La bonanza petrolera terminó. ¿Y ahora qué?

     Hace cinco años llegué a esta provincia, en donde asombraba ver a un trabajador de la construcción, o de cualquier otro oficio, sacar el fajo de billetes de cincuenta mil pesos —normalmente portando unos tres millones, ¡en efectivo!— para pagar cualquier cosa

     Era común en cualquier yopaleño que trabajara en lo que ellos llamaban ‘La compañía’, una empresa petrolera, o en Ecopetrol. Allí los sueldos eran altos y fantásticos: una mesera ganaba entre tres o cuatro millones de pesos mensuales, interna en un campamento o casino de las empresas que se dedicaban a la explotación del oro negro y que les daban toda clase de garantías.

     Un soldador de línea —trabajando en tuberías en los campos petroleros— se facturaba

de sueldo ¡siete millones de pesos! Eran las épocas de la bonanza petrolera. Y los trabajadores petroleros vivían llenos de un falso orgullo, con cierta insolencia, ásperos modales, que, de pronto, podía justificarse por un, muy cierto, bajo nivel educativo.

     Un nivel que, mayormente, va de 5 a 6, pero creían que eran dotados por gracia divina: saber sin necesidad de estudiar. La deserción escolar en Yopal es alta. Y el analfabetismo es notorio entre los mayores de 45 años.

     En cierta ocasión me asombré: en un parque vi a un hombre de la calle durmiendo a pierna suelta en una banca. A su lado, una bicicleta en muy buen estado y tenía —algo que no era de extraño— hasta celular: nadie se metía con él, la seguridad era casi total, se vivía como en un paraíso. Hoy es otro cuento.

     Los carros tanque y las tracto-mulas movilizaban el crudo extraído hasta las refinerías de Colombia y era para su exportación.

     La construcción andaba en un auge desenfrenado y proliferaban las ferreterías. Y algo curioso: las iglesias cristianas de garaje se instalaron Yopal y se encuentra una por cada dos o tres manzanas, siempre pregonando milagros y recolectando diezmos —¡recolectando diezmos!—: ¿se peca por la paga o se paga por pecar?

     En tiempo de bonanza —y actualmente también— algunos almacenes, no todos, se caracterizaban por el despotismo lugareño con que se atendía al cliente: “¡¿Qué quiere?!”, preguntaban y causaban molestia en el potencial cliente, que salía con ganas de no volver a entra allí. Los ‘paisas’, por el contrario, con su educación y amabilidad, reinan por su cordialidad y son los comerciantes más prósperos de estos territorios.

     Vivir acá no era fácil, hace como diez años, por los costos. Antes de que llegaran los almacenes de cadena, una camisa sencilla, sin marca reconocida, costaba $250.000, porque eran traídas de Bogotá o de Medellín y había que ‘equilibrar’ costos de flete. Cobraban con sobrecostos eso primaba parala gran mayoría de artículos. Cuando llegaron las grandes cadenas se normalizo en algo el costo de vida.

     El arriendo de un apartamento o aparta-estudio, costaba un millón de pesos en sectores clase media. Recuerdo que una amiga me comentaba que los arrendadores creían que en el patio había pozos petroleros y se ‘les llenaban las gana’ para cobrar lo que quisieran.

     Hablar con los comerciantes y preguntar por sus utilidades representa toparse con las viejas mañas: incrementan 

entre el ochenta por ciento y el ciento y lo justifican alegando fletes, arriendo, servicios, empleado y “mi sueldo, usted sabe”. No existe control de precios, ni capacitación para el comerciante, mucho menos un emprendimiento en progreso sostenible y amigable.

     En días pasados, en una ferretería de barrio, compré un fusible de esos de cristal: ¡me tocó pagar un mil pesos por él!, a sabiendas de que en Bogotá y en otras ciudades, cuesta entre 200 o 300 pesos: ¡especulación hasta un 400 por ciento! De ese tamaño son los abusos del mercado en los costos en esta tierra llanera. Y puede que resulte ‘más peor’ en poblaciones vecinas a Yopal.

