Cosas a saber con motivo de la visita papal

Nota del director: Desde la actualización 109 y hasta después de la visita papal, El Muelle Caribe da y dará cabida a esta columna de la autoría del apreciado colega Guillermo Romero Salamanca. A no dudarlo, está repleta de datos que, necesariamente, debemos saber.

¿QUÉ TANTO CONOCE DE LA INTIMIDAD DEL PAPA FRANCISCO?

     1.-¿A qué le tiene alergia el Papa Francisco?

a. Al tomate con aceite de oliva.

b. Conversaciones con políticos intransigentes.

c. Sacerdotes distraídos.

d. A los chupamedias.

     2.-Cuando le preguntan por sus detractores el Papa dice:

a. Son personas poco estudiadas, gente sin ninguna educación.

b. Hablan mal de mí porque me lo merezco, porque soy un pecador: o al menos eso quiero pensar.

c. No creo que yaya detractores.

d. Son los mismos de toda la vida, gente triste y son sentido del humor.

     3.-Para el Papa Francisco, el sentido del humor es:

a. Una forma para combatir el estrés y el adormecimiento.

b. Una manera de distraer a las personas.

c. Es la actitud humana más cercana de Dios.

d. Es una forma práctica de ver la vida.

     4.-A la pregunta, ¿el Papa tiene tentaciones?, respondió:

a. Me ayudan las oraciones de las monjitas de la caridad de Brasil.

b. Los papas estamos inmunes a las tentaciones, aunque hubo algunos que sí sucumbieron.

c. Las tentaciones del Papa son las tentaciones de cualquier persona, de cualquier hombre y nos acompañan hasta antes de morir.

d. Son la causa lógica de la vida sin oraciones que se ha llevado.

     5.-Sicológicamente con qué no puede vivir el Papa Francisco:

a. Sin las reuniones pontificias y las charlas sobre la pastoral en América Latina.

b. Sin gente, no podría ser monje.

c. Sin sus tangos y sobre todo las milongas.

d. Sin noticias de san Lorenzo su equipo del alma.

     6.-Antes de ser nombrado como Pontífice, ¿a qué le daba miedo al Papa Francisco?

a. A la oscuridad de la noche.

b. A dialogar con presidentes de la república.

c. A las reuniones del Celam.

d. A enfrentarse a un periodista.

     7.-¿Cómo le gustaría que lo recuerden?

a. Como el Papa que se fue a vivir a la Residencia de Santa Marta.

b. Como el Papa que escribió muchas encíclicas.

c. Como un buen tipo que hizo las cosas bien.

d. Como el Papa que saludó a Trump.

     8.-¿Quién definió la magia del Papa Francisco como “dice lo que piensa, hace lo que dice y cree en lo que hace”?

a. A Rubén Salazar, cardenal de Colombia.

b. Diego Maradona, exfutbolista.

c. Néstor Pongutá, corresponsal de la W.

d.  Cristina Kirchner.

     9.- ¿Qué título tiene el primer libro que ha escrito en su vida?

a. La fantasía de René Pontoni y su paso por Santa Fe.

b. De la religiosidad y las amistades con otras religiones.

c. Meditaciones para religiosos.

d. Cómo hablar con los periodistas.

     10.-¿Qué añora el Papa Francisco?

a. La tranquilidad de caminar por la calle y poder ir a una pizzería.

b. Ir al estadio para ver a san Lorenzo.

c. Mirar televisión, porque no lo hace desde 1990.

d. Escuchar a Edith Piaff.

     Respuestas: 1, d; 2, b; 3, c; 4, c; 5, b; 6, d; 7, c; 8, c; 9, c; 10, a.

     De una a tres: Aún hay tiempo para conocer al Papa. De 4 a 7, se nota su interés por el Papa Francisco. 8 a 9, muy bien…10. Usted debe ser Michael Part, autor del libro “el Papa que ama el fútbol”.

CUANDO EL PAPA FRANCISCO SE ARRODILLA

     En las imágenes de los medios que seguían la misa que ofrecía el Papa Francisco el 28 de julio del 2016 ante el santuario de Jasna Gora, en Czestochowa, en Polonia quedó registrada su caída cuando resbaló de un escalón y debió ser levantado por religiosos que el acompañaban.

