Mi cuestionario a la profesora de inglés, poeta, escritora, editora y periodista argentina —amiga ‘feizbukiana’— Silvia Mabel Vázquez fue como una invitación, insisto, a que solo habláramos de ella, largo y tendido, sin prosopopeyas, sin pompas.

     Extenso diálogo cuya segunda y última parte se publica en esta actualización de El Muelle Caribe con el contenido literal, como es de suponer, de la respuesta a una pregunta, casi de soslayo, sobre la actual situación social argentina:

     —Ese entorno, muy de lo cultural, de tus entrevistas no significa que no puedas decidirte un día a perseguir a Mauricio Macri, alcanzarlo y hacerle una entrevista… Y, entre tus inquietudes, preguntarle: “Presidente: ¿por qué en pleno verano, con meses de harto calor, me llegaron dos cobros de 650 pesos por el servicio de gas?”… O… “Presidente: si su eslogan electoral era ‘pobreza cero’, ¿por qué, durante su mandato, se ha incrementado la pobreza en Argentina? ¿Es acaso una consecuencia de sus políticas neoliberales?

…o0o…

     Para respetar el orden de las preguntas y respuestas, invito a leer hasta el final para que conozcan la manera como contestó mi entrevistada. Sigamos:

     JO: Volvamos a los libros de tu autoría: ¿Cuál es el que más te satisface?

     “El primero lo hice con trabajos recopilados de muchos años. Me gusta por ser el primero y, además, refleja partes de mi vida. Veo que mucha gente prefiere el segundo, ‘Abraxas’”.

     —¿Por qué?

     “Dicen que les gusta la tapa, leer narrativa corta y diversa. El último me resultó más fácil de escribir. Cada uno tiene su encanto. ‘Contraluces’ tiene fotos en color, cosa que queda muy bien. Si tuviera que elegir uno, me complicarías”.

     —Como ya te dije, yo he sido editor de periódicos en Colombia, de cuatro o cinco… Y tengo mi concepción particular de los que es un editor… Desde tu currículo, ¿qué es editora?

     “Es difundir la cultura y el conocimiento, elegir qué material publicar, dónde y cómo hacer que llegue lo más lejos posible. Que se lea y recibir comentarios para mejorar en caso de que no guste por algo”.

De tu currículo, argumento para otra inquietud: ¡Cualquier cantidad de entrevistas desde tu condición de periodista! Entrevistas con personajes diría que en un ciento por ciento— del entorno en que te mueves: directores de cine, actores, cantantes, músicos, escultores… ¿Alguna anécdota especial?

“Admiro profundamente a Ricardo Darín, más allá de lo físico (que por cierto es muy interesante) en lo actoral. Cuando me dijeron que estaba acreditada para la previa de prensa de su última película ‘La cordillera’, no pude dormir, pensando en qué iba a preguntarle y si podía por fin tener una foto con él (no hablo de ser ‘cholula’, no sé cómo se dice ahí, es alguien que se fanatiza hasta ser ridícula).

     Escribí varias preguntas, tuve la dicha de estar muy cerca, en primera fila en el cine luego de ver la película, pero antes de entrar a la conferencia, estaba al lado mío en el pasillo y le pedí que me cumpliera un sueño, tener la foto con él. Muy amablemente me dijo: “Sí, claro” y cuando preparo la cámara, alguien lo toma del brazo y se lo lleva hacia adentro. Yo quedé pasmada y él mirando hacia atrás pidiendo disculpas. No pierdo las esperanzas, aunque tengo fotos muy de cerca, no es lo mismo. Otra anécdota es cuando hice la primera entrevista ‘importante’ a un actor como Eduardo Blanco — ‘Vientos de agua’ y muchas pelis de Campanella—. Quedamos en vernos en un café cerca del Congreso Nacional, a una cuadra del teatro donde él hacía su obra. Llegué antes, como siempre y con un muy preparado cuestionario. Cuando llegó la hora, le dije a quién me acompañaba por las fotos: “No va a venir… ¿Quién soy yo para que este hombre pierda su tiempo conmigo?”. Levanto la vista y lo tenía parado al lado, sonriente y saludándome muy amablemente. Respondió todo y además se tomó el tiempo para las fotos. Sumado a eso, cuando nos despedimos, me dijo: “Si te olvidaste de preguntarme algo, voy a estar un rato más en aquella mesa, me avisás y seguimos”. Si hasta ese momento lo admiraba como actor, comencé a hacerlo como persona. Hay 

