De marketing político y estrategias

     Muchos creen que una campaña es una pieza publicitaria... ¿Lo que ves es eso y solo eso, o hay por detrás otra cosa?

     Dicho de otro modo: ves una campaña electoral. Piezas de radio y televisión, jingles, discursos, debates, anuncios de prensa, noticias, vallas o pendones… ¿Hay algo por detrás que vertebre todo eso?

     Si se trata de ejemplos, comencemos por casa. En algún momento descubres mis artículos. Ves que tienen cierta diversidad de temas y enfoques. Los lees. Algunos los aplicas en tu campaña electoral. Otros en tus clases. O en tu modo de explicar los eventos políticos. O de pensarlos.

     Pero hay algo invisible. Algo que no ves. Una estructura, un sistema, una organización de conceptos.

UNA PARTIDA DE AJEDREZ

     El ajedrez. Ves los 2 jugadores frente al tablero. Las piezas blancas y las negras. Los movimientos de cada uno. Las jugadas. Y el jaque mate final, o el rey que se inclina aceptando la derrota, o tal vez el pacto de tablas.

     Pero eso no es todo. Hay algo más, algo invisible, algo oculto a tus ojos. Una estructura, un sistema, una organización.

     ¿Cuál es la estructura de una partida de ajedrez? Está compuesta básicamente por 3

elementos:

     Apertura. Es el comienzo del juego. El método para desplegar las piezas, ordenarlas en el tablero y ocupar espacios relevantes del mismo. Quien conoce la estructura sabe si un jugador está utilizando el Gambito de Dama o la Defensa Siciliana o la que sea de las tantas variantes posibles. Y sabe las posibles consecuencias de haber optado por uno u otro camino.

     Medio juego. Es el desarrollo de la partida, el ir y venir de escaramuzas, cambios de piezas, ataques y defensas. Quien conoce la estructura sabe diferenciar un medio juego posicional y estratégico, como el de Capablanca, de uno agresivo y táctico, como el de Alekhine.

     Final. Es el remate, el conjunto de procedimientos a aplicar cuando ya quedan pocas piezas en el tablero. Otra vez: quien conoce la estructura va con ventajas porque sabe de qué manera se debe jugar en cada tipo de final.

     Conocer la estructura del ajedrez no es solamente saber que lo que se ve no es fruto del azar, sino que, además, tampoco es fruto de la inspiración del momento. La estructura explica la partida, el desarrollo y su resultado. Y la estructura ayuda a jugar mejor.

UNA CAMPAÑA ELECTORAL

     Volvemos a la campaña electoral. Lo del principio: discursos, declaraciones, debates, eventos callejeros, afiches, volantes, radio, televisión, publicidad, recorridos puerta a puerta, mensajes de texto a celulares, llamadas telefónicas, correos electrónicos, blogs, páginas web, redes sociales…

     Muchos creen que un listado así de tareas es todo. Que la campaña electoral es simplemente (¿simplemente?) hacer bien todas y cada una de esas tareas. Sumar esfuerzos, sumar talentos, sumar buenas ideas, sumar inspiraciones del momento.

     Que lo es también, que conste. Pero hay algo más. Sí, efectivamente: estructura.

     Una campaña electoral bien hecha y efectiva tiene también una estructura invisible a ojos del votante. No es solamente una acumulación de buenas ideas bien llevadas a la práctica. Eso es la superficie, lo que se ve a simple vista. Pero la clave está en la estructura que organiza esa acción, que la vértebra, que le da sentido.

     No la estructura política, la organización partidaria que lleva adelante la campaña. No me refiero a la estructura organizativa sino a la estructura conceptual, misma de la campaña.

     Que se parece bastante al ajedrez, por otra parte. Que también tiene su apertura, su medio juego y su final. Que tiene sus etapas, sus tiempos, y sus tareas para cada tiempo. Que tiene su estrategia y su táctica. Que tiene su mensaje y su público. Y que tiene un lugar previsto para cada cosa. Esa organización conceptual es la estructura a la que me refiero.

SUPERFICIE Y ESTRUCTURA

     Una campaña electoral sin una buena estructura es como un ajedrecista aficionado que no conoce de aperturas, medio juego y finales. Mucho entusiasmo, tal vez golpes de inspiración y, por momentos, ráfagas de inteligencia o creatividad. En el mejor de los casos, claro. Todos, recursos válidos y hasta efectivos, por momentos, cuando se enfrenta a otros ajedrecistas aficionados.

     Navega por la superficie del tablero. Pero jamás puede con quien domina la estructura del ajedrez.

     Toda realidad tiene aspectos superficiales —no por ello menos importantes— pero también aspectos estructurales que le dan base, cimiento y solidez.

     La estructura de una campaña electoral es eso: el orden que le da base, cimiento y solidez. Porque detrás de lo que se ve y se escucha en una campaña hay otra cosa, otro mundo, otra trama: la estructura de la campaña.

MIGUEL MALDONADO MARTÍNEZ

     Han criticado al gobierno por la disminución presupuestal de Deporte y Medio Ambiente, ahora se le suma el sector de las ciencias y la tecnología, el cual pasará de $320 mil millones a $222 mil millones el próximo año.

     A la inconformidad por la disminución al presupuesto del deporte y medio ambiente se le sumaron los científicos, quienes de igual manera han criticado al gobierno por la disminución de lo asignado al sector de las ciencias y la tecnología, el cual pasará de $320 mil millones a $222 mil millones el próximo año.

     Lamentablemente, el presupuesto de este sector pocas veces ha sido aumentado, sin embargo, esta es el suma más baja entre los años 2010 y 2018, lo cual puede ser un gran problema en este momento para el país, ya que más que nunca se necesita aumentar la innovación, tecnología y la educación en ciencias para así incentivar el progreso.

     Es importante especificar que con este presupuesto se deben financiar los estudios de doctorados para colombianos en el exterior, además los proyectos de investigación de los mismo, con la finalidad de formar científicos que puedan regresar al país y puedan traer nuevas propuestas y consigo desarrollo. El problema radica en que más o menos 190 mil millones son indispensables para mantener el financiamiento de estas becas, sin contar los recursos necesarios para el funcionamiento de Colciencias que también saldría de estos $222 mil millones.

     Presupuesto que evidentemente resulta insuficiente para hacer frente a todas las necesidades de innovación, tecnología, ciencia y desarrollo que requiere el país. Tristemente Colombia invierte solamente entre el 0.2 % y 0.3% del PIB convirtiendo este sector en uno de los de menor presupuesto, lo cual preocupa ya que vivimos en una sociedad del conocimiento, donde los avances de las ciencias exactas, las naturales, sociales, la cura de enfermedades, la producción de energía, el cuidado del medio ambiente hasta la comprensión de nuestras sociedades, depende de esta inversión ya que afecta de manera transversal nuestra colectividad y la manera en que respondemos a los requerimientos de este mundo globalizado.

     La ciencia y la tecnología requieren especial atención e inversión de manera contraria a lo que está pasando en el país, es un sector que debe ser priorizado. Pretender desarrollo sin inversión en esta área es un autoengaño.

MARTA LUCÍA RAMÍREZ