E D I T O R I A L

     Contra los pronósticos de las aves de mal agüero, Santa Marta ha realizado los mejores Juegos Bolivarianos de la historia.

     Se demostró que se podía cumplir con la construcción de las obras, que existía el civismo y la hospitalidad suficiente para recibir las delegaciones hermanas, que había afición y tradición deportiva para llenar los estadios y coliseos.

     Colombia ganó las justas y qué mejor escenario que la samaria, La Perla, la de Zadok Guardiola, Oswaldo Cabas, el Pibe, Didí, Falcao y Alfredo Arango

     Contra la maledicencia, reconocimiento al trabajo y al empuje de las dos más recientes administraciones distritales que contribuyeron de manera decisiva al

cumplimiento de este compromiso nacional.

     Nuestra loa, sin condiciones de ninguna índole, para Carlos Caicedo, el soñador, gran gestor para el logro de la sede, e iniciador de la construcción de la infraestructura deportiva, y para Rafael Martínez, su sucesor, quien concluyó la cristalización de la utopía. Los dos son, de verdad, aun contra la mediática investigación que se le ha abierto al actual burgomaestre acusado de participar en política por no poder evitar lo inevitable —la presencia de Caicedo en algunos pasos finales de su obra— los héroes, los dos son los héroes de esta gesta. Y hasta con connotación dorada, recubierta más allá de los imaginado con la hazaña de la representación nacional en el certamen: 213 medallas de oro, de un total de 460 logradas en todos los metales.

     Desde hoy mismo, pues, a concluir los detalles, acabados y accesos a las obras deportivas y aprovechar esa infraestructura para el avance y la masificación del deporte magdalenense. E incluso del Caribe todo.

El Muelle Caribe

     Los samarios aún no despiertan de su sueño dorado después de cumplir por todo lo alto con la realización de los XVIII Juegos Bolivarianos —considerados como los mejores en toda la historia—, dejando plantada una enorme huella de gloria inmarcesible y júbilo inmortal en el país.

     La iniciativa de realizarlos y pedir su sede fue liderada por el entonces alcalde Carlos Caicedo —hoy precandidato presidencial—, quien abanderó dicho proyecto en aras de beneficiar el desarrollo y la infraestructura deportiva de toda una nación, que hoy brilla, literalmente brilla con 213 medallas de oro, en la cima del podio de los estados bolivarianos.

     “Me siento muy emocionado. Santa Marta le ha cumplido a los países bolivarianos y a Colombia. El sueño de los juegos fue posible. Esto, que comenzó como una utopía, se convirtió en la más hermosa obra en la historia de nuestra tierra, todo un orgullo para nuestro país. ¡Santa Marta ha realizado los mejores Juegos Bolivarianos de la historia!”, dijo Caicedo.

     Otros de los logros que enaltece aún más el contexto de los juegos y la labor de Caicedo, fue el hecho que Colombia se aseguró el título de campeón en la tabla general del medallería, con una cifra de 460 preseas —de las cuales, 213 de oro— y más de 110 por encima de Venezuela, la cual quedó segunda con 94 metales dorados. Sin duda, toda una proeza sin precedentes en las páginas del deporte colombiano.

     Así lo han resaltado los samarios, los deportistas internacionales y el nuevo presidente de la Organización Deportiva Bolivariana (Odebo), Baltazar Medina.

     “Si hay alguien responsable del éxito de estos juegos es Carlos Caicedo, los gestionó y los luchó cuando en Santa Marta no había escenarios, solo polvo y ruinas”, apuntó al arrancar los juegos el nuevo director de la Odebo, tras imponerle el collar bolivariano al exmandatario samario.

     El múltiple medallista en gimnasia artística Jossimar Calvo —el de más triunfos, más primeros puestos, y más medallas durante el desarrollo de las justas: cinco oros y cuatro platas— dijo que “la gente samaria nos apoyó ‘full’ con el lleno total de los nuevos escenarios. Esto fue fundamental a la hora de ganar”.

     La misma alegría se vivió en cada una de las calles samarias, donde ciudadanos del común y comerciantes estacionarios, como Manuel Zambrano, aplaudieron la

labor del actual alcalde y el exmandatario.

