Reflexiones de fin de año...

     Estamos en las últimas semanas del 2017 y, por lo general, la mayoría de nosotros tomamos estos últimos días para reflexionar sobre lo que hemos logrado o no logramos en este año, sobre cómo nos fué, qué errores o que fallas cometimos.

     Siempre nos proponemos metas para cumplir en el año venidero y comenzamos cada año nuevo con la firme intención de lograr aquello que nos propusimos, como bajar de peso y asumir un estilo de vida saludable.

     Sin embargo, a medida que avanza el año hay ciertas situaciones que, poco a poco, van haciéndonos olvidar los propósitos que nos pusimos al iniciar el año, a tal punto que, en la mayoría de las veces, no vemos cumplidas aquellas metas que, al inicio de año, nos trazamos. Pero para el 2018 todos los colombianos tenemos un gran reto y una meta común que cumplir: Elegir unos nuevos Representantes y Senadores serios, honestos, defensores del acuerdo de paz y propositivos, que le cambien la cara a ese Congreso lleno de más de dos centenares de corruptos, con sus contadas excepciones por supuesto.

     Esta es una primera e importantísima meta que debemos cumplir bien, si en verdad queremos un cambio profundo en ese establo de la democracia, porque la otra decisión clave —y aún tanto o más importante que la anterior—, es saber elegir el próximo presidente de los colombianos, el que ha de consolidar el proceso de paz alcanzado y que, por supuesto, no pertenezca al bando de los que quieren hacer trizas el proceso de paz o estancarlo y no profundizarlo, lo cual representaría un retroceso en nuestro propósito nacional de vivir mejor y en paz.

     Pero hay una pregunta que debemos hacernos: ¿Por qué hay tantos políticos corruptos, ineficientes y mentirosos? Sencillo, porque no tienen controles, porque no hay restricciones a sus acciones, porque ellos poseen el poder. La única solución contra ellos es limitar o impedir que lleguen o que se mantengan y hacer una verdadera reforma política. Mientras exista en el Congreso una mayoría de ineficientes, mentirosos, enemigos del proceso de paz y corruptos, la situación del país no va a cambiar y tampoco van a reformar la acción política, porque no les conviene. Mientras no sepamos escoger, postular y elegir personas honestas, serias y transparentes, los responsables somos los electores por no saber tomar decisiones sanas y correctas. De allí que, si queremos un cambio en Colombia, el 11 de marzo tenemos la primera oportunidad de hacerlo, concurriendo masivamente a las urnas para cambiar el Congreso y en el mes de mayo la segunda —y la más importante—, cuando se elija al Presidente que ha de regir nuestro desarrollo o nuestro retraso, no lo olvidemos, porque en esta decisión no hay término medio.

     Desafortunadamente el panorama no pinta nada bien, de acuerdo con los últimos movimientos y posturas de los sectores de derecha, centro e izquierda. Lo ideal sería, pienso yo, que se unieran en torno a un solo candidato presidencial mediante una consulta interpartidista, para poder derrotar a los otros dos sectores de extrema derecha, enemigos del acuerdo de paz, representados por el candidato Germán Vargas Lleras, el candidato del Centro Democrático y un sector de conservadores.

     Todo indica que Vargas Lleras, el candidato del Centro Democrático y unos conservadores van por su lado en la primera vuelta… Lo que no le queda claro al país es por qué Sergio Fajardo, con el respaldo de Claudia López y Jorge Robledo, no quiere participar de una consulta interpartidista con Gustavo Petro, Clara López y Carlos Caicedo… Es más, no lo quiere hacer tampoco con Humberto De la Calle y con Piedad Córdoba. Es decir, está jugando a la división en vez de jugarle a la unidad, actitud que se sabe favorece a la extrema derecha, porque sus dos candidatos pasarían a la segunda vuelta y Fajardo, con Claudia López y Jorge Robledo, nos pondrían en segunda vuelta a escoger, como dije en anterior artículo, entre el cáncer o el Sida. La pregunta es: ¿A quién le tiene miedo Sergio Fajardo al participar en esa consulta? ¿Será a Gustavo Petro? ¿A Clara López? ¿A Carlos Caicedo? ¿A Humberto de la Calle o a Piedad Córdoba? Porque parece que no le tiene miedo ni a Vargas Lleras ni al candidato del Centro Democrático y de los conservadores… ¿Cierto?