     A pesar del susto, la ceremonia prosiguió sin más sustos.

     El Papa Francisco cojea y tiene inconvenientes en una de sus rodillas.

     Así lo aclaró el 26 de septiembre del 2015, su portavoz en ese momento, Federico Lombardi, durante la visita a Estados Unidos: “El Papa tiene problemas en el movimiento de sus piernas. Algunos días está mejor que otros. En un viaje de este tipo, en el que debe moverse a menudo, está un poco cansado físicamente. Es normal”.

     En sus viajes se nota cuando uno de los sacerdotes que le custodian se encarga de auxiliarle con el brazo, sin embargo al Papa parece no gustarle la idea.

SE INCLINA A PESAR DEL DOLOR

     El 3 de abril del 2013, recién nombrado como Pontífice, rezó de rodillas ante  la tumba de Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro del Vaticano, con ocasión del octavo aniversario de la muerte del pontífice polaco, según informó la Santa Sede en un comunicado.

     Decenas de personas le siguen sus movimientos, no para rezar por él o para compadecerlo, sino para criticarlo: si se ríe, es un burlón; si se pone serio, es un ortodoxo; si hace las bendiciones de manera rápida, en un simplón y tienen tiempo para lanzar blogs o videos sobre cada una de sus acciones.

     A pesar de la incomodidad y de la falta de un cojín, el 25 de mayo del 2014, por ejemplo, en Jerusalén, al comenzar un encuentro ecuménico, se quitó el solideo,  besó la piedra del Santo Sepulcro y rezó de rodillas ante el lugar sagrado. Lo acompañó el Patriarca Bartolomé, quien también hizo los mismos gestos.

     Se arrodilla ante el Santísimo y pide después una silla para hacer un rato de oración. En Fátima también se inclinó y en muchos santuarios se le ha visto en completa veneración.

BESANDO LOS PIES A RECLUSOS

     El 13 de abril del 2017 celebró la “última cena con el Señor”, con el rito del lavatorio de los pies en la prisión de Paliano, en la provincia de Frosinone y diócesis de Palestrina, a unos 70 kilómetros de Roma.

     Lo había hecho antes, el 2 de abril del 2015 cuando puso rodillas en el suelo  y lavó los pies ese Jueves Santo a 12 detenidos, hombres y mujeres, de la cárcel de Rebibbia, a las afueras de Roma. Fueron dos mujeres nigerianas, una congoleña, dos italianas, una ecuatoriana y al hijo de una de ellas. También a un hombre de nacionalidad brasileña, a otro nigeriano y a cuatro italianos, según informó Aciprensa.

DE RODILLAS EN RECONCILIACIÓN

     El 28 de marzo del 2014 no tuvo inconveniente para arrodillarse frente a un sacerdote y acudir al sacramento de la reconciliación. Se santiguó, pronunció una jaculatoria y como cualquier persona confesó sus pecados, recibió un consejo, le dieron la penitencia y obtuvo la absolución. Este hecho lo repite a menudo, pero no lo registran los medios de comunicación.

     “La humildad sólo puede llegar a un corazón a través de las humillaciones. No hay humildad sin humillaciones, y si tú no eres capaz de aceptar algunas humillaciones en tu vida, no eres humilde”. Es simple, es “matemático”, explicó el Papa Francisco en la misa de santa Marta el 1 de febrero del 2016 cuando hablaba de la situación del rey David.

     En Colombia, durante su visita, hablará de humildad en su homilía en Villavicencio, donde agregará palabras sobre el perdón y la reconciliación.

DE LA MANO DE MONSEÑOR FABIO SUESCÚN MUTIS

     En sus primeras declaraciones sobre la visita del Sumo Pontífice a Colombia fue enfático al asegurar que nadie está preparado para organizar una visita de tal magnitud, pero que, con la ayuda de la oración de los católicos del país, “todo saldrá bien”.

     “La visita del Papa es un momento de gracia y alegría para soñar con la posibilidad de transformar nuestro país y dar el primer paso. El Santo Padre es un misionero para la reconciliación. Su presencia nos ayudará a descubrir que sí es posible volver a unirnos como

nación para así aprender a mirarnos de nuevo con ojos de esperanza y misericordia”, explicó en sus primeras declaraciones sobre esta visita.

