La Columna Cultural

Escritores del género masculino

     Héctor Rojas Herazo, autor de ‘El hombre de Macondo y otros textos’, nacido en Tolú bajo las manos protectoras de su madre, quien además de ese papel tenía el de parirlo, acompañada por la madre de esta, o sea la abuela de él; ambas tuvieron acierto celestial de sacarlo al mundo ayudado por sus cuatro manos. La lluvia torrencial de esa noche en Tolú impidió que llegara la partera, pero él tenía que nacer. ¡Y nació en agosto!

     De este periodista, ensayista, poeta, escritor, dueño de la más vasta obra pictórica y literaria a nivel internacional del siglo pasado, siempre será poco para comentar dentro de las líneas literarias del Caribe colombiano. Su género masculino en las letras está impreso en la historia de Colombia. Sus poemas, en los que tuvo la habilidad del ir y venir a su antojo, los traspasó como la ‘Espada de fuego’, uno de sus extensos poemas.

     Alfonso Fuenmayor, autor de ‘El barranquillero y otros textos’, escritor y periodista colombiano con su sitial de honor en la literatura del país. Escritura masculina que se fue físicamente en 1994, otro que perteneció al grupo de la Cueva, “los de la Cueva”. Se fue en septiembre uno nacido en marzo.

     Julio Olaciregui, el ‘Vestido de bestia y otros cuentos’, escritor, periodista, ensayista y poeta sin libro vio la luz en 1951, pero que se fue a estudiar literatura en la Universidad de la Sorbona. Y se quedó en Europa estudiando la Ciudad Luz donde residió por más de 35 años, casi más tiempo que el vivido en su tierra, Colombia, pero que recién 

regresó a Barranquilla en el 2015 con sus Trapos al sol, para quedarse definitivamente. La tierra llama, aunque inició y seguirá recorriendo la ruta de Baudelaire con sus versos en prosa.

     Después se puede seguir la ruta literaria de los hombres que han construido letras en Barranquilla en época anterior, como lo hicieron Miguel Rash Isla, Álvaro Cepeda Samudio, Gabriel

García Márquez, Ramón Vinyes, Germán Vargas Cantillo, 

Rojas Herazo, Fuenmayor y Olaciregui.

por solo nombrar algunos escritores de vieja data, pero vigentes en la historia literaria de Colombia. Y a ellos, a los escritores masculinos, es a quienes siempre se les ha dado renombre, a los hombres, al sexo fuerte y a quienes en época anterior lideraban, en apariencia, los designios del hogar.

Pero Colombia tiene escritoras

     Con apenas una pequeña muestra de tres nombres de escritores (hombres) que crearon letras en Barranquilla, se puede dar cuenta el avezado lector de que la literatura dentro del género femenino fue dejada “para después”; a ellas no las nombran, a ellas se dejan para otro momento; sus letras son importantes sí, pero dentro del techo del hogar… detrás de la de sus hombres.

     Por ello, las plumas de muchas escritoras colombianas alzaron sus plumas en protesta -con sobrada razón y gran discordia- sobre los autores representativos de la literatura costeña que fueron escogidos para viajar en nombre de Colombia al gran festival literario que tendría lugar en París. Todos los designados fueron solo del género masculino. Lo dicho: a las mujeres escritoras se les deja para después, para cuando haya tiempo, para cuando se encuentren verdaderas escritoras, para cuando dejen mucho por decir en la literatura de la Costa, para cuando… para cuando, para cuando… y el tiempo pasa y no se escribe sobre mujeres costeñas porque los hombres han dominado las letras del acontecer nacional colombiano. Pero las hay, y mujeres de gran calibre literario regadas por todos los rincones de la tierra colombiana.

     Con sobrada razón fue la polémica emitida por mujeres escritoras colombianas debido a la falta de representantes femeninas en el evento sobre literatura colombiana realizado en París, el festival literario más importante ‘Les Belles Etrangéres 2010’. Para su viaje solo seleccionaron a 12 escritores, todos hombres. Por ello, levantaron su voz de protesta y lograron que llegara a ser escándalo literario. Así lo mencionó Semana en su sección literaria (2017).