     —Dos nombres: Ricardo Darín y Eduardo Blanco ¿Quiénes son? ¿Trascienden la frontera argentina?

     “Ricardo Darín en un gran actor argentino que ganó muchos premios especialmente en España. Trabaja desde muy chico y es muy buena persona, además de buen actor. Ganó el Oscar con la película ‘El secreto de sus ojos’, de la cual fue protagonista. Eduardo Blanco también es actor y participa en casi todos los filmes de Campanella, un director muy reconocido. Blanco trabaja en teatro. Fue famoso por interpretar ‘Vientos de agua’, una serie excelente que está en dvd”.

     —¿Muy complicado entrevistar a alguien?

     “Complicado no, me costó alguna que otra vez, porque

Con el concejal Gustavo Suárez en la entrega de la distinción a ‘Mujer de las letras-2016’, Silvia Mabel luciendo el diploma que la certifica como ganadora del certamen poético ‘Otoño amor-Primavera desamor’ con el poema ‘Escondido en un cajón’ y abajo, cuando hacia entrega de un premio en un concurso literario en presencia —al fondo— del presidente del Rotary club de Villa del Parque, Buenos Aires, y la escritora María del Rosario Lorenzo.

respondían con monosílabos, así que la entrevista parecía floja, pero asumo que fue por timidez del entrevistado. Tengo una lista para entrevistar, vamos a ver si logro cumplirla. Hay muchos que seguro

van a ser complicados de conseguir”.

     —Ese entorno, muy de lo cultural, de tus entrevistas no significa que no puedas decidirte un día a perseguir a Mauricio Macri, alcanzarlo y hacerle una entrevista… Y, entre tus inquietudes, preguntarle: “Presidente: ¿por qué en pleno verano, con meses de harto calor, me llegaron dos cobros de 650 pesos por el servicio de gas?”… O… “Presidente: si su eslogan electoral era ‘pobreza cero’, ¿por qué, durante su mandato, se ha incrementado la pobreza en Argentina? ¿Es acaso una consecuencia de sus políticas neoliberales?

     “No me gusta el periodismo político. Pero si tuviera la posibilidad, la aprovecharía. No me alcanzaría una tarde para hacerle preguntas. Prefiero no entrar en detalles, pero podrían ser esas dos entre muchas otras. Personalmente pienso que se le fue de las manos, más allá de lo que el país viene arrastrando desde hace muchos años con una política nefasta. No soy kirchnerista ni macrista, simplemente quiero que mi país, o sea todos nosotros, podamos vivir bien. Este es un país rico, no se explica por qué estamos pasando por todo esto desde hace años. Lamentablemente se formaron dos bandos y lo que hay que entender es que somos todos argentinos y tenemos que remar para el mismo lado”.

     —Ahora, un Proust sin muchas pretensiones…  ¿Qué te molesta de tus congéneres?

     “Hay muchos escritores que tienen demasiado elevado el ego, según mi humilde opinión. Creen que lo suyo es lo mejor del mundo. Yo escribo lo que siento, no creo que sea la mejor, sí estoy segura de que lo hago desde el corazón e intento mejorar cada día. Pero no solo pasa esto en la literatura. Lo veo también en la plástica y en la música”.

     —¿Qué no perdonarías?

     “La injusticia en todos los aspectos, es algo que me saca de mi eje. La traición de un amigo y/o un familiar no la entiendo. No soy quién para perdonar, simplemente me aparto. La vida se encargará de arreglar cuentas”.

     —Entre todos los colores, ¿cuál es tu color preferido?

