaron la bandera de la paz al exalcalde de los samarios, en un acto en la Plaza de los Mártires, conmemorativa a la Matanza de las Bananeras.

     “Ese señor es el ‘pollo’, es el ‘gallo’, el presidente que la Costa necesita. No más de los mismos, no más política tradicional”, dijo Manuel Viloria, pescador de la zona, imitando aquella composición del maestro y juglar Rafael Escalona.

MACONDO’ Y LA SIERRA, UN REALISMO NO TAN MÁGICO Y UN CANTO A LA TRASFORMACIÓN

     Y en su recorrido, el ‘Bus del cambio’ permitió escribir una nueva aventura entre esos municipios considerados ‘macondianos’: Fundación, Zona Bananera y Aracataca —la cuna de Gabriel García Márquez y también de Caicedo—  y los que se asientan en las estribaciones de la Sierra Nevada: sus habitantes se dejaron atrapar por la ‘ola naranja’, con gran optimismo.

     La seguidilla de escalas se completó con paradas en El

Copey, Bosconia y Valledupar, que allí, en la capital de Cesar, los niños de la Academia de

Puño en alto, Caicedo es el abanderado de otro anhelo Caribe: tener Presidente. Otro anhelo, sí, porque uno, éxito rotundo en el desarrollo de los XVIII Juegos Bolivarianos de Santa Marta, ya cristalizó.

Música Vallenata Andrés ‘El Turco’ Gil recibieron al precandidato al compás de la música que ellos ejecutan desde la caja, la guacharaca y el acordeón.

     “Hace 20 años no voto por ningún político, pero por este sí voy a hacerlo, tengo la certeza de que este sí cumple”, dijo ‘El Turco’. “Lo considero una persona de palabra, que trabaja por el desarrollo de los más pobres y en beneficio de la cultura”, anotó. “Así lo demostró cuando fue rector de la Universidad del Magdalena y después alcalde de Santa Marta. Se trata de una persona que viene de abajo como yo y todos estos niños”, puntualizó Gil.

     El ‘Bus del Cambio’ también arribó a Villanueva, San Juan, Fonseca, al sur de La Guajira, y a Manaure y Riohacha, al norte de la península, para dejar sembrada a su paso la voz de la esperanza, precisamente en uno de los territorios colombianos que más ha sufrido los desmanes de la corrupción. Allí, Carlos Caicedo pidió que lo acompañen en procura de la reivindicación de un pueblo al cual el Estado la quitad mucho, pero poco, casi nada, le ha dado.

EL RESTO DEL CARIBE Y LA FLOR DE LA SABANA

     Ya en la etapa final de la ‘firmatón’ y tras un paso breve por Santa Marta, Caicedo y los suyos se tomaron Barranquilla, Soledad, Sabanalarga, Baranoa y Malambo, en Atlántico; Cartagena, Arjona, Turbaco, El Carmen y Magangué, en Bolívar; Sincelejo, Corozal y San Pedro, en Sucre, y Lorica, Cereté, Sahagún, Montelíbano y Montería, 

en Córdoba.

     Pero fue en la capital bolivarense donde el principal vocero del movimiento Fuerza Ciudadana derrumbó las murallas del escepticismo, para luego —fungiendo como un Pedro de Heredia actualizado— conquistar a Cartagena: más de 400 mil firmas se sumaron a su favor y convirtieron a ‘La heroica’ en la plaza donde mejor le ha ido a las aspiraciones de Carlos Caicedo, después de Santa Marta.

     “Recorrimos la región Caribe y evidenciamos el cansancio de los colombianos hacia los mismos de siempre. Este cansancio se traduce en la crisis de los partidos políticos tradicionales. Nosotros

Siempre será objetivo de los medios. Como  militante de la izquierda, como rector de Unimagdalena, como alcalde de Santa Marta, como soñador de los juegos bolivarianos que acaban de terminar en ‘La perla de América’, como aspirante a la presidencia: siempre ha tenido algo qué decir.

representamos el cambio y la transparencia”, dijo el postulante.

     El trascendental respaldo del pueblo cartagenero cristalizó justo después de que el aspirante a la jefatura de Estado hubiera visitado las zonas marginales de La María y El Pozón, sin olvidarse del mercado de Bazurto y la Universidad del Sinú, ni del obligado paseo por el Centro Histórico, donde fue recibido por el empresario Fidel Leottau, dueño del reconocido bar de salsa ‘Donde Fidel’.

     “Me gusta mucho que una persona como Caicedo visite a Cartagena y dé a conocer sus propuestas. Sin duda puede ser una buena opción para la Presidencia”, destacó Leottau.

OTROS ECOS DE LA REGIÓN

     Finalmente, otras voces de la región se sumaron al creciente coro para expresar su apoyo al aspirante Caribe.

     Ejemplo de ello se reflejó por intermedio de Manyoma Valoyes, cabeza de hogar y desplazada por la violencia, quien no contuvo su emoción al ver al precandidato presidencial en el deprimido sector de Cartagena donde ella vive: Isla león, en el barrio El Pozón.

     “Nunca antes había llegado alguien como usted hasta aquí, por eso le agradezco que haya escuchado nuestras necesidades en acueducto, alcantarillado y pavimentación”, dijo, agitada por la alegría.

     Para resaltar, el pronóstico del biólogo Hernando Sánchez en torno a la cristalización de un sueño al apuntar —entre carcajadas durante un foro realizado en la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla— que “conozco a Carlos y a su familia y supe que algún día sería alcalde, ahora no dudo que será presidente”.

     Y entre gente seria y preparada, la voz del docente de la Universidad de Córdoba con sede en Montería Alfredo Jarma, asegurando que “las propuestas de Caicedo son un aliciente para la esperanza, un bálsamo para el mal de la espera, una certeza para la renovación de la educación superior y la generación de empleo”.

     Una premisa que concuerda con el punto de vista del artista plástico de origen cartagenero Óscar Noriega, restaurador de la Deidad Tayrona, escultura localizada en la bahía de Santa Marta. Desde Arjona dijo: “Soy de los que pueden dar fe de la transformación de Santa Marta, gracias a Caicedo”.

     En conclusión, toda una sumatoria de expresiones —resumidas en un “¡No más política tradicional…!”— que cada vez reafirman mucho más la necesidad de cambio en una región cansada de la política tradicional. Una plataforma que posiciona a Carlos Caicedo como una firme alternativa por la Presidencia de Colombia.

Santa Marta, noviembre de 2017 (Fuerza Ciudadana).

‘El bus del cambio’: paradas en todas las capitales continentales de departamentos del Caribe y en cualquier cantidad de municipios transportando vientos de cambio. Tras refrescar sus rostros y sus ideales, dos millones de caribeños firmaron para decirle sí a la aspiración presidencial de Carlos Caicedo.