Entre pinceladas de historia e importancia

     Desde El Muelle Caribe, con el propósito de empezar a animar el ambiente, a exaltar los ánimos y a promover el sentido de pertenencia en torno a los XVIII Juegos Bolivarianos —a realizarse en Santa Marta del 11 al 25 de noviembre del año 2017—, nos parece de suma importancia, en primer lugar, declararle la bienvenida, a menos de dos meses, a tales justas deportivas.

     Y, en segundo lugar, disponernos a informarles a nuestros permanentes lectores sobre las actividades que se desarrollan en torno a este importante certamen histórico.

     Comencemos, entonces, a describir los aspectos centrales sobre la historia e importancia de los Juegos Bolivarianos en Santa Marta, entre los cuales se encuentran la verdadera historia de dichos juegos, quién los creó  y cuáles fueron los propósitos de crearlos, qué países participan y el balance actual de los ganadores, el avance de las obras de los nuevos escenarios deportivos, la importancia de estas competiciones para la ciudad y sus habitantes

y el papel que deben jugar todas las autoridades, las fuerzas vivas, los comunicadores sociales y todos los miembros de la sociedad en su conjunto.

     Antes de comentar la historia de los Juegos Bolivarianos, queremos consignar una síntesis sobre la historia del deporte en Colombia, porque la verdad es que la carencia de una historiografía sólida del deporte en nuestro país ha hecho que la versión de que los deportes, en especial el fútbol, entraron por la Costa Atlántica, se convierta en una especie de verdad no comprobada. Esta paternidad de por dónde ingresó el fútbol en Colombia se la pelean Santa Marta, Barranquilla, Pasto y Bogotá, pero en la teoría de Santa Marta se pone como protagonista a la United Fruit Company. Según Moisés Ponce, directivo del Magdalena durante los primeros Juegos Nacionales desarrollados en Cali en 1928, los marineros ingleses que venían a recoger banano en la Bahía de Santa Marta jugaban fútbol en sus playas.

     Los barcos que trajeron el fútbol a Santa Marta, cuna de la historia, la cultura y el deporte en Colombia, con integrantes de la flota inglesa fueron: El Tortuguero (pionero de la actividad), Zent, el Reventazón y el Coronado, su itinerario era el siguiente: llegaban a la bahía los jueves, atracaban el viernes y cargaban desde las seis de la tarde hasta el amanecer del sábado. Fue en 1909 cuando el primer balón tocó tierra colombiana. Fueron los navegantes de El Tortuguero, quienes improvisaron en el playón (en terrenos que hoy ocupa el muelle samario), una portería en la que colocaron un marinero mientras los otros se disputaban a ras de piso el derecho de introducir el balón. El hecho provocó una curiosidad inusitada en gran parte de los 25.000 habitantes samarios de la época, quienes se citaban todos los viernes para ver a los singulares deportistas, pero acto seguido, los trabajadores samarios copiaron rápidamente dichas costumbres y empezaron a jugar este deporte después de la partida de los ingleses.

     La bonanza bananera llegó a comienzos del siglo pasado junto con barcos ingleses, norteamericanos y de otras nacionalidades. Con las naves inglesas arribaron los marinos que practicaban fútbol en la playa, logrando despertar desde entonces la curiosidad general por este deporte y que, a la postre, impulsó la formación del primer equipo local de futbolistas, como se aprecia en la foto, quienes jugaban con los primeros cada vez que se realizaban los embarques de banano. Los samarios fueron, entonces, los primeros futbolistas de Colombia. La afición se trasladó también a sus amigos y familiares de Barranquilla, donde se constituyeron otros equipos. Así comenzaron los juegos entre el Deportivo Santa Marta y el equipo Santander de Barranquilla, en los cuales ganaba más la cordialidad y la simpatía que los deseos de triunfar, porque bien aquí o allá preferían perder para merecer todas las fraternales atenciones que recibían. Era una lid amistosa entre caballeros.                                  

     Por otro lado, es claro que a todo hecho humano precede una idea que lo concibe como posible y le da forma, dejándolo listo para su ejecución. En algunas ocasiones la idea y su materialización son productos de una sola mente y un solo impulso. En el caso de los Juegos Bolivarianos, históricamente se ha asignado ambos papeles al extinto dirigente bogotano, profesor de educación física Alberto Nariño Cheyne, quien se inspiró en realizar, por intermedio del deporte, un homenaje al Libertador Simón Bolívar. Su historia

ha sido escrita en todas las naciones bolivarianas por

Deportivo Santa Marta de 1908. Fuente: La gran historia del fútbol Profesional Colombiano.

medio de notas y artículos de varios autores, otorgándole a Alberto Nariño Cheyne la paternidad de la idea y el mérito de haber llevado a cabo los primeros Juegos Bolivarianos realizados en Bogotá, Colombia, en el año 1938.

