Antes de que se me olvide...

     El dinero como elemento en sí no es ni bueno ni malo. Es a su utilización a la que se le cargan toda una serie de conceptos, valores, emociones, posiciones ideológicas religiosas, políticas, económicas, de acuerdo con el rincón del temperamento de quien lo mire. Para mí, el dinero se nos ha incorporado en todos los tiempos como un recurso necesario e importante en nuestras vidas, que por eso a todos nos conviene aprender a manejarlo convenientemente. Tanto, que podríamos afirmar que es imprescindible para poder subsistir, y hoy más que nunca en este mundo historial. Las personas comenzamos a acumularlo mediante el trabajo o ejercicio de nuestras profesiones para satisfacer nuestras necesidades, ambiciones, comprar y obtener todo los bienes y servicios que necesitamos, a un precio que nos parezca justo y también para sentirnos independientes y responsables de nuestra vida y de nuestra

familia.

     Es difícil pensar que en una época el dinero no existía. La verdad es que durante muchísimos años nadie lo usaba ni se imaginaba el tremendo valor que hoy por hoy tiene.
Antes de que la gente usara dinero, usó otras cosas que tenían valor (utilidad e importancia) para ella, tales como animales y plantas para pagar por las cosas que necesitaba. Al través de los años, desarrolló formas más convenientes para comprar y pagar cosas como préstamos, cheques y tarjetas de crédito. Otro conveniente tipo de dinero es el dinero electrónico. El dinero electrónico es usado tal cual se usa el dinero real (monedas, billetes, cheques), pero puede ser ‘guardado’ en una computadora o en una tarjeta débito o electrónica de efectivo. El dinero electrónico facilita el envío del dinero a través de la Internet. Hoy hay muchas formas para comprar las cosas. Pero

eso facilita también que se gaste mucho dinero. Y por eso tenemos problemas cuando gastamos más dinero del que ganamos mediante nuestro trabajo. Como resultado de esto la mayoría de las personas estamos mirando la forma de cómo ahorrar. Hoy, más que nunca aquí en USA, en la China y en la Conchinchina ‘la cosa está bien dura’ en materia económica, como diría un barranquillero como yo. Por eso el título de mi escrito que recomienda que en época de ‘dureza’ económica un peso que nos ahorramos en gastar en el presente es un peso ganado para usar en el futuro.

     Por supuesto que son muchas las diferentes actitudes que las personas tomamos frente al dinero y que es bueno cuestionarnos:
     *Si te encuentras $100 en el bolsillo de un vestido que usaste en las navidades pasadas, ¿te los gastas o los ahorras?
     *Si alguien te regala, o te ganas en la Loto o en una apuesta, $5.000 ¿te los gastas —gastas y gastas— o los guardas para momentos difíciles?
     *Si tu mejor amigo te pide prestado $50, ¿se los prestas o le niegas la solicitud aun teniendo el dinero?
     *Si piensas comprarte una bicicleta o motocicleta, ¿pagas más por una nueva o menos por una usada?
     *Tu compras algo. Más tarde te das cuenta de que el vendedor te dejo de cobrar $10. Regresas a la tienda y pagas los $10 o no haces nada.
     Hecha tu propia revisión acerca de las actitudes que tomas sobre el dinero, paso ahora a enumerar y describir algunas de las formas que la gente toma para ahorrar los pesos.Estas son:
     *El trueque.
     *Comprar en pulgueros.
     *Comprar cosas usadas.
     *Comprar cosas en almacenes de precios rebajados.
     *Comprar paquetes o en cantidades más grandes.
     *Rentar las cosas.
     *Prestar las cosas.
     *Hacer las cosas por si mismo.
     *Comprar por la internet.
     *El trueque, simplemente, es el intercambio directo de bienes y servicios sin mediar la intervención del dinero. Por ejemplo, una persona puede cambiar algún