     “Depende para qué. En cuanto a vestimenta, uso colores que no sean llamativos: en invierno, negro, o combinaciones con negro… En verano, los colores pastel. Mis favoritos son rojo, rosa, blanco y verde.

     —Te ponen a escoger como una prueba de amor entre una rosa roja y un rubí… ¿Cuál de las dos ofertas llenaría a plenitud tu alma?

     “Definitivamente la rosa. No uso alhajas, no las tengo ni gastaría fortunas en ellas. Si alguien me la regalara le diría que la cambie por algo más útil”

     —¿Por qué?

     “Porque me siento más identificada con una flor, es más simple, nada ostentosa. Yo soy así”.

     —Para ti, ¿qué es la amistad?

     “No tengo hermanos. Un amigo verdadero es un hermano elegido. Quien está en todo momento, ya sea bueno o malo. No hace falta que esté físicamente. A veces un llamado o una nota es suficiente para estar presente. Tengo pocos amigos, pero buenos”.

     —¿Boca o River?

     “River, aunque en casa son todos de Racing y me están convenciendo… Fui muchas más veces a la cancha de Racing que a la de River. Me fanatizo viendo jugar a Racing. River fue un lugar donde iba asiduamente a practicar patín con una amiga de la infancia, tal vez haya quedado mi afición desde esa época”.

     —¿Feminista?

     “Mujer”

     —¿Qué piensas del machismo femenino?

Silvia Mabel, de entrevistadora a entrevistada… Sus encuentros con periodistas de periódicos de papel y programas periodísticos de cable: ‘Pasado y presente’, ante preguntas de su colega María Medina

     “No es lógico. La mujer debe ser femenina y, como tal, hace tareas de mujer y se arregla como mujer. Si bien hay trabajos en los que ambos pueden desarrollarse, no tiene la mujer la misma fuerza que ellos, por ejemplo: levantar peso, salvo raras excepciones. Es imposible compararse. Hoy en día no podemos dividirnos en machistas o feministas porque tampoco hay dos sexos tan definidos como antes. Hay que actualizarse un poco y comprender que las cosas cambiaron”.

     —¿Y del machismo del varón, o mejor: del macho-mero macho?

     “Tampoco lo entiendo. El hombre no tiene por qué ser extremadamente machista. Si es romántico lo tildan de cursi, y no es así. Me gusta que el hombre sea cortés y amable. No por eso deja de ser hombre. No hace falta que grite o se haga valer para destacarse. El hombre tiene que acompañar a la mujer y viceversa. El machista violento está enfermo. El machista no violento esconde un complejo de inferioridad en su pensamiento”.

     —Para crear, ¿noche o día? ¿Luna y estrellas o sol ardiente?

     “Crear en cualquier ámbito y tiempo.  A veces la inspiración nace de un sueño, si podemos recordarlo, otras veces de un viaje, o de una mirada, una actitud o una situación. En mi caso puede ser de día, de noche, con sol, luna o estrellas. La lluvia es más inspiradora”.

     —Para crear: de las 4 estaciones, ¿cuál es la más inspiradora?

     “La primavera. Hay aromas y colores que llevan a la creación”.

     —Vuelvo a tu currículo y aprecio un gran número de exaltaciones y reconocimientos a tu obra y tu labor… De todos-todos, ¿cuál ha sido el más significativo, el más relevante?

     “El segundo premio que gané en un concurso de la Sociedad Argentina de Escritores de Tres de Febrero (SADE). Era la primera vez que salía de ese lugar, de recibir menciones y pasaba a recibir una plaqueta que decía ‘Segundo premio’. Además, el jurado era exigente y me sentí afortunada”.

     —¿Qué es Tres de Febrero? ¿Algún sitio argentino?

     “Tres de Febrero es una localidad pegada a San Martín. Muy cerca de casa. Se llama así en homenaje a la batalla de Caseros, que fue librada en ese lugar por Urquiza y Rosas, dos próceres argentinos”.

     —Vamos ahora con la profesora de inglés… ¿Algún chasco bilingüístico?