     John Jairo Torres Torres fundó, hace algo más de tres años, la urbanización ‘La bendición’ y vendió 2000 lotes de 7 metros de frente por 15 metros de fondo, con cuota inicial de 210.000 pesos y mensualidades de ídem: 210.000 pesos. Con los recaudos durante los primeros meses, pasó retroexcavadoras, cuchillas y aplanadoras para formar o abrir vías rusticas. A los pocos meses les instaló postes para la luz y alumbrado público y, de esa manera, favoreció a la gente que pagaba arriendos de 800.000 pesos o mucho más, en zonas sencillas y viviendas humildes, con servicios públicos altamente costosos, en medio de un precario

abastecimiento de agua. Y hablo de Yopal.

     Los nuevos propietarios se pasaron a vivir a ‘La bendición’, en donde, gracias

John Jairo, benefactor, elegido alcalde, pero…

a la autoconstrucción, levantaron sus viviendas, incluso con servicio de energía eléctrica y un magnifico servicio de agua, porque John Jairo había hecho perforar cuatro pozos profundos en el sector, con buen tratamiento al líquido. Y otra ventaja: desde ‘La bendición’ al centro de la ciudad, un bus urbano se demora 20 minutos. Pero sí hay dos inconvenientes: no tienen alcantarillado, deben de recurrir a pozos sépticos que, en algunos casos, cuando llueve intensamente, se desbordan, especialmente por deficiencias en la construcción; el otro, no tienen escrituras legales, solo cuentan con los recibos de pago de las cuotas a John Jairo y que son exhibidos como documento para mostrar la propiedad. Como en cualquier parte, no faltan los invasores que falsifican las facturas para vender o traspasar las propiedades.

     Como candidato del Movimiento Social La Bendición, John Jairo Torres fue elegido alcalde de los yopaleños en octubre de 2015. Se convirtió en el sucesor de Willman Enrique Celemín, quien fue destituido de su cargo, como había sucedido con otros anteriores.

     El candidato alcanzó 24.515 votos, por delante de Acernio Sandoval, del Partido Centro Democrático, quien ocupó el segundo lugar en estas elecciones con 14.153 votos.

     Escrutado el ciento por ciento de las mesas de votación, los resultados, en ese debate electoral, fueron los

siguientes:

     Partido de la U (Carlos Fredy Mejía): 12.998 votos

     Partido Opción Ciudadano (Luis Alexis García): 10.715 votos

     Partido Verde (René Leonardo Puentes): 5.621 votos.

     Eligieron a John Jairo Torres Torres, pero los enredos con la propiedad de los terrenos de ‘La Bendición’, la falta de licencia de construcción, su

Predio de ‘La bendición’: 2000 lotes de 7 metros de frente por 15 metros de fondo, con cuota inicial de 210.000 pesos y mensualidades ídem.

dudosa fortuna y su vida suntuosa, más las rencillas

políticas con los gamonales del poblado, lo llevaron a problemas judiciales que le precipitaron la privación de la libertad, mientras la lupa de las autoridades lo conminaban a justificar sus negocios y propiedades. Con un alcalde así, se generado una administración catastrófica: ha pasado por diversas manos, en medio de un increscendo de intrigas, mientras John Jairo, recluido en una cárcel bogotana, pero como sustraído al hundimiento de su pueblo, en una crisis económica delicada.

     La gente del Llano, que antiguamente se dedicaba a labores del campo, se acostumbró al trabajo en las petroleras y a los sueldos altos y ahora les resulta ‘difícil’ trabajar en otras áreas por un mínimo. Se resisten a adaptarse a un cambio tan drástico: ¡más trabajo por menos dinero!

     En esta población es mucha la gente que adora a John Jairo Torres, pues este les brindó la oportunidad de un lote para vivienda propia con amplias facilidades de pago que, de cualquier otra manera, les resultaba casi imposible sufragar. No les importa si no es legal, confían en que se los legalizarán. Y es que son más de 2000 casas, en las cuales residen cerca de 2400 familias, de diferentes estratos sociales.

     Vale la pena precisar que el valor de un lote en Yopal podía ascender a 90 millones de pesos, algunos, que para 

otros la cifra puede ser superior.

     En esta nota, también vale la pena abordar el tema del anterior Gobernador de Casanare Marco Tulio Ruíz y lo que se piensa de él, gracias a sus ejecutorias como tal.

     Fue candidato del Movimiento Político Afrovides y obtuvo 47.294 votos, en medio de una abstención que alcanzó el 50 por ciento.

