5 días de diáfana voz y nítida audiencia

Por Redacción Caribe

Resumen-Último Día

Fotos de José Miguel Gómez-Conferencia Episcopal Colombiana

     Cartagena, la hermosa perla turística colombiana, ha sido el punto de regreso del Papa Francisco, tras cinco días de visita apostólica a Colombia.

     La Cartagena de las inequidades sociales —hay dos Cartagena: una, la de la opulencia y la dolce vita, la otra, la de pobreza extrema y la muerte vergonzante— había de ser también el único sitio donde el Sumo Pontífice fue blanco de un accidente, afortunadamente sin graves consecuencias.

     Hacia las 4:30 de este domingo histórico para ‘La heroica’, el Papa ofició su cuarta y última misa en

Colombia, en los patios de la Terminal de Contenedores de Cartagena, Contecar. Con la asistencia de los cartageneros y cientos de visitantes a la ceremonia —algo más de 500.000—, fueron por lo menos tres

Las heridas físicas nada importaban. Había que extenderle cálido abrazo a un niño que lo esperaba en el atrio de la iglesia San Pedro Claver en Cartagena, luego del percance en el barrio San Francisco.

millones y medio de personas las que concurrieron a las misas oficiadas por Francisco.

     En medio de la bondad de sus palabras, el Papa fue enérgico en su alusión al narcotráfico, al cual condenó con firmeza y calificó como de una lacra, sostenida por hombres sin escrúpulos.

     Lúcido, al final de la misa el Santo Padre calificó estos cinco días en Colombia como de “días intensos y hermosos”, durante los cuales los colombianos “me han tocado el corazón y con sus testimonios me han hecho mucho bien”.

     Luego exhortó a que no nos quedemos en dar el primer paso —‘Demos el primer paso’ ha sido el lema de la visita papal—, a que, aun contra las dificultades, sigamos caminando juntos cada día para ir al encuentro del otro en busca de la armonía y de la fraternidad. ¡No podemos quedarnos parados!.

     Destacando la incansable misión realizada por San Pedro Claver en favor de los más pobres, el Vicario de Cristo dijo: “Él no se quedó parado, después del primer paso siguieron otros y otros. Su ejemplo nos hace salir de nosotros mismos e ir al encuentro del prójimo. Colombia, tu hermano te necesita, ve a su encuentro llevando el abrazo de paz, libre de toda violencia, esclavos de la paz, para siempre”.

     Finalizada la eucaristía el Papa Francisco fue trasladado al aeropuerto Rafael Núñez, donde lo esperaba una multitud de personas y al ritmo de bailes y tamboras caribeños animados por la Banda Departamental de Baranoa – Atlántico, quienes dieron la despedida al Santo Padre. Y de la multitud que fue a despedirlo, salió, con especial resonancia, un grito al unísono:  “¡Se vive, se siente, el Papa está presente!”.

     Allí también, como en cada una de sus homilías, el Sumo Pontifice había pedido, una vez más, que oremos por él.

     Ante tanta bondad papal, ante tanta humildad humana, ante tanta fortaleza a pesar de los años, ante tanta semejanza con el apostolado de San Francisco de Asís, imposible, Papa Francisco, no recordarte, de ahora y para siempre, en nuestras plegarias. Vos ses un Santo Varón. Y ten por seguro, que por nada del mundo dejaremos que nos roben la alegría ni la esperanza. Por el contrario, trataremos de llevarlas hasta quienes andan tristes y desesperanzados.

     La vitalidad de Francisco, a sus 80 años, ha de resultar paradigmática para combatir el sedentarismo temprano no solo entre colombianos sino en el mundo entero: el representante de Cristo en la tierra es incansable.