     Pero los que conocemos como funciona por dentro la Alianza Verde y el Polo sabemos que en esa consulta sus bases dejarían solo a Sergio Fajardo y se iría la mayoría a votar por Gustavo Petro, unos por Clara López, otros por Carlos Caicedo, algunos por De la calle, otros tantos por Piedad Córdoba y la minoría por Sergio Fajardo, por no decir nadie o solo los del Sindicato Antioqueño. Esta es la verdad verdadera. Por lo tanto, ese berrinche

de Sergio Fajardo de querer ser candidato sin someterse a una consulta interpartidista radica en que, como él no tiene estructura partidaria ni grandes amigos en las regiones, su papel lastimosamente va a ser el de dividir el campo democrático y alternativo, para perder la oportunidad de conquistar unidos

Muchos negocios aun conservan la costumbre de obsequiar almanaques de pared… Este, correspondiente a 2018, ¡año nuevo!, proyecta, en tejido chino, mes a mes, solo un tris de la riquísima cultura oriental y lo trgala a sus clientes un acreditado restaurante chino en Bogotá, ‘Nueva felicidad’, en el Centro Comercial Santafé… El Muelle Caribe lo enmarca en esta nota, porque compagina como ilustración para el precepto chino que el autor incorpora en su texto.

la Presidencia de la República. Es entregársela en bandeja de plata a la extrema derecha uribista o a las aspiraciones vargasllerista.

     Por eso en estas dos semanas de recogimiento espiritual de fin de año, seguimos invitándolos a que reflexionen por la unidad y la defensa de la patria, que no jueguen a la división porque está claro que esa actitud no le sirve al país, ni a la implementación del proceso de paz ni mucho menos a los colombianos. Se lo estamos avisando con tiempo para que no carguen con esa tragedia histórica.

     Por otro lado, a mis permanentes lectores, voy a regalarles, a continuación, un reconocido precepto chino, y la razón por la cual lo retransmito es porque quiero que tengan este mensaje muy presente en todos los momentos de la vida, para que “no permitas que los arboles te impidan ver el bosque”, ya que esto le sucede a menudo a muchas personas que, en su afán de riqueza material, se olvidan de que el dinero no es la única riqueza y terminan su vida como pobres ricos, llenos de plata pero con grandes vacíos en su alma y su corazón, y lo peor es que terminan su vida lamentándose de toda la riqueza que amasaron pero no aprovecharon, cegados por la ambición. El precepto chino dice:

El dinero puede comprar una casa... pero no un hogar.

El dinero puede comprar un reloj... pero no el tiempo.

El dinero puede comprar una cama... pero no el sueño.

El dinero puede comprar un libro... pero no el conocimiento.

El dinero puedo comprar un médico... pero no la salud.

El dinero puede comprar una posición... pero no el respeto.

El dinero puede comprar sangre... pero no la vida.

El dinero puede comprar una cruz... pero no la fé.

El dinero puede comprar sexo...pero no el amor.

     Por supuesto que el dinero no es malo, ¿quién lo ha dicho?, y querer conseguirlo tampoco, ni más faltaba. Inclusive, porque el dinero es necesario y muy importante en una sociedad capitalista como en la que nos encontramos actualmente, en la que el dinero está ligado a nuestra calidad de vida… Lo que sí es malo es obsesionarse con el dinero hasta tal punto de sentir que no se necesita más para vivir. Nooo, tampoco… Por otro lado, no nos desanimemos al ver que no logramos lo que queremos o que no alcanzamos las metas que nos propusimos, como esa de hacer dinero para pagar deudas, porque pueda que para llegar a esa o cualquier otra meta pase más tiempo del que creímos, pero eso no es motivo de desánimo, ni de tristeza, sino, por el contrario, una razón para motivarnos a seguir adelante en procura de lograr los objetivos que nos hemos trazado.

Esta imagen circula por las redes sociales. A El Muelle Caribe le ha llegado desde todos los flancos, con motivo de los deseos de Navidad y Año Nuevo.

      A veces somos muy duros con nosotros mismos, nos reprochamos cosas que, si fuéramos realistas, desde un inicio aceptaríamos que no las podemos alcanzar en un año. Pero somos tan duros con nosotros mismos, que nos enojamos, nos entristecemos y hasta queremos rendirnos, no

seguir luchando. No debe ser así. A veces creemos que somos dueños de todo, que las cosas se harán cuando nosotros queremos, como nosotros queremos y en el lugar y el momento en que elijamos, y resulta que no es así. Quizás este año no fue, pero puede ser el otro año… No te sientas triste ni te menosprecies, tu eres especial… Estoy seguro de que Dios quiere verte sonreír, no porque lograste o no ese objetivo o pagaste esa deuda, sino porque tenemos la certeza de que, finalmente, lograremos nuestros objetivos, nuestras metas, cristalizaremos nuestros sueños. Nada de eso está regido por un tiempo de reloj o fecha de calendario, sino más bien está en las manos de Aquel que nos da TODO… De Aquel que nos dará, en el tiempo perfecto, lo que Él tiene para nosotros. Amén.