     Su gobierno fue aceptable, “sin tacha”, dicen aun. A muchas personas necesitadas que poseían un lote y carecían de recursos les construyeron, durante el gobierno de Ruiz, su vivienda, con dineros y aportes de la gobernación. Así se puede apreciar en muchos sectores, como por ejemplo a la entrada a ‘Llano lindo’. Allí fundó el barrio 

San Isidro y a sus habitantes les regalaron el lote y la vivienda. Son familias de muy bajos recursos.

Marco Tulio Ruíz, exgobernador de Casanare.

     También hay que resaltar la urbanización ‘Casas de San Marcos’, otro proyecto para diversos estratos, con el mismo tipo de viviendas de San Isidro.

     En octubre pasado se entregó ‘Torres de San Marcos’: 49 bloques de 20 apartamentos cada uno, para un total de 980 apartamentos que constan de dos habitaciones con sala comedor y cocina. Todos con un pequeño aporte de dos millones 500.000 pesos. Allí, en San Marcos, se aprecian, estacionados, motos, autos sencillos y otros de alta gama.

     Lo reitero: la adjudicación no fue para gente tan necesitada, hay miembros de las diversas ‘capas sociales’ viviendo allí.

     Otra urbanización fue ‘La decisión’, para un estrato más alto, junto al nuevo hospital de Yopal. Todos son apartamentos y casas entregados en obra gris, pero con puertas y ventanas.

     En este gobierno se culminó la construcción del Nuevo hospital de Yopal y en varios barrios se pavimentaron las calles, ya no son polvorientas, y estas obras le dan una nueva cara a estos sectores.

     Al preguntar por Marco Tulio Ruíz, las respuestas han sido muy positivas en torno a él como persona, administrador y “comerciante honesto del sector farmacéutico”.

     Eran casi las mismas respuestas las que se obtenían —léase bien: se obtenían—

Casa de San Marcos y al fondo las torres de San Marcos. También abajo, desde una vista aérea: 980 apartamentos.

 cuando se preguntaba por John Jairo Torres, aunque estuviera preso. Ya comenzaban

 a decirle, sin mucho respeto, “‘John Calzones’”.

     Estos y otros fenómenos provocaron que en Yopal la tercera parte de la ciudad se esté arrendando, pero… ¡No hay clientes para tantas viviendas y locales!

     Hoy los hoteles hospedan solo ausencia de viajeros. Los propietarios se han visto en la necesidad de bajar los precios del hospedaje, pero aun así la ocupación es mínima. Para terminar, muchas empresas petroleras dejaron de perforar en los 

Llanos y esto ha dado por terminada la bonanza petrolera, al tiempo que genera crecimiento del desempleo y crisis en el transporte pesado.

     En los parqueaderos son incontables los carro tanques y tracto-mulas sin trabajo que cumplir. En los panorámicos de muchos de esos vehículos resaltan avisos de ‘Se vende’: ¡No hay qué transportar! Tampoco hay compradores, el pueblo está en crisis porque ya el crudo en Yopal no atrae.

     En las recientes elecciones atípicas para remplazar al John Jairo Torres, fueron muchísimas las personas que salieron a pregonar los nombres de aspirantes al primer cago municipal y a buscar firmas y votos para sus candidatos. Se abrazaron a las diversas campañas como un previo a ser empleados o a alcanzar un auxilio económico con quien ganara la elección o a ser tenidos en cuenta por las influencias de algunos de los derrotados. Los que perdieron se les desaparecieron a sus fieles seguidores de campaña a fin de no retribuirles por su frustrada labor. Hablando coloquialmente, quedaron ‘quemados viendo un chispero’. En Barranquilla diríamos, ‘ahogados, flotando

en Puerto Mocho’.

    Fueron ganadas por el politólogo Leonardo Puentes Vargas, de la coalición

Polo Democrático, Alianza Verde y Compromiso Ciudadano.

     Con 16.522 votos, Puentes Vargas derrotó a Arcenio Sandoval Barrera, del Centro Democrático, y a Carlos Cárdenas Ortiz, de Opción Ciudadana, a quien sectores políticos de la región consideraban abanderado de ‘John Calzones’.

     John Jairo y Cárdenas, para financiar la campaña, vendieron formularios para lotes en la urbanización Nueva Jerusalén, a razón de 100.000 pesos, y otros candidatos ofrecían planes de vivienda por su apoyo. Hablaron, ante sus posibles 

John Jairo Torres y Carlos Cárdenas: no hubo prolongación...

electores, como recreando interiormente la canción vallenata ‘La casa en el aire, de Rafael Escalona. A sus votantes les toca ahora esperar a ver quién les responde por tantas promesas.