     El golpe y la herida que sufrió en el pómulo y la ceja izquierdos al golpearse con una barra metálica del papamóvil por ir a saludar a un niño, no lo amilanó en lo más mínimo. Con un punto de sutura en su rostro, el Papa había de seguir cumpliendo con la misión que lo trajo a Colombia, seguido por millones de católicos: la cumplió sin eludir uno solo de los actos programados. Y mediante su mensaje verbal y sus oraciones en silencio, invitó a la reconciliación e hizo revivir la esperanza. Convocó, una y otra vez, a la tolerancia y la convivencia y exhortó al tejido de un solo lazo de colombianos integrados en la consolidación de una paz estable y duradera.  La obligación de quienes fuimos catequizados por el Papa durante cinco días seguidos es la de convertirnos en “esclavos de la paz para siempre”.

     Y es que el máximo jerarca de la Iglesia Católica vino a dejarnos tareas, retos, desafíos, lo cual, en los colombianos, católicos, cristianos y los de otras fe —las ovejas de ese incansable Pastor al que hoy, reinstalado de nuevo en la Santa Sede, no dudamos en alabar— no han de generar temores ni sensaciones de incapacidad para corresponder al lúcido pensamiento papal. Lo manifestado por él en Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena ha sido PALABRA DE DIOS. El

El Papa Francisco saluda y bendice a los cartageneros y visitantes de otros lugares del país y el mundo que se volcaron en las calles de La Heroica, en esta postal en el Centro Histórico, para recibir a la bondad hecha hombre.

Obispo de Roma, el suramericano Jorge Mario Bergoglio, ha sido, por cien

horas continuas, instrumento en Colombia para expresar la voz y los buenos deseos del Todopoderoso.

     Al fin y al cabo Papa de los pobres, este domingo Francisco visitó San Francisco, un barrio pobre de Cartagena, y allí escuchó atentamente testimonios que alertan sobre el grave peligro que se cierne sobre muchas niñas y adolescentes producto de la trata, el turismo sexual y la prostitución. “Estas niñas y adolescentes desean con todo su corazón ser mujeres dignas de vivir en nuestra sociedad”, afirmó la Hermana Blanca, miembro de la obra Talitha Qum, que se yergue como protectora de esta población en estado de vulnerabilidad.

     “Estamos en una de las zonas más pobres de la ciudad” y “hemos optado por la persona de Jesús y su mensaje”, dijo el Padre Elkin Acevedo Carrasquilla, párroco de San Francisco.

     Tras estas intervenciones el Papa Francisco bendijo la primera piedra de las casas para los habitantes de calle de la obra Talitha Qum y conoció las acciones que esta obra social, viene desarrollando para prevenir el turismo y explotación sexual.

     Por su parte, una representante de la Misión Social María Revive, explicó al Papa que la tarea, de un grupo de laicos, ha sido salir a las periferias a ayudar a habitantes de la calle. “Es una realidad de muchas caras, sobre todo de caras ocultas, por ello vamos al encuentro de quien ha sido excluido por esta cultura del descarte”, señaló.

     Luego, el Papa Francisco, en papamóvil, recorrió el barrio, tuvo el percance producto de una frenada, pero a pesar del incidente el Papa siguió su recorrido a pie, saludó a los niños del barrio e ingresó a la casa de doña Lorenza. La bendijo el Papa, gracias a la labor que la señora realiza en favor de los niños del sector que día a día los alimenta.

     En la casa de la señora Lorenza fue revisado, “se cambió en mi casa, lo curaron, hizo todo, bendijo todo”, dijo la líder comunitaria.

     Como ya todo el mundo lo sabe, la señora Lorenza alimenta diariamente a más de 100 niños de escasos recursos de su comunidad.

     "Me agarro la mano, me abrazó fuerte, me dio un beso en la mejilla y me estrechó la mano fuerte y me dijo usted vale mucha doña Lorenza", aseguró la cartagenera.