alimento por alguna ropa u otra cosa con igual valor.
     Antes de usar dinero, la gente intercambiaba por cosas que necesitaba. Hoy las personas, negocios y gobiernos todavía intercambian como una forma de ahorrar dinero. Por ejemplo, un negocio podría intercambiar mercancías por maquinaria o servicios de diseños de páginas web. Las personas podrían intercambiar, muebles y enseres domésticos o servicios como lecciones de piano, por enseñanza de un idioma. También pintar una casa a cambio de reparar y/o pintar un vehículo. Los gobiernos podrían intercambiar alimentos por servicios humanos hospitalarios, o de capacitación administrativa. Muchas personas usan la Internet para encontrar otras con quien estén interesadas en intercambiar. Otras usan red de comunidades de intercambio. Una red de intercambio es un grupo de personas que comercian entre ellas. Una red de intercambio da o brinda la oportunidad a sus miembros de ahorrar dinero y conocerse unos a otros dentro de su comunidad. Un ejemplo de estos grupos para ahorrar intercambiando mercancías es Freecycle. Freecycle es un grupo en línea por la internet.
     Las personas le dan salida a cosas que ellas no necesitan nunca más ¡y gratis! Otras personas consiguen cosas que ellas necesitan y gratis, por eso ellas no tienen que pagar. Tú, lector, puedes buscar su página web escribiendo su nombre en Google.com o Facebook y encontrar su ubicación en cualquier ciudad donde vives, por ejemplo Miramar, Miami, Pembroke Pines en la Florida o Bogotá, Barranquilla y Medellín en Colombia. Hay grupos por todo el mundo, en 85 países y probablemente hay uno cerca de ti. A manera de ilustración mira los tres links que te he copiado abajo. Simplemente haz clic en ellos y luego ábrelos:
     1https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=2016745948561340&id=100006778621924 ...

2. https://youtu.be/rPg__swbvp4 ...   3. https://youtu.be/KDiEpXT36jY

     Una vez que te asocias a estos grupos tú puedes ver la lista de cosas que la gente está dando cerca de tu casa. La gente alista toda clases de cosas: muebles, ropa, artesanías, electrónicos y más. Tú puedes necesitar alguna cosa que tú no estás en capacidad de comprar nueva. Por eso Freecycle es gratis. ¡Qué buenísimo intercambio!
     *Comprar en ‘pulgueros’.
Otra forma de ahorrar dinero es comprar en los ‘pulgueros’ o mercados de las pulgas, donde la gente vende las cosas que no necesita y nunca más usará, bien baratas. A algunas personas les gusta negociar o ‘regatear’ precios con los vendedores. Como a mí. Un buen hijo de Barranquilla, Colombia, ciudad donde nací, que se respete, regatea siempre precios tanto con un vendedor

ambulante como con la firma que ya vende el paquete completo de un viaje de vacaciones a la Luna. Yo he conseguido teclados musicales, sillas para reuniones familiares en mi patio, armarios de mi garaje por un precio 50% inferior al que me pidieron inicialmente.

     Por supuesto que tanto en el Freecycle como en un ‘pulguero’ uno puede pasar mucho más tiempo buscando lo que uno necesita, pero esto puede ser muy divertido. También es claro que no a todo el mundo no le gusta regatear precios o comprar todas las cosas usadas. Y menos, y aquí me incluyo yo, en lo referente a alimentos, ropa, artículos de necesidades básicas y medicinas.
     En el link que sigue puedes encontrar ‘pulgueros’:
https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=2016832821885986&id=100006778621924

     *Comprar cosas usadas.
     En Google, Wikipedia y demás buscadores, puedes encontrar cuentos de almacenes que venden cosas usadas o de segunda. En USA el más conocido es Good Will. La mercancía que este almacén vende es donada por la comunidad donde se encuentran y la cual posteriormente la venden a precios que oscilan entre un 20% -30% del valor que tienen como nuevas. Así que en un vecindario de ricos o personas de estrato alto, encuentras cosas bien finas y a buen precio. No necesariamente por ser usada la mercancía está dañado o en malas condiciones. Su calidad es bien revisada antes de ponerse a la venta. Yo en Goodwill he donado y también he comprado buenas y finas a precios bajos diferentes a ropa, alimentos, medicinas. La única ropa que yo me he puesto usada en mi vida, fue la que ‘heredé’ en mi adolescencia de uno de mis tres hermanos mayores y que tenía igual talla que yo. Mi hermano Edgardo Adán, allá en Barranquilla. Sus ingresos como excelente y honesto Juez de Circuito que fue y además soltero aún, le permitía vestir ropa elegante y de marca. Buenas camisetas y camisas de marca Lacoste le ‘heredé’. ¿Quién que tuvo familia numerosa y hermanos mayores no heredó ropa de ellos?
     *Comprar cosas en almacenes de precios rebajados.
     No hay que esperar el ‘viernes negro’, el tercer viernes de noviembre de cada año. Al terminar cada

estación, como por ejemplo el invierno o el verano, los almacenes rematan los saldos de mercancía a precios regalados. Walmart es la cadena líder en vender mercancías desde alimentos hasta electrónicos a precios más bajos. Pero ojo. Más barato no quiere decir mejor calidad en las cosas diferentes a alimentos. A veces es preferible comprar una camiseta de marca en $30 que una en $15 de una marca china no cotizada y que a la primera lavada se destiñe y se encoge, quedándole a uno como un babero. Al mes de uso, la botas por desteñida y encogida. En un año, comprando ese tipo de camiseta ‘barata’ te gastas entonces $180 o sea $150 más que la de marca, y que solo la vienes a botar a los dos años, todavía como nueva y ya aburrido de ella. A veces lo barato sale caro. ¡Y no es lo mismo costoso que caro!

