Los políticos en Colombia y en el resto del mundo son vistos con recelo por los electores, porque unas veces dicen una cosa y hacen otra, por eso la fama de mentirosos que cargan.

     Bajo esa premisa, dejemos jugar la imaginación y pensemos en una situación particular: Imagina que vas a cada una de tus reuniones políticas con un pequeño gadget, un discreto aparato invisible frente a los ojos de los demás, una pequeña joya tecnológica que te permite descubrir quién te miente y cuándo lo hace.

     ¡Un detector de mentiras políticas!

     Simplemente hablas, miras y escuchas. Y la luz roja del aparato te permite descubrir lo que temes y también lo inesperado:

     *Ese dirigente que tanto habla de lealtad pero que te va a traicionar…

     *Ese momento preciso en el que tu adversario intenta engañarte…

     *Ese colaborador tuyo que no es sincero contigo…

     *Esa persona que dice que te votará pero que realmente no piensa hacerlo…

     *Ese aliado que esconde su decisión de romper su acuerdo contigo…

     *Esa persona que te dice cualquier frase amable, solo para congraciarse contigo…

     *Ese otro que jura que cumplirá tus instrucciones al pie de la letra, pero que ya sabe que no lo hará.

     ¿Imaginas el enorme valor que un gadget así tendría para tu carrera política?

     Pero… ¡alto!

     No corras a Google o Mercado libre a buscar un aparato así. No existe.

     No busques tampoco una aplicación con esas características para tu smartphone. Que no. Que no existe. ¿O acaso existe?

La comunicación no-verbal como

detector de mentiras políticas

     Aunque no se encienda la luz roja de ningún aparato maravilloso, de todos modos sí existe un detector de mentiras políticas. Se llama comunicación no-verbal.

     Veamos: cuando alguien miente, su cuerpo y su mente emiten señales. Sí, señales

que los demás podemos leer y descifrar.

     Entonces, ¿por qué habitualmente no ves las señales de la mentira política? Por dos razones:

     1.- Porque no escuchas ni miras con atención, sino que te concentras en lo que tú mismo dirás después.

     2.- Porque cuando atiendes al otro te obsesionas solo con lo verbal y con el significado y la intención de las palabras.

     O sea que el detector de mentiras políticas está encendido siempre y su luz roja parpadea con inusitada frecuencia.

     Todo ocurre frente a tus ojos. Pero no lo ves.

     ¡Y vaya que necesitarías verlo!

Señales de la mentira política

     Las señales siempre están. Lo que se necesita es saber buscarlas y prestarles atención. Y un poco de entrenamiento, claro.

     Las señales que debes buscar para que funcione tu detector de mentiras políticas son las siguientes:

     *El volumen de la voz sube bruscamente de un momento para el otro…

     *El tono de la voz se quiebra y en un instante se hace más agudo…

     *Las palabras se entrecortan como en un tartamudeo: “mi pro-pro-proyecto…” El efecto tartamudeo se produce por las repeticiones de palabras enteras: “claro-claro-claro que sí”…

     *La respiración se hace más agitada, más rápida, más urgente…

     *La persona se olvida de algo muy importante y significativo…

     *Se produce un lapsus lingüístico, sustituyendo una palabra por otra de sentido casi opuesto (aunque rápidamente se corrija)…

     *Los gestos contradicen las palabras (por ejemplo la expresión de enojo en la cara de alguien que dice estar alegre)…

     *Aparición de microexpresiones faciales que duran una fracción de segundo o que se interrumpen bruscamente, que son como un breve relámpago emocional dibujado sobre la cara…

     *Expresiones faciales que quedan como congeladas y se extienden idénticas durante más de 10 segundos…

     *La persona transpira en exceso…

     *Conducta singular en lo que respecta a la mirada: o bien es una mirada que se vuelve demasiado esquiva o bien es una mirada que se vuelve demasiado fija…

     *Aumento notorio de la frecuencia del parpadeo…

     *Cambios en la coloración de la piel del rostro…

     *Cejas que se levantan en su ángulo interior formando un triángulo con los párpados superiores como base…

     *Desfasaje temporal entre lo que se dice y la expresión correlativa del rostro

     *Mano tapando total o parcialmente la boca (como el niño que se tapa al instante de decir algo inconveniente)…

     *Mano frotando una oreja o un ojo o la nariz…

     *Rascado del cuello…

     *Temblores faciales…

     Advertencia: son señales, no verdades reveladas.

     Insisto: no son verdades reveladas.

     No son confirmaciones absolutas.

     Son indicadores, señales.

     Lo que te están diciendo no es que te están mintiendo.

     Te están diciendo que es posible que te estén mintiendo. Posible.

     Pero debes descartar otras cosas.

     Debes descartar estilos habituales de comunicación, patrones diferenciales de esa persona.

     Debes descartar ansiedades o nerviosismos que  se vinculen con otros asuntos.

     Debes descartar tus propios errores de apreciación.

     Debes descartar inconsistencias en tus lecturas.

     Debes descartar la irrupción de determinadas emociones ajenas al engaño.

     Y debes descartar, siempre, el error humano de encontrar solo lo que buscamos.

     Hecha la advertencia, nada menor, debes saber que cuentas con un verdadero detector de mentiras políticas.

     Usado con inteligencia, atención, mucha práctica y mucha cautela, es mucho más efectivo que el viejo polígrafo policial.

     Recuérdalo: la verdad está en el cuerpo, en el rostro, en la mirada, en los gestos, en el volumen de la voz, en el tono de voz.

     La verdad está en la comunicación no-verbal. No te distraigas.

     Comparte estas señales con tus compañeros políticos de confianza. Te lo van a agradecer.

*MIGUEL MALDONADO MARTÍNEZ

Publicista Consultor y asesor - Marketing y Comunicación Política - Gerente Corporación MMM.

La navidad es la muestra más grande de amor. Es el ejemplo que nos dio Jesús al venir a la Tierra y luego al entregar su vida, por amor a la humanidad.

Que su desprendimiento generoso sea ocasión para reflexionar sobre nuestra misión de trabajo y vocación para servir a los demás y a nuestro país.

Que esta navidad sea una razón para reencontrarnos con los afectos y el amor familiar.
Que nos reafirme en la voluntad de mantener a Dios en nuestros corazones.

¡Feliz navidad y próspero 2018 a todas las familias de Colombia!

MARTA LUCÍA RAMÍREZ