     Monseñor Suescún Mutis nació en Bucaramanga y es el actual Obispo Castrense de Colombia. Fue ordenado sacerdote en Bogotá el 19 de noviembre de 1966 y 20 años después fue ordenado como Obispo, justo unas semanas antes de la visita al país de Juan Pablo II.

QUE VIVA JESÚS

     El 15 de octubre del 2015, el Papa Francisco concedió una entrevista a la revista francesa Paris Match en la cual habló de diferentes temas, pero cuando le preguntaron sobre sus viajes, contestó que no pensaba que iban a ser tantos.

     “Cada día yo imploro la gracia de poder ser quien reenvíe a la presencia de Jesús, de ser testigo de su misericordia cuando nos tiene en sus brazos. Por eso, cada vez que escucho ¡Viva el Papa!, yo invito a los fieles a gritar ¡Viva Jesús!

     Y agregó: “Cuando era Cardenal, Albino Luciani (Juan Pablo I) oía aplausos, observaba con fineza: ¿Creen que el pequeño burro sobre el que Jesús entró a Jerusalén pensaba que los

hosannas de la multitud eran para él? Igual el Papa, los obispos y los sacerdotes podrán cumplir su misión si saben ser como ese burrito y ayudan a dar luz al verdadero Protagonista mirando siempre al espíritu que esos “hosanna” de hoy pueden ser reemplazados mañana por un “crucifíquenlo”. 

FÓRMULA DEL PAPA FRANCISCO CONTRA LOS PROBLEMAS

     El Papa Francisco parece no agotarse, pero también se cansa. Siente, como pocos, los continuos problemas de mundo como la falta de fe, la desesperanza y la ausencia de misericordia. Además, debe atender miles de dificultades de toda índole de la Iglesia, la sociedad, los medios de comunicación y las personas en general.

     A veces, los propios periodistas se dan cuenta de su cansancio físico y lo anuncian. Así lo narró la Agencia AP el 28 de junio del 2014: “El papa Francisco pasó una ajetreada mañana repleta de audiencias, a pesar de las nuevas preocupaciones con respecto a su salud, que se dispararon tras verse obligado a cancelar una de sus salidas oficiales”

     Y agregó: “Francisco, de 77 años, parecía cansado, pero sonrió con frecuencia durante una más corta de lo habitual audiencia de diez minutos con el presidente de Madagascar. Además, el papa pronunció sin problemas un discurso ante una delegación ortodoxa que también tenía concertada una visita y se reunió con dos cardenales del Vaticano”

     Y dio un punto sobre su estado de salud: “En el último momento Francisco canceló el viernes una visita a un hospital de Roma, la tercera vez que lo hace por encontrarse cansado o enfermo durante el mes de junio”.

EL LARGO CAMINAR

     El Papa Francisco mantiene una agenda llena de reuniones, conversaciones, saludos, audiencias, celebraciones litúrgicas y atender las múltiples invitaciones para visitar hospitales, centros educativos, enfermos, reclusos y familias pobres.

     El periodista Julián Fernández escribía el 16 de julio del 2015 que el Papa Francisco le había dicho a un guardia de una cárcel en Paraguay, “no puedo más”.

     En ese momento, los voceros del Vaticano señalaron que el efecto el Pontífice “está cansado, por lo que ha decidido no dar más audiencias públicas en Roma, al menos hasta mediados del próximo mes”.

     A pesar del trajín, del clima de verano o de los inviernos, cada domingo reza el Ángelus y envía un pequeño mensaje al mundo.

     El Papa Francisco mantiene su trabajo con alegría. Decía san Josemaría que la tristeza es aliada del enemigo y en su libro ‘Camino’ lo apuntaba más claro: “comenzar es de todos, perseverar, de santos”.

