El cónsul general de Colombia en Atlanta, Georgia, USA, Bladimiro Cuello Daza, cuando pronunciaba sus palabras en The Horizons Event Hall, que albergó a más de 2000 colombianos y ciudadanos de otros países, en la celebración del Día de la Independencia este domingo 23 de julio.

Excelente celebración consular de la Independencia

En su actuación en Atlanta, el médico compositor Deimer Marín.

Salsa y danza tradicional colombiana complementaron el espectáculo en The Horizons Event Hall

     Atlanta, en Georgia, USA, se vistió de vallenato este domingo 23 de julio.

     Y del vallenato en su más pura esencia: cinco de sus más genuinos exponentes: cuatro juglares y un acordeonero que, finalmente, colmaron las expectativas de los colombianos residentes y miembros de otras colonias que, en número superior a 2000, se congregaron en The Horizons Event Hall para unirse a las celebraciones del 20 de julio, Día de la Independencia de Colombia.

     Los juglares Marciano Martínez, Deimer Marín, Aurelio Núñez y Franklin Moya —con ellos también el acordeonero Ángel Moya, hermano de Franklin— y el rey vallenato en acordeón Yonni Gámez, la Escuela de salsa Grupo Titicó y las Danzas Genuinas de Colombia, amenizaron el evento, que contó con la asistencia de los cónsules de Argentina Jorge López, de Costa Rica Flora Leah Vanegas y de México Javier Diaz de León.

     Durante el acto, que comenzó antes del mediodía y finalizó a las 6:30 de la tarde, el cónsul Cuello Daza entregó menciones de honor a los juglares.

     Al certamen concurrieron también representantes y directivos de varias importantes empresas radicadas en Atlanta como Delta, NCR, Performance FoodService, Jarritos, Jimmy's Tequila y Carnes, La Parrilla, Argos, Image Works, Quickly Color, Pau Pau Limo Service, La Carreta, Tijuana Joe's y medios de comunicación importantes como Telemundo, Mundo Hispánico, El Nuevo GA y la Mega Mundial. Todas estas firmas dieron un decidido respaldo a la realización del festejo.

     El cónsul Bladimiro Nicolás Cuello Daza pronunció sentidas palabras, largamente aplaudidas por los asistentes. Son las siguientes:

     “Acaba de asistir nuestro país, después de 54 años de una guerra fratricida, al primer 20 de Julio, Día de la Independencia, en un ambiente de plena paz. Un hecho que, necesariamente, tiene que llenarnos de regocijo.

      Tres días después, acá en Atlanta, colombianos residentes en esta ciudad estadounidense y su entorno, nos encontramos congregados aquí, en The Horizons Event Hall, no solo para celebrar los 207 años del Grito de Independencia sino también para hacer expresiva nuestra inmensa alegría por los pasos en firme que sigue dando el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, para la instauración definitiva, en territorio patrio, de una paz estable y duradera. Ha sido la tesonera labor del jefe del Estado la que hizo posible que Colombia haya festejado su fecha magna —por primera vez en más de medio siglo—, sin temores, sin sobresaltos…

     Nosotros somos la representación del Gobierno colombiano en esta ciudad y, con sumo orgullo, hoy 23 de julio de 2017, nos sumamos a las celebraciones.

     Y en este escenario, desde mi condición de Cónsul General de Colombia en Atlanta, no puedo menos sino expresar mi honda gratitud hacia quienes, uniendo buenas voluntades, han hecho posible no solo la fiesta de este domingo sino las actividades previas, como la exposición de pintura infantil ‘Ilusiones’, primero, la celebración de la fiesta de Virgen de 

El grupo de salsa Titicó, durante su actuación.

Chiquinquirá, nuestra patrona, y la

y la exposición de consagrados artistas colombianos de Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali, Cartagena, Magdalena, Pensilvania y Atlanta, cuyas obras se exhiben en la sede del Consulado, desde este jueves 20 de julio...

     Titulada ‘Cromatología colombiana’, la exposición se encauza como una analogía pictórica desde las diversas técnicas de nuestros artistas y las diferentes regiones del país: imágenes de vida, de alegría, de esperanza, plasmadas por pinceles que, más allá del óleo o la acuarela o el acrílico, se untan de corazón y que hoy se exhiben aquí para que, con orgullo colombiano, las disfrutemos durante un mes, hasta el 20 de agosto…

     Y más allá de que seamos oriundos de La Guajira, tierra que genera la expresión cultural que identifica a Colombia ante el mundo: el vallenato, hemos seleccionado, con el grupo de Voluntarios, para incorporarla a nuestro festejo, una muestra de la manifestación folclórica que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco, ha declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad…

     Hoy Atlanta se viste de vallenato —del vallenato en su más pura esencia—, con la presencia de cinco de sus más genuinos exponentes: cuatro juglares y un acordeonero que, estoy seguro de ello, han de llenar las expectativas que, entre los colombianos residentes y miembros de otras colonias, ha despertado el anuncio de su presencia en esta fecha. Ellos, Marciano Martínez, Deimer Marín, Aurelio Núñez, Franklin Moya y Yonni Gámez, están cumpliendo con su misión de salvaguardar el patrimonio de la Humanidad.

     Humilde, pero patrióticamente, consideramos que esta es una excelente manera de conmemorar en esta fecha lo hecho por un puñado de patriotas el 20 de julio de 1810 en Santafé de Bogotá. Denominado ‘El florero de Llorente’, aquel momento fue determinante para que todo un pueblo —indios, blancos, mulatos, patricios, plebeyos, ricos y pobres—, se alzara contra la colonización española y se lanzara unido en una revolución armada que, a sangre, bayoneta y fuego, libertó nuestro territorio americano del yugo ibérico. Un súbito y guerrero despertar de un pueblo al que los colonizadores menospreciaban desde la época de la conquista, y que nueve años después, el 7 de agosto de 1819, en la Batalla del Puente de Boyacá, sellaría sus anhelos de libertad, independencia y autodeterminación.