     A John Jairo Torres han dejado de seguirle mucha gente, por tantos inconvenientes y problemas jurídicos que han llevado a sus antiguos seguidores a perder credibilidad en él.

     De Carlos Cárdenas, la comunidad yopaleña desconfía tras su paso por el Senado, cuando nada importante gestionó por la región casanareña y eso no lo olvidó el pueblo. El 26 de noviembre, en las urnas, se lo cobraron.

     René Leonardo representa la esperanza y cuenta con el apoyo de concejales como Cesar Zorro, Heyder Silva y Juan Vicente Nieves concejales aliados a su movimiento que son su mejor equipo para darle nuevas luces a la ciudad Yopaleña.

     Con sus 16.522 votos, Puentes Vargas alcanzó el 33,2 % del total. Detrás quedó el candidato del Centro Democrático Arcenio Sandoval, con 14.576 votos, mientras que Carlos Cárdenas —el candidato que representaba la continuidad de la era de Jhon Jairo Torres— quedó de tercero, con 8.614 votos. Más abajo quedaron los candidatos de la ASI, el Mais, Aico y el Partido Conservador.

     Leo, como le llaman sus amigos al nuevo alcalde, fue concejal de Yopal en 2011 y 2014 y se hizo conocido por múltiples debates de control político, citó los cabildos abiertos por el agua potable en los años 2013 y 2014 e impidió la privatización tanto del alumbrado público como del terminal y la Planta de Beneficio Animal (PBA), más conocido como ‘matadero’. Denunció además actos de corrupción de la clase política enraizada en la región.

     René Leonardo Puentes Vargas promovió la recolección de más de 35.000 firmas en todo el Casanare por la Consulta Anticorrupción bajo la consigna ‘Yopal no se vende’. También se sumó a la recolección de rúbricas para reducirle el sueldo a los congresistas.

     Leo Puentes es politólogo de la Universidad Nacional  de Colombia, sede Bogotá, y se especializo  en Gestión

regional  de la Universidad de los Andes. Realizo algunos estudios en Alemania.

     Se posesionó de inmediato y su periodo será hasta 31 de diciembre de 2019, cuando vencen las funciones de alcaldes y gobernadores en Colombia.

     La elección de Leonardo Puentes se fundamentó en la búsqueda del cambio, en la esperanza de derrotar las maquinarias tradicionales que por

El exconcejal Leonardo Puentes, de origen ‘verde’, pero apoyado por la coalición que lideran Claudia López (Alianza Verde), Jorge Robledo, (Polo) y Sergio Fajardo (Compromiso Ciudadano), ganó la elección atípica.

varias décadas han gobernado en Yopal. Tendrá que desarrollar su programa de gobierno es solo dos

años, tiempo durante el cual tendrá que atender múltiples problemas: deficiencia en saneamiento básico, movilidad, canasta educativa, infraestructura, vivienda, desempleo y un profundo problema económico, entre otras problemáticas.  

     El nuevo alcalde solicitó paciencia sobre los resultados de su gobierno. Ahora revisa cada proceso con cuidado, ha encontrado muchas anomalías, ejecutadas, como es de suponer, a espaldas de los yopaleños. Son miles de millones de pesos embolatados, como los del caso de un proyecto aprobado por el Órgano Colegiado de Administración y Decisión, el Ocad local: más de 30 mil millones de pesos comprometidos en la pavimentación de varias vías, un objeto concebido sin que el banco de proyectos, ni planeación ni la secretaría de obras tuvieran conocimiento.

     El nuevo burgomaestre ha informado que en torno a la situación de la Empresa Industrial y Comercial del Estado, CEIBA-EICE —sin operatividad definida, sin cumplimiento de lo misional—, un grupo de abogados revisa las acciones a tomar.

     El tema del agua lo tiene muy preocupado. Vio un informe en el que se da cuenta que la planta definitiva de la ciudad requiere mucho más dinero del planeado y ajustes a lo diseñado, lo cual hará demorar mucho tempo más la puesta en marcha de un acueducto que genere un abastecimiento sostenido y estable de agua y pueda solucionar, de manera definitiva, la falta del líquido vital en un alto porcentaje de viviendas de la capital de Casanare.

     Edgar Awad Virviescas-Desde Yopal Casanare en la bella Colombia.

     Noviembre 29 de 2017