Cita con la Sociedad Bolivariana del Magdalena

     Este martes 14 de noviembre se conmemora el Día de la mujer Colombiana, fecha que fue aprobada en la Ley 44 de 1967 "Por la cual la Nación se asocia a la conmemoración del sesquicentenario del sacrificio de la heroína nacional Policarpa Salavarrieta", no sólo para reconocer a todas las mujeres de este país por el talante, ahínco, valor y perseverancia que las ha caracterizado, sino especialmente para conmemorar y recordar a la heroica Policarpa Salavarrieta, una mujer que hizo historia por su carácter y resistencia contra la colonia española y que es considerada como una de la más valiente, recordada, querida y popular heroína  de la independencia de Colombia, liderada por el alfarero de 6 Repúblicas, El Libertador Simón Bolívar.

     De tal suerte que en Colombia se conmemoran dos días de la mujer, siendo este primero que el aprobado por la ONU en 1975, denominado Día Internacional de la mujer, el 8 de marzo.

     Policarpa Salavarrieta, o La Pola, como también la llamaban sus amigos más cercanos,

fue fusilada por un Consejo de Guerra durante la reconquista española el 14 de noviembre de 1817, en Bogotá. La Pola permanecerá por siempre en nuestro imaginario, pues sus acciones fueron decisivas para lograr nuestra independencia desafiando las consecuencias de ser una espía de las fuerzas revolucionarias contra el ejército realista comandado por el virrey Juan Sámano.

     Según la Academia Colombiana de Historia, Policarpa Salavarrieta nació en Guaduas el 26 de enero de 1795, fecha basada en las coincidencias de los libros de historia, ya que con respecto a ella no hay claridad sobre su nombre completo, lugar y fecha de nacimiento. En Guaduas, aprendió a leer y a escribir a los nueve años; en su adolescencia se dedicó a la modistería y comenzó a interesarse por las actividades independentistas. En 1809 conoció a los 

hermanos Leandro y Alejo Sabaraín.

     Se dice que desde el instante en que Policarpa vio a Alejo Sabaraín, surgió el amor. Tanto así que pensaron en contraer nupcias en 1810, para lo cual Policarpa comenzó a ahorrar algunos sueldos de lo que ganaba con sus costuras. Pero los acontecimientos revolucionarios los obligaron a aplazar el matrimonio.

     Uno de los rasgos más violentos de la guerra de independencia fue el sacrificio de las mujeres patriotas. Desde 1813 los comandantes realistas las condenaron a la pena capital con el propósito de amedrentar a la población. Tanto en las capitales como en las pequeñas poblaciones fueron levantados patíbulos para ejecutarlas. En la iconografía de la época sobresale la ejecución de una de las más valerosas heroínas: la joven Policarpa Salavarrieta, la Pola. Acusada de espía y conspiradora, el 14 de noviembre de 1817 fue fusilada en Bogotá, con los ojos vendados y de espalda. Muchas mujeres fueron ejecutadas por pelotones de fusilamiento. Mujeres que pertenecían a los distintos grupos sociales y étnicos de la sociedad. Entre ellas cabe nombrar a la norte santandereana Mercedes Ábrego, que fue fusilada por haber confeccionado un fino traje para el Libertador; a Dorotea 

Castro, que fue fusilada en Palmira junto a su esclava Josefa por auxiliar con hombres, caballos y armas a los patriotas; a la española María Josefa Lizarralde, muerta en Zipaquirá en 1816 por sobornar a los guardias de la cárcel; a Estefanía Neira de Eslava, fusilada en Sogamoso por haber aconsejado a su esposo que se uniera a los patriotas; a Manuela Uscátegui, ajusticiada en 1818 por negarse a revelar el lugar donde se refugiaba un grupo de patriotas. 

     Sin desconocer el papel que jugaron muchas heroínas como Manuelita Sáenz, La Libertadora de El Libertador, Antonia Santos o Manuela Beltrán, para muchos historiadores no hay duda de que Policarpa Salavarrieta es la mujer más representativa de la revolución independentista colombiana.

     En su época, la ejecución de una mujer joven por un crimen político movió a la población y creó una gran resistencia al régimen del terror impuesto por el virrey Juan Sámano. Si bien más de 150 mujeres fueron igualmente

asesinadas durante la ocupación española, el caso de La Pola cautivó la imaginación popular. Su muerte la convirtió en la más popular, es la única cuya imagen está impresa en billetes de 2 mil y 10 mil pesos, en la moneda de 5 mil pesos, en su nombre se produjo la cerveza La Pola e inspiró a poetas, pintores, escultores, escritores, artistas plásticos, del teatro, del cine y dramaturgos para inmortalizar su historia, siempre resaltando su valentía y coraje. De su carácter heroico, de su fe y su pasión por la libertad son expresión elocuente las palabras que pronunció al subir al patíbulo, dirigidas al pueblo que iba a presenciar su ejecución:

     “Viles soldados, volved las armas a los enemigos de vuestra patria. ¡Pueblo indolente! ¡Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conocieseis el precio de la libertad! Pero no es tarde. Ved que, aunque mujer y joven, me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más. No olvidéis este ejemplo… Miserable pueblo, yo os compadezco. ¡Algún día tendréis más dignidad! …Muero por defender los derechos de mi patria”.

     Por este motivo, la Sociedad Bolivariana del Magdalena, en el marco de la celebración de los XVIII Juegos Bolivarianos, invita a conmemorar el Día de la Mujer Colombiana a través de una Tertulia que liderará el escritor Bolivariano Jorge Agudelo Moreno, la cual se realizará este martes 14 de noviembre, a las 5 y 30 de la tarde, en la Sede de la Sociedad Bolivariana, ubicada en la Calle 17 n° 3- 72, del Centro Histórico de Santa Marta. ¡Te esperamos! ¡Anímate! ¡No te quedes en casa! La asistencia, como siempre, es totalmente gratis.