     La lista de hombres escritores nominados reseñados por Las2Orillas en su artículo titulado ‘Ser escritora en Colombia es no existir’, fueron: Héctor Abad Faciolince, Antonio Caballero, Jorge Franco, Santiago Gamboa, Tomás González, William Ospina, Juan Manuel Roca, Evelio Rosero, Gonzalo Sánchez Gómez, Antonio Ungar, Fernando Vallejo y Juan Gabriel Vásquez, quienes recorrerían diferentes ciudades de Francia y Bélgica para presentar sus 

trabajos. (Fitzgerald, 2017).

     Pero ‘Les Belles Etrangéres 2010’ debería cambiar el número de años según el calendario anual, porque han transcurrido siete años desde su apertura y en este tiempo el recorrer de las letras, ni siquiera solo en Colombia sino en el mundo literario mucho ha cambiado, ha surgido,

se ha desarrollado y en él involucradas

Fanny Buitrago, algunas de sus obras, y Meira Del Mar.

y bien posicionadas están hoy muchas letras femeninas de gran arrojo. 

     En el libro editado por María Mercedes Jaramillo, Betty Osorio de Negret y Ángela Inés Robledo Palomeque (Ediciones Uniandes, 1995), titulado ‘Literatura y diferencia. Escritoras colombianas del siglo XX’, ellas se refieren a que en los años setenta surge en Colombia el primer grupo de literatura feminista. Muchas de sus obras conforman una literatura que desenmascara el machismo, pero no lo trasciende; otras, aún temerosas, apelan a sutilezas y juegos de evasión o a la demencia y la banalidad para mostrar el absurdo de las vidas femeninas. Helena Araújo y Albalucía Ángel son abiertamente feministas y comenzaron a publicar en esa década. Su actitud las vincularía con otros narradores de ese período cuyas obras se distinguen por interpretar los fenómenos de la vida urbana y por ser menos tremendistas, más líricos y más interesados en la cotidianidad que sus predecesores. (Helena Araújo en: ‘La novela colombiana de la década del setenta’, 1980).

     Así, escribiendo sobre la mujer en la literatura colombiana, se mencionan autoras como Meira Delmar, Maruja Vieira y Dora Castellanos, quienes comenzaron a publicar por los mismos años, el decenio de los cuarenta, y en sus obras se pueden advertir las huellas de Alfonsina Storni, Delmira Angustini, Juana de Ibarbourou y Gabriela Mistral; ellas enfocaron su producción, desde diversos ángulos, en el tema del amor. Es importante mencionar que las tres fueron miembros de la Academia Colombiana de la Lengua y estuvieron dedicadas al quehacer literario hasta los últimos días de sus vidas.  

     Y así, la lista de mujeres escritoras colombianas es extensa desde sus diferentes períodos del siglo XX quienes le han dado lustre a las letras femeninas colombianas, solo con mencionar las de ese siglo. En el presente siglo, la lista es extensa y amerita escritura aparte, sin mencionar las escritoras costeñas que han abierto camino en las páginas de la literatura colombiana.

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“La mujer es una disidente perpetua con respecto al consenso social y político; es exiliada de la esfera del poder y por ello es siempre singular, dividida, diabólica, una bruja ... La mujer está aquí para agitar y trastornar, desinflar los valores masculinos, y no para abrazarlos. Su papel consiste en mantener las diferencias apuntando hacia ellas, dándoles vida y poniéndolas en juego”.

Julia Kristeva

(citada por Elzbieta Sklodowska en

“La parodia de la nueva novela hispanoamericana” (1991). 

Nury Ruiz Bárcenas

Escritora-Periodista cultural

Orden Álvaro Cepeda Samudio

 funescritoresdelmar@gmail.com