     “Mis alumnos a veces inventan palabras cuando no saben traducirlas. Eso me parece gracioso. Siempre les digo que voy a hacer un diccionario para poner esas palabras inventadas. En mi caso particular, recuerdo una vez, cuando estaba estudiando, que leí una lectura donde decía “in the city of Ohio”, y Ohio lo leí así, tal cual, “Ohio”. La profesora me miró y se puso furiosa. Jamás lo leí mal otra vez”.

     —Sigo en tu currículo y me encuentro con un dato interesantísimo: eres miembro de la Unión Mundial de Escritores por la Cultura, la Ecología y la Paz, capítulo Argentina, me imagino… Misionalmente, o sea: como escritora, ¿Silvia Mabel Vázquez qué le ha aportado al espíritu de esta organización de intelectuales ligada a la ONU y su pacto global por buscar y encontrar modos de minimizar en algo los terribles efectos del calentamiento global?

Orgullosa de sus 50, en 2013… Hace cuatro años, ya para cinco. ‘Acéptalo, tenés 50’.

     “Aún no he hecho un trabajo específicamente sobre calentamiento global. 

Sí les inculco a mis alumnos y a mis hijos que cuiden el medio ambiente. No soy parte de una Comisión Directiva, pero en lo que puedo aporto. Por ejemplo, organizamos un concurso por la paz, donde escritores y no escritores podían remitirnos frases y/o poemas que fueron compilados en un libro de distribución gratuita en bibliotecas y escuelas, llamado “Concurso Unidos por la paz” el año pasado. He escrito poemas referidos a ecología y he entrevistado a un experto en derretimiento de glaciares antárticos, ex profesor mío de la escuela secundaria y geólogo muy reconocido mundialmente”.

     —Última inquietud… ¿La actividad cultural argentina, a todo nivel, se desarrolla sin sobresaltos? ¿Habría algún caso de canibalismo cultural?

     “Por el momento cada uno desarrolla su actividad como puede. Yo insisto en que tenemos que luchar para que las grandes editoriales bajen los precios de los libros y de esa manera la gente compre más, ya que hacen cantidades enormes y los costos obviamente deberían ser más bajos. En mi caso, y en el de muchos otros conocidos, al editar nuestros propios libros asumimos el costo, por lo cual, al ser pocos ejemplares los que se imprimen, se encarece luego el precio de venta al público. Debería haber un subsidio para escritores independientes tanto como para artistas plásticos y músicos, para que puedan expresar su arte sin tener que vender lo poco que tienen. Es muy difícil ya que en mi país hay demasiados subsidios ya, dando vueltas. Pero si hablamos de canibalismo, veo mucha gente que no tiene idea de lo que está hablando y está opinando en un programa de televisión, quitándole posibilidades a quien realmente sabe. No si ese es el canibalismo al que te referís. Hay medios oficialistas como en todas partes. Hay que saber elegir qué es lo que se lee y escucha”.

     —Cuando hablo de canibalismo en tu medio, hablo de escritores comiendo escritores, poetas comiendo poetas, pintores comiendo pintores… Y en fin… ¿Habría algún caso de canibalismo cultural en t entorno?

     “¿Canibalismo? Hay egos en lo artístico. No excesivo, salvo excepciones. Pero con el tiempo decanta quien sigue y quien deja por el camino. Si vamos al arte en famosos el tema es mucha habladuría. Y gente que se hace ‘famosa’ por un chisme o su cuerpo y no por sus aptitudes”.

     —Y la Post Data: Sin pelos en la legua, Silvia Mabel: ¿A la experta entrevistadora qué le ha parecido esta entrevista?

     “Me pareció muy completa, con muchos detalles, espero que la gente no se aburra leyendo tanto. Soy muy expresiva cuando escribo y a veces me paso de tiempo y escribo de más. Me parece que no te olvidaste de preguntar nada. Gracias por la posibilidad de que la gente, fuera de mi país, me conozca. En breve te enviaré uno de mis libros para que opines al respecto”.