ENTRE QUIÉNES DORMIRÁ EL PAPA FRANCISCO

     Serán cuatro largas noches en Bogotá. El 6 de septiembre, luego de un viaje de 9.380 kilómetros entre Roma y Bogotá, de ofrecer una rueda de prensa y de un aterrizaje en una ciudad localizada a 2.660 metros sobre el nivel del mar, recibirá los homenajes como jefe de Estado, con canciones e himnos, para subir luego a un incómodo papamóvil y recorrer 12.4 kilómetros —desde el aeropuerto hasta la Nunciatura— impartiendo bendiciones a diestra y siniestra, sin perder su eterna sonrisa a sus 81 años.

     Allí lo espera un grupo de amigos y saludará a varios obispos, al cardenal, al provincial de los jesuitas. Le darán mate, frutas y postre de natas,

desempacará su maleta, revisará algunos documentos y se lanzará sobre una cama semidoble para descansar.

     La Nunciatura está localizada en el barrio Teusaquillo, en la calle 37 con carrera 15, construida con una arquitectura republicana, rejas negras y unos pequeños jardines. A unos metros de allí vivieron dos grandes personajes de la historia colombiana: Laureano Gómez y Gustavo Rojas Pinilla.

     Al día siguiente, después de otra maratónica visita a Villavicencio, retornará a esta sede y lo repetirá, cuando regrese de Medellín.

ENTRE UNIVERSIDADES Y CASAS DE ABORTO

     Al frente de la casa apostólica del Vaticano en Colombia están ubicadas las sedes de Acopi y de Fedegán.

     A escasas dos calles están las oficinas universitarias de la Fundación Internamericana Técnica, de la Universidad Cooperativa de Colombia, Coruniversitec y de Fulbright Colombia.

     Justo detrás de la Nunciatura hay un hotel —donde antes estaba la sucursal de El País y del CIEP— y la sede de la Fundación Fundar, que tiene programas de tratamiento del alcoholismo.

     Dos cuadras al sur está la sede principal de Profamilia y hay unas 30 casas que ofrecen sus macabros servicios para realizar abortos. En la misma estación de Transmilenio, de la calle 34 con avenida Caracas, se ubican vendedores de supuestas radiografías y ecografías, pero que en realidad buscan a niñas y jóvenes que han quedado en estado de embarazo y que les inducen a terminar con las vidas de su bebé en el vientre.

     Por allí también varias mujeres buscan a esas mujeres para hablarles de la vida y del positivismo de tener sus hijos. Es una guerra entre la muerte y la vida.

SERVICIOS TEMPORALES Y CENTROS DE HISTORIA

     Por las calles y carreras que rodean a la Nunciatura también funcionan sedes de oficinas de servicios temporales, el Instituto Italiano de Cultura y el Centro Nacional de Memoria Histórica.

     Es posible que la chef del Papa en Colombia, Carmenza Morales —quien responderá por 4 desayunos, un almuerzo y 4 comidas— le pida permiso al nuncio apostólico, monseñor Ettore Balestrero, para ir hasta la esquina de la 34 con carrera 13 y comprar unos pandebonos o unos buñuelos calienticos que comienzan a vender, a las 7 y 30 de la mañana, para los oficinistas de Ecopetrol o el Banco de Bogotá.

UNA MADRUGADA CON EL PAPA

     El Pontífice se levanta todos los días a las 4 de la mañana y, de pronto, encienda un radio para enterarse de lo que está sucediendo en el mundo.  A unos 180 metros de su cama está localizada la Torre Sonora de RCN.

     De pronto sintonice la básica de la cadena y escuche que Yanelda Jaimes —la reina de la madrugada radial— y Hernando Romero Barliza, El capi, digan que en minutos comenzarán a pasar los buses de Transmilenio y que la temperatura es de 3 grados y se prevén días soleados. Es posible que digan “Bienvenido Papa Francisco”, lo saluden y le deseen lo mejor para el día.  “Mil gracias”, responderá desde el borde de la cama, y desde allí les imparta su bendición.

¿QUÉ LE PREGUNTARÍA AL PAPA FRANCISCO?

     Es el reto que hoy tienen más de 3 mil periodistas si les dieran la oportunidad de hacerle, al menos una pregunta

al Papa Francisco en su visita a Colombia.

     Todos los periodistas se preguntan a diario sobre mil cosas y deben, por lo tanto, buscar la respuesta. Es su noble oficio. ¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Por qué? ¿Cuánto? ¿Para qué? Son interrogantes que se llevan en la cartera mental de cada comunicador acucioso.