     A manera de ejemplo podemos citar al licenciado Luis Felipe Contecha Carrillo, profesor asistente de la Universidad del Tolima, Colombia, quien en su libro titulado La Educación Física y del Deporte en Colombia, dice textualmente: En el mismo año, 1936, personas como el señor Alberto Nariño Cheyne, bogotano, descendiente del prócer Antonio Nariño, gestaban la realización de un evento deportivo de talla internacional en conmemoración de los cumpleaños, de la entonces Atenas Suramericana, Bogotá (….) El señor Alberto Nariño Cheyne (…) viaja a Berlín como presidente de la delegación colombiana con la responsabilidad de presentar ante el Comité Olímpico Internacional, COI, la propuesta de crear los Juegos Bolivarianos, y efectivamente lo logra. El 16 de agosto de 1936, en la clausura de los Juegos Olímpicos, los altoparlantes del Estadio de Berlín anunciaban que el Comité Olímpico Internacional (COI) había aprobado la celebración, cada cuatro año,s de unos juegos regionales que se llamaban Bolivarianos, en los cuales participarían deportistas de los países liberados por Simón Bolívar.

     Un artículo del propio Alberto Nariño Cheyne titulado Escribe el fundador de los Juegos Bolivarianos dice: En el año 1935 fue creada en Bogotá una Junta para preparar y desarrollar un gran programa con el fin de festejar los 400 años de fundada la ciudad (...) Entusiasmado con el cuarto centenario de la ciudad propuse a la Junta que hiciéramos unos juegos internacionales con asistencia de los países libertados por Simón Bolívar. Téngase en cuenta que Nariño situó el nacimiento de la idea en 1935 al constituirse la Junta Conmemorativa del Cuarto Centenario de la fundación

de Bogotá.

     El 16 de agosto de 1938, en un acto celebrado en el Palacio de Gobierno de Cundinamarca, Bogotá, se fundó oficialmente la Organización Deportiva Bolivariana, cuya sigla es ODEBO, el ente que une deportivamente a los países bolivarianos. El documento fue rubricado por los dirigentes Jorge Rodríguez, de Bolivia; Alberto Nariño, de Colombia; Galo Plaza, de Ecuador; Luis Saavedra, de Panamá; Alfredo Hohagen, de Perú; y Julio Bustamante, de Venezuela.

     Desde su creación la ODEBO fue constituida por los Comités Olímpicos Nacionales de los países Bolivarianos, con sede oficial en Caracas, pero tras cambios en sus estatutos se estableció que la sede y domicilio permanente de la ODEBO será la ciudad donde resida el presidente. Además, en mayo del 2010, la Asamblea de la Organización aprobó la inclusión de Chile como su miembro.

     Los Juegos Deportivos Bolivarianos fueron creados para homenajear al prócer Simón Bolívar, libertador de las 6

Ajaytuké, la mascota de los XVIII Juegos Bolivarianos a realizarse en Santa Marta del 11 al 25 de noviembre.

naciones actuales y que participan en los juegos como son Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela, y

su primera edición se disputó en 1938, durante el cuarto centenario de la fundación de Bogotá.

     Los Juegos Bolivarianos se realizan cada cuatro años y dependen de la Organización Deportiva Bolivariana (ODEBO) que, a su vez, es parte de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), filial del Comité Olímpico Internacional (COI).  Por esa razón, los Juegos Bolivarianos son considerados como el inicio del Ciclo Olímpico, que, después de los Juegos ODESUR y de los Panamericanos, remata en los Juegos Olímpicos.  Alberto Nariño Cheyne también gestionó el reconocimiento del Comité Olímpico Internacional (COI) para los Bolivarianos, cuya primera edición se realizó en Bogotá, Colombia, y fue ganada ampliamente por Perú, con 65 medallas.

Próxima semana: El Homenaje al Libertador Simón Bolívar mediante los Juegos Bolivarianos, el estado actual de las medallerías de los países participantes y el avance de las obras de los nuevos escenarios deportivos para dichos juegos.

Así ha de quedar el estadio de fútbol para las competiciones de los Bolivarianos de noviembre y, además, el futuro futbolístico, aficionado y rentado, tanto samario, como magdalenense, regional y nacional...