     Después, durante sus palabras en los entornos de la iglesia de San Pedro Claver, el Papa destacó la experiencia que tuvo en el populoso sector cartagenero: “He bendecido las primeras piedras de dos instituciones destinadas a atender a personas con grave necesidad y visité la casa de la señora Lorenza, donde acoge cada día a muchos hermanos y hermanas nuestras para darles alimento y cariño. Estos encuentros me han

hecho mucho bien porque allí se puede comprobar cómo el amor de Dios se hace concreto, se hace cotidiano”.

     Una niña cartagenera invidente es tocada por la mano santa de Sumo Pontífice. El llanto de la madre no puede ser más emotivo. Y llena de fe, ha de esperar un milagro.

ORACIÓN POR VENEZUELA

     Durante el rezo del Ángelus el Papa Francisco expresó de manera particular su oración por Venezuela e hizo un llamado para que se rechace todo tipo de violencia en la vida política de ese país.

     “Expreso mi cercanía a cada uno de los hijos e hijas de esa amada nación, como también a los que han encontrado en esta tierra colombiana un lugar de acogida”, señaló el Papa. Luego hizo el siguiente llamado: “Desde esta ciudad, sede de los derechos humanos, hago un llamamiento para que se rechace todo tipo de violencia en la vida política y se encuentre una solución a la grave crisis que se está viviendo y afecta a todos, especialmente a los más pobres y desfavorecidos de la sociedad. Que la Virgen Santísima interceda por todas las necesidades del mundo y de cada uno de sus hijos. 

     Como siempre el Santo Padre concluyó saludando a todos los presentes y pidió:” no se olviden de rezar por mí”.

LA VIRGEN Y PEDRO CLAVER

     El Papa Francisco destacó la advocación de la Virgen de Chiquinquirá y a San Pedro Claver como modelos para trabajar por la dignidad de las personas, en particular por “los pobres y descartados de la sociedad”.

     “María de Chiquinquirá y San Pedro Claver nos invitan a trabajar por (…) aquellos que son abandonados, por los inmigrantes, por los que sufren la violencia y la trata”.

     Así mismo, recordó que todos los humildes y los pobres tienen dignidad y son imagen viva de Dios. “Todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, y a todos nosotros, la Virgen nos sostiene en sus brazos de hijos queridos”.

     Recordando la historia del lienzo de la Virgen de Chiquinquirá destacó a María Ramos, “una mujer sencilla” que “tuvo el valor y la fe de colocar esa imagen borrosa y rajada en un lugar destacado, devolviéndole su dignidad perdida”. Sobre esto el Papa aseguró que esta acción supuso encontrar y honrar a María “en lo que para los demás era despreciable e inútil”.

     El Papa aseguró que son “los pobres, los humildes, los que contemplan la presencia de Dios, a quienes se revela el misterio del amor de Dios con mayor nitidez”.

     Al referirse a San Pedro Claver señaló que él “sabía que el lenguaje de la caridad y de la misericordia era comprendido por todos” y que a través de la caridad se puede comprender “la verdad y la verdad reclama gestos de caridad”, subrayó.

     El Papa recordó que San Pedro Claver fue acusado injustamente de ser indiscreto por su celo y debió enfrentar duras críticas y una oposición por parte de quienes temían que su ministerio socavase el lucrativo comercio de esclavos. En relación a esto el Papa advirtió que “en Colombia y el mundo, millones de personas son vendidas como esclavos o bien mendigan un poco de humanidad, un momento de ternura, se hacen a la mar o emprenden el camino porque lo han perdido todo, empezando por su dignidad y por sus propios derechos”.

Con información de Conferencia Episcopal Colombiana

La última misa papal en Colombia

El Papa Francisco ofreció la última eucaristía de su Visita Apostólica a Colombia, en el muelle de Contecar. Foto de Emilio Aparicio- es.presidencia.gov.co

Santos despide a Francisco

El Papa Francisco es despedido en Cartagena por el Presidente Juan Manuel Santos y por su esposa María Clemencia Rodríguez, luego de su histórica Visita Apostólica de cinco días a Colombia. Foto de Juan David Tena - SIG.