DIEZ SEGUNDOS PARA PREGUNTAR

     El periodista Jorge Ramos Ávalos contó el 13 de diciembre del 2016 su experiencia con el Papa Francisco. “Una entrevista con el Papa es, sin duda, una

de las ambiciones de cualquier periodista. Pero, la verdad, es casi imposible. Muy pocos lo logran. Además, mis fuertes críticas públicas a los abusos sexuales de sacerdotes contra niños y a la complicidad de la jerarquía clerical en esos crímenes, prácticamente me descalificaron hace años para sentarme en una entrevista con cualquier Papa. Y si a eso le sumamos mi condición de ex católico y agnóstico, las posibilidades se reducen a casi cero”, narró.

     “Hice la fila y llegó mi turno. El Papa todavía sonreía, sin aparente esfuerzo. Di un paso adelante y él tendió su mano. La sentí firme pero acogedora. Suave. Casi pequeña. Busqué sus ojos, aunque estuve tarde. Él ya tenía los suyos sobre mí. Respiré a la mitad y solté lo memorizado: “Papa Francisco, no olvide a los inmigrantes que Trump quiere deportar”, comentó.

     “Jorge Mario Bergoglio subió levemente la cabeza, abrió sus ojos un poco más y estoy seguro de que oyó bien lo que le dije. Pero no dijo absolutamente nada, ante la mirada vigilante de sus asistentes. Este, supongo, no era el momento de crear un nuevo conflicto trasatlántico. Lo que sale del Vaticano siempre está pensado y repensado. La espontaneidad en la diplomacia es pecado. Escuché cinco o seis clicks del fotógrafo, con sus respectivos flashazos. Luego el Papa soltó mi mano y dirigió su mirada al siguiente de la fila. Eso fue todo. Así fueron mis 10 segundos con el Papa”, comentó el periodista Ramos.

UN INTERROGATORIO CON LOS NIÑOS

     El 25 de febrero del 2016, se lanzó el libro ‘Querido Papa Francisco’ en el cual el Pontífice respondió a un interrogatorio de 30 niños de todo el mundo.

     ¿Es difícil tu profesión? ¿Le caías bien a la gente? ¿Qué querías ser cuando tenías mi edad? ¿Mi abuelo que no es católico irá al cielo cuando se muera? ¿Cómo caminaba Jesús sobre las aguas? Y una que lo puso a pensar: ¿Cuál ha sido su decisión más difícil desde que es Sumo Pontífice?

     En Colombia no habrá un momento de encuentro con periodistas. Es posible que alguno logre algunas palabras cuando pase muy cerca y de seguro hará, como lo hizo el inolvidable Antonio José Caballero en el Vaticano cuando estuvo cerca de Juan Pablo II, recién electo y por encima de las vallas lanzó la grabadora para pedirle una bendición para Colombia.

     El Papa se detuvo y obedeció al abnegado periodista.

¿Ya tiene lista su pregunta?

LETRA PEQUEÑA ... ¡PENSAMIENTOS GRANDES!

     Muy de mañana, después de revisar su correspondencia y sus papeles que ha dejado debajo de la estatua de San José, el Papa Francisco responde diferentes peticiones que le llegan a diario.

     Su letra es menuda, pero sus mensajes son claros, precisos, prístinos. Sus cartas van dirigidas a políticos, a sacerdotes, obispos, religiosos, monjas, padres de familia, profesores o a cualquiera de las personas que a diario le escriben contándoles sus problemas o sus éxitos.

     “El Papa Francisco tiene una ventaja, es muy familiar. Muy cercano. Cuando se le conoce, pareciera que fuera amigo de años”, explicaba monseñor Rubén Salazar, cardenal de Colombia.

UN GRAN ESCRITOR

     Le fascina escribir. Antes de recibir la consagración como obispo ya había escrito once libros. En 1982 presentó: “Meditaciones para religiosos”, en el cual recoge meditaciones propuestas para los retiros espirituales, expuestos mientras fue Provincial de la Compañía de Jesús.