     Nos complace de verdad que empresas como Intercultural Fest, Director Operativo de este evento… Telemundo… Performance Food Service… Jarritos… Delta… Mundo Hispánico… La Parrilla… Jimmy’s tequila y Carnes… Tacos y tequilas… NCR… La Mega Mundial… El Nuevo Georgia… El Muelle Caribe, desde Colombia… Horizons Events… Argos… Image Works…  Pao Pao Limosinas… Leonisa… Las Américas… hayan creído en nuestra idea y hayan correspondido a esta convocatoria patriótica…

     Pero el agradecimiento especial lo manifiesto, en representación de todos los colombianos reunidos aquí, a Intercultural Fest y su directora Constanza Swneey por operar, de manera gratuita, este evento… Y esa gratitud se extiende al Grupo de Voluntarios del Consulado, con realce a la labor desarrollada por su secretaria Jenny Gamboa y por William Moisés, quienes con total entrega, han hecho posible la proyección de la mejor de las imágenes de Colombia acá en Atlanta, en los Estados Unidos y hasta más allá…

     Tal y como nos lo propusimos, ‘Vestir de vallenato a Atlanta’ es una realidad, muy a pesar de la adversidad y la incredulidad de algunos que temían que no fuéramos capaces de lograrlo…

     Aquí estamos, llenos de alborozo, pletóricos de alegría, compartiendo en paz y en unidad el festejo de un hecho histórico colombiano, comparable solo con el acuerdo de paz, la paz, sin más derramamientos de sangre, soportada en el diálogo y la disposición no solo para consensuar sino también para perdonar, tratar de olvidar y convivir...

     Agradecemos también al Comité de Arte y Cultura del Consulado y al periodista barranquillero y curador de arte Ramiro Díaz Romero, cuya misión en la actividad artística colombiana, ha hecho posible nuestra exposición de pinturas ‘Cromatología colombiana’… A los pintores Esteban Patiño, Ramiro Velasco, Saúl Arango, Emna Codepi, Edgar Francisko, Gloria Paz, Luisa Vásquez y Yon Larrota, a todos ellos, nuestro fraternal saludo de reconocimiento por su aporte a esta celebración, al permitir que sus obras cuelguen en la sede del Consulado General de Colombia en Atlanta…

     Y para mis conterráneos, los juglares Marciano, Deimer, Aurelio ‘Yeyo’ Núñez y Franklin, y el

Otro ángulo del momento de la entrega de menciones de honor a los juglares vallenatos Aurelio ‘Yeyo’ Núñez, Deimer Marín, Marciano Martínez y Franklin José Moya y al acordeonero Yonni Gámez.

acordeonero Yonny Gámez, abrazo de primo, tal cual nos hemos saludado desde siempre en cualquier calle o pueblo de La Guajira… Su aporte a la conservación del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, como el de muchos de sus colegas, nos ha motivado no solo a traerlos hasta aquí sino a expedir una resolución consular por medio de la cual se les otorga, a cada uno de ellos, Mención de Honor por la labor que están cumpliendo… Ellos, Marciano, Deimer, ‘Yeyo’ y Franklin, con sus composiciones, interpretadas por excelentes voces y excelsos ejecutores del acordeón, han sido fundamentales para que, desde el campo, nuestros cantos hayan trascendido fronteras… Y han sido hasta motivación para que, en demostraciones foráneas de vinculación a la preservación y proyección del vallenato, artistas extranjeros como Julio Iglesias y Paloma San Basilio, no se hayan sustraído al deseo de interpretar, en su estilo y género, canciones vallenatas…

     Y de la actual pléyade de cantantes colombianos de renombre en el exterior, hay que mirar a Carlos Vives como el principal promotor de la mundialización moderna del vallenato, sin permitir la pérdida de la esencia prima de los cuatro aires vallenatos: son, merengue, puya y paseo… Por ser ponderado como un activista promocional del vallenato a nivel mundial, a Carlos Vives se le rendirá homenaje en el Festival de la Leyenda Vallenata de 2018, el cual estará dedicado a él… Y a Carlos, hay que sumarle nombres como los de Shakira, Juanes y Fonseca, entre otros, por plegarse también al sabor de los aires vallenatos mediante algunos trabajos discográficos…

     Todos ellos merecen mención especial en esta conmemoración de nuestra independencia, de nuestra libertad, de nuestro orden…

     Y no siendo más por el momento, ¡suena acordeón…!

     ¡Canten sus poemas, mis apreciados juglares…!

     Interpreten, en aires de son, merengue, puya y paseo, su sentimiento, sus afectos, el amor-amor…

     Jálenle a la piquería… Improvisen, inspirados, y cántenle a la paz…

     Háganlo hoy aquí, en en The Horizons Event Hall de Atlanta, como ya otros lo han hecho ante el presidente de los Estados Unidos en la Casa Blanca y ante el Papa en el mismísimo Vaticano…

     Y en Estocolmo, la capital de Suecia, hasta donde lo llevó, personificado en los Hermanos Zuleta —Poncho y Emilianito—, nuestro Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, desde su concepción particular, pero universalizada, de que su obra ‘Cien años de soledad’ es un vallenato de 350 páginas…

     Muchas gracias”.

Las bailarinas de Danzas Genuinas de Colombia hacen juego de colores en torno al tricolor colombiano, durante su actuación en el festejo en Atlanta del Día de la Independencia.