     Otro almacén de este tipo El Dollar. Toda la mercancía se vende a un dollar. Pero ojo con la fecha de vencimientos de los alimentos. Recuerdo en Barranquilla los Almacenes Viveros. ‘Más barato nadie puede’ y las cadenas Olímpicas y Sao.
     *Comprar paquetes o en cantidades grandes.
     Comprar en estos almacenes depende de tu solvencia. Y de la oferta. Claro que es mejor comprar 20 unidades por $10 que 5 unidades por $5 . Pero si no tienes los $10 , compras solo los 5 a $5. Tipo de estos almacenes son Costco,

BJ’s.

     *Rentar las cosas en vez de comprarlas.
     Un vestido de fiesta, un smoking, un disfraz. ¿Para qué tremendo gasto, para usarlos un solo día o cada vez que muere un Papa?. También puede ser más económico usar un carro Uber y evitas todo los gastos y costos de un carro o vehículo propio. Igualmente para rentar vehículos para viajes. Son algunos ejemplos.
     *Prestar las cosas.
     En la South West Broward Library, la biblioteca de mi barrio, yo presto, cds, Dvds, libros, para oír música, ver películas, y leer de todo. Tírale la nota al político o comisionado de tu barrio. En caso de emergencias los vecinos de mi cuadra en Silver Lakes nos prestamos, herramientas de carro, cortadora de gramas. No abusamos como la Bruja del 71, del Chavo del 8, prestándole a doña Florida que si café, azúcar y otras cositas.
     *Hacer las cosas uno mismo.
     Una cortada de grama de mi casa cuesta $150 pagado a un tercero. Yo mismo la corto cada 15 días y me imagino que estoy jugando golf, y termino bien sudado, ejercitado y con mejor salud. Son $1.300 anuales de ahorro. El precio de pasar un weekend de unas fantástica vacación en un parque de diversiones en Orlando todo pago.  También nada más rico que un cake o buffet de comida hecho en casa. Bueno, si tú y tu mujer saben cocinar. También es bueno

tener unas buenas herramientas en casa y leer libros de plomería, mecánica básica. Para que pagar por detalles que uno puede solventar.

     *Comprar por la Internet.
     Comprar por la Internet está demostrado, reduce los gastos en mínimo un 40%. Ejemplo de esto Amazon, eBuy, etc. Yo hago con mi esposa ‘shopping window’ o comprador mirón cuando estamos interesado en comprar algo. Si nos gusta le tomamos una foto, la marca y el precio. Luego por la Internet compramos el mismo producto hasta por un precio 50% menor. Se predice que las compras físicas en los almacenes van a desaparecer. Cada día cierran más

tiendas en los moles porque con los precios por la Internet —donde incluso dependiendo del valor de la compra no te cobran el envío— nadie puede.

     Si después de leer este escrito te he motivado y logras ahorrar por lo menos un centavo a ti, a tu familia y comunidad, mi Dios te bendiga.
     ¡Gracias!
     Posdata I: Este escrito es 100% de mi autoría. Incluido los collages de fotografías, gráficos ilustrativos, links de internet. Por favor José Orellano y su muelle están exonerados de cualquier lapsus doctoral económico que los sabios y expertos en la materia le encuentren. Échenme a mí la culpa. Solo les pido tengan piedad de mí y recuerden como se llama este espacio donde atraca mi botecito semanal en el Súper Muelle Caribe.
     Posdata II: Este escrito está dedicado especialmente a mis ex-alumnos, si mal no recuerdo, unos 15,000 estudiantes, profesionales, ejecutivos empresariales, de las cátedras que dicté hace más de 15 años y durante 30 años en las universidades privadas y públicas de la Costa Caribe Colombiana y que al leer mis escritos anteriores en los grupos y redes sociales donde se comparte El Muelle Caribe me

escribieron y solicitaron escribiera algo sobre finanzas y economía enfocado a los no financieros, tal cual era mi estilo sin perder el rigor académico exigido. Espero les haya complacido. Me lo gocé escribiéndolo. Ahora vivo en mi retiro laboral, gracias a la tecnología y entorno, y en otras cosas que me apasionan ahora, junto a mis nietos y familia en esta bella vida.🤓/