     En el 2007 redactó “El Verdadero poder del servicio” donde llama la atención para “unir voluntades para crear una nueva ciudadanía y construir juntos un hogar de puertas abiertas para todos”.

     “Mente abierta, corazón creyente” plasmó en el 2012 sus pensamientos sobre la actitud de cada cristiano frente a sus debilidades.

     Otros libros fueron titulados como “Ponerse la patria al hombro” y “La nación por construir”.

PUNTO VITAL EN APARECIDA

     Cuando era cardenal de Argentina fue vital en la creación y redacción del Documento Final de Aparecida, en la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en el 2007, junto al famoso santuario brasilero.

     “El cardenal Bergoglio fue elegido por los demás obispos como presidente de la comisión que dirigió la constitución del documento. Sus diálogos y su papel de armonizador fueron muy grandes. Él fue permanentemente piloteando esta tarea que sus hermanos en episcopado le habían confiado, y lo hizo de una forma dialógica. Quizá eso sea lo que más se valora de él, que en un estilo metodológico de diálogo como fue recibiendo todos los aportes de la Asamblea junto a la comisión con la que trabajaba. Trabajó de tal forma que hizo que todas las voces de la Asamblea entraran armónicamente y fueran constituyendo más que un texto, una realidad. Yo diría que su rol fue fundamental en este proceso de diálogo”, comentó la uruguaya Susana Nuín Núñez, directora ejecutiva del Departamento de Comunicación y Prensa del Celam.

REDACCIÓN COMO PAPA

     Tras ser elegido como Pontífice ha escrito 5 libros: en el 2013, la encíclica Lumen Fidei —Luz de la Fe—, la exhortación apostólica Evangelii Gaudium —La alegría del Evangelio—. En el 2015, la encíclica Laudato Si y en el 2016 su segunda exhortación apostólica post-sinodal “Amoris laetitia” —La alegría del amor— y una constitución apostólica Vultum De quaerere —La búsqueda del rostro de Dios—. Durante su visita a Colombia presentará al menos unos 8 textos sobre su pensamiento. Algunos de los temas serán sobre la vida, el perdón, la reconciliación, la vocación, los derechos humanos y la paz.

LOS TIERNOS Y FUERTES ABRAZOS DE FRANCISCO

     A los ocho meses de su pontificado —el 6 de noviembre del 2013— el Papa Francisco abrazó en la Plaza de San Pedro al italiano  Vinicio Riva, de 53 años, un enfermo de neurofibromatosis desde los 15 años.

     La foto circuló por miles de medios de comunicación en el mundo. Impactaba, la verdad. Esos eternos segundos en los cuales el Papa Francisco lo abrazaba y le daba palabras de aliento quedaron grabados en las retinas hasta de los incrédulos.

     Su primer gran abrazo como Pontífice se lo dio al Papa Benedicto XVI el 23 de marzo del 2013, quien había renunciado dos meses atrás. “Tener un Papa emérito en el Vaticano es como disfrutar de un abuelo sabio en casa”, dijo Francisco.

POBRES, ENFERMOS, NIÑOS Y PRESOS

     El mundo espera ahora verlo con sus renombrados abrazos. Son sinceros, espontáneos muchas veces que le sacan

hasta las lágrimas como ocurrió en su encuentro con Nathan de Brito, un pequeño de nueve años en la Jornada Mundial de la Juventud de Rio, quien le dijo que quería ser también un sacerdote de Cristo.

     Se le ha visto parar sus caravanas para apearse de su vehículo para saludar a enfermos, paralíticos, adultos mayores y religiosas.

     En las audiencias en Roma también ha extendido sus brazos para abrazar a visitantes y en sus visitas pastorales a los países, es común que pida entrar a una casa en un barrio pobre para brindar su saludo y abrazar a sus habitantes.

     El 19 de septiembre del 2013, en una entrevista para Civiltá Cattolica manifestó claramente: “Lo que la Iglesia necesita con mayor urgencia es capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones. Cercanía. Proximidad. Como un hospital de campaña tras una batalla”.