     “La verdad es que Caicedo y

Muy bien dotada de escenarios deportivos ha quedado Santa Marta... Para el posconflicto, son escenarios propicios para motivar la interrelación social y la convivencia.

Rafael Martínez se lucieron. De mi parte, se llevan la medalla de oro al esfuerzo y la ciudad se los reconoce. Para ser sinceros, nuevamente nos han callado la boca a todos, la sacaron del estadio”, anotó el vendedor entre carcajadas.

EL PASO DE LA UTOPÍA A LA GLORIA

     Sin embargo, para conseguir la felicidad de sus conterráneos, Caicedo debió atravesar un mar de dificultades, casi tan grande como el Caribe que baña a ‘La perla de América’, toda vez que durante su administración le tocó afrontar las trabas de la oposición política y de varios dirigentes nacionales. “No sabían cómo frenar la fuerza del cambio que inspiraba el entonces mandatario”, dijo un miembro de la comitiva que acompaña a Caicedo en su aspiración presidencial.

     Conforme a ello, las primeras letras de la hazaña bolivariana fueron escritas a partir del 20 de junio de 2013, cuando el gobernante local emprendió una maratónica carrera contrarreloj y se la jugó toda, con méritos suficientes, ante el Comité Olímpico Colombiano.

     El trascendental hecho hizo eco en el Gobierno nacional, por lo cual el dignatario consiguió que el presidente Juan Manuel Santos se comprometiera en renovar la infraestructura de 15 escenarios deportivos de la ciudad, con un aporte de recursos por parte del Distrito.

     En septiembre de 2013, cual atleta en plena marcha, Caicedo lideró una dinámica extrema desde Trujillo, Perú, anterior sede de las justas, hasta el Altar de la Patria de la Quinta de San Pedro Alejandrino, para que el 15 de noviembre de ese mismo año la Odebo, presidida por Danilo Carrera, escogiera de manera unánime a Santa Marta como la casa de los Juegos Bolivarianos en su XVIII edición.

     De esa forma, pues, desde el sábado 11 y hasta este sábado 25 noviembre de 2017, la capital magdalenense fue el epicentro de 34 deportes, practicados por más de 4 mil atletas de 11 países, cuyos delegados festejaron sus triunfos 

al son de vallenatos, el sabor del cayeye y el calor de nuestra gente.

     No cabe la menor duda: el renaciente resplandor de ‘La perla de América’ se reflejó en el rostro de felicidad de 500 mil samarios, dado a que la tierra que fue fundada el 29 de julio de 1525 por el español Rodrigo de Bastidas había de quedar 

Con enjundia, fuerza, tino y disciplina respondió la delegación deportiva colombiana al esfuerzo de la realización de los XVIII Juegos Bolivarianos. Se desarrollaron para la posteridad: los mejores en toda su historia y los que más triunfos y medallas le han entregado a Colombia. Dos logros dispuestos, como es de suponer, a que sean superados. Y triunfadores también, los samarios, el pueblo samario.

para siempre enmarcada entre la lista de ciudades que una vez realizaron un evento del ciclo olímpico en este, el llamado ‘Nuevo 

Continente’. Un hito que, pese a haber llegado a su meta final, jamás será borrado de la mente de aquellos que han de seguir viviendo el sueño dorado que Carlos Caicedo hizo realidad.

LO QUE SOÑAMOS…LO LOGRAMOS

     “Que orgullo para Santa Marta. Los felicito de corazón, lo soñamos y lo logramos”, expresó el presidente Juan Manuel Santos al clausurar los XVIII Juegos Bolivarianos.

Recalcó que el esfuerzo de Santa Marta fue admirable para sacar estás justas deportivas adelante.

     “Hace cuatro años iniciamos este trabajo cuando Carlos Caicedo se atrevió a pedir la sede de los Bolivarianos. Hoy le queda un gran legado a Santa Marta y ahora viene que, entre todos, debemos cuidar todos estos escenarios”, puntualizó.

(Editado, de  comunicaciones@fuerzaciudadana.com.co)