UNA FORMA DE PREDICAR

     Los abrazos del Papa Francisco llevan una nueva pastoral en la Iglesia católica. Es la extensión de la misericordia, es encontrarse con la realidad y ofrecer un alivio espiritual. Es también el ejemplo vivo de la evangelización. “Hoy que la Iglesia quiere vivir una profunda renovación misionera, hay una forma de predicación que nos compromete a todos como tarea cotidiana. Se trata de llevar el Evangelio a las personas que cada uno trata, tanto a los más cercanos como a los desconocidos”, escribió en la Evangelii Gaudium.

     El Papa se encuentra con personas de diferentes religiones. Les comparte sus saludos y abrazos como lo ha hecho con judíos, cristianos evangélicos, musulmanes y hasta con ateos. Así lo ha hecho en Jerusalén, Sri Lanka o en la isla de Lampedusa en 2013.

     En Turquía tuvo lugar el histórico abrazo entre el Papa Francisco y Bartolomé I, quien le impartió la bendición en ese encuentro ecuménico.

     En enero del 2015 estuvo en una casa que recibe a los niños de las calles de Manila. Y allí Glyzelle Palomar una pequeña de 12 años le preguntó al papa Francisco: “¿Por qué deja Dios que pasen esas cosas, incluso si no es culpa de los niños?”, después de explicarle que ella recogía comida entre la basura y dormía en las aceras. 

MÁS DE CIEN MIL PERSONAS PREPARAN LA VISITA DEL PAPA

Un dato exacto sería difícil de tener y no lo tienen siquiera en la Conferencia Episcopal de Colombia. Pero hay inmensos movimientos laborales en las cuatro ciudades que visitará el Papa Francisco.

     Además de los cuatro cardenales —tres eméritos: Darío Castrillón, Pedro Rubiano, José de Jesús Pimiento y monseñor Rubén Salazar Gómez—, más de 90 obispos y más de 9 mil sacerdotes y unas 4 mil religiosas, existe un sinnúmero de grupos,

asociaciones, grupos de oración, diáconos permanentes, servidores y empleados de la Iglesia que están atentos a cada una de las distintas actividades que se  desarrollan para la visita de Su Santidad.

     Unos 30 mil efectivos de la Policía y del Ejército Nacional estarán pendientes de la seguridad y unos 35 mil jóvenes voluntarios le acompañarán en las distintas actividades.

UNA BENDICIÓN PARA TODOS

     Se cuentan sastres, costureras, jardineros, conductores, vendedores, impresores, carpinteros, escenógrafos, soldadores, electricistas, luminotécnicos, cantantes, músicos, más de 1000 periodistas y otro tanto de camarógrafos y fotógrafos.

     La hotelería se encuentra satisfecha con la visita. Restaurantes, cafeterías y centros comerciales de las cuatro ciudades donde estará el Papa se preparan para atender a los visitantes y a los fieles que llegarán a Bogotá, Medellín, Villavicencio y Cartagena.

     La iglesia se ha dedicado a instruir a periodistas, servidores, auxiliares y miles de personas que asistirán a las diferentes actividades, explicando el objetivo pastoral de la visita.

     Los medios de comunicación se preparan también para esta visita.

POR EL PERDÓN Y LA RECONCILIACIÓN

     Su deseo era visitar al Chocó, estar en la tierra de ‘San Pacho’, encontrarse con los contrastes de una tierra tan rica en oro y platino y con una pobreza de raya los límites de la miseria.

     Él ha luchado, al lado de la Iglesia, para buscar la paz en un país en guerra por más de 50 años. El 24 de noviembre del 2014, en la Plaza de San Pedro bendijo y abrazó a una exguerrillera de las FARC. “En ese momento estábamos él y yo. Fue un momento muy especial. Él me puso las manos y nos pidió que siguiéramos trabajando por la paz en nuestro país”, contó la mujer a los medios de comunicación.

     En Colombia tendrá varios encuentros de abrazos. En Villavicencio, con sus palabras sobre el perdón y la reconciliación y su encuentro con miles de personas que han sufrido los efectos de la guerra; en Medellín, en el Centro San José y con los padres de los religiosos, y en Cartagena, cuando pase por la periferia.

     Y desde donde él esté, en el aeropuerto o en la Nunciatura, todos los colombianos recibiremos un abrazo tierno y fuerte de un Papa que quiere un mundo en paz. Por eso hay que dar el primer paso.