De transmutación... de diciembre... de evocación…

     Por inquietud expresa del director, la producción de cuatro poetas amigos en torno a la Navidad se publica en esta actualización de El Muelle Caribe: uno, fallecido… Los otros tres, de periódicas apariciones en este semanario digital cultural de la región —“el mejor”, de acuerdo con la respetable opinión de un seguidor—… Frente a la disyuntiva de cuál de los cuatro textos debería iniciar este espacio poético, el director decidió definir por el orden alfabético de los apellidos. Y ellos son: Mizar, Pinto, Rivera y Vidal… Y se suman unos versos más, como cierre de lo que puede generar esta época en los sentimientos.

Alquimia del tiempo o tarjeta de Navidad

Por Luis Mizar

Quemaría afectos, rencores y temores con el fuego que despedirían sus manos en una tarde de diciembre, pródiga en vientos

aún visaje turbio en el escenario de un

sueño

del futuro razonador.

Purificaría células y sangre del tiempo

contaminado

que él sería, machacando su esencia

en un yunque con la piedra del olvido.

Anularía, sentidos, intuiciones, memoria y voluntad,

convirtiéndose en un punto evanescente.

Agradecería a esa tarde de jolgorio (Hoy
sospecha que
en forma de idea, desde alguna grieta de
su ser
lo aguaita, lo relata y lo analiza)
que hubiera comprendido su transmutación
y asumiéndose brizna de la nada, ignorante de la peligrosa especie humana,
libre de las ataduras del sí mismo
y de la responsabilidad que demanda el universo;
en esa venidera tarde de tarjetas navideñas
(siente su sabor a chocolate y a buñuelos en el paladar)
él, inmune al sentido de estas palabras no habría de recordar ni siquiera la desgarradura
que las dictó bajo el peso de un aguacero.

La Eternidad, diciembre 2017

Mi Niño de la esperanza

Por Emiliano Pintos

(Poeta chileno)

 

El rey de reyes, el Nazareno

viene despacio por el sendero

no trae perlas ni sonajero

pero una estrella guía su tiempo.

Tiene en sus ojos la clara luna

y entre sus manos el universo,

en un portal duerme tranquilo

mientras su madre, le vela el sueño.

Llegan pastores, vienen contentos

llegan los magos, traen recuerdos  

susurra el viento los aleluyas  

un niño eterno, baja del cielo.  

Eres mi niño del firmamento  

  traes la cura del sufrimiento  

  y entre campanas y alegres risas

  todos te damos la bienvenida.

  Mi niño de la esperanza

  nos traes sueños para el mañana.

Buenos Aires, diciembre de 2017

Poema a la Navidad

Por Abel Rivera García

Apenas llegas mi alma la siente.  

Sopla el viento y fulgura el sol  

el cielo se abre a un bello arrebol  

y mil recuerdos vienen a mi mente.  

Dulces villancicos de casta española  

resuenan alegres en mi corazón,  

los dulces regalos son de la ocasión  

y la gente en gran felicidad se enrola.  

Vecinos y amigos reunidos estaremos  

el siete gozoso de este alegre mes,

  disfrutando la fiesta de La Concepción.

  Y en la navidad, ¡oh!, ¡bendita navidad!

  muy ricos platillos se comen gustosos

  corros navideños de infancia feliz

  entonan los cantos al Niño Jesús.

  Que el año que viene la paz se concrete

  es el viejo anhelo de nuestro país.

  Que acabe el encono, que cese la guerra

  pues somos hermanos de una misma patria.

  ¡Colombia querida, por siempre serás!

Santa Marta, diciembre 7 de 2017

Olor a Navidad

Por Víctor Hugo Vidal Barrios

Ya el olor a navidad

se siente en cada suspiro

Reina la paz y el amor

en cualquier rincón escondido

Época de reconciliación

de abrazos y bendiciones

suenan los villancicos

en cúmulo de emociones

Para aquel que está por fuera

los recuerdos lo acompañan

quiere volver a su tierra

de costumbres que lo amañan

Desde El Muelle yo contemplo

el panorama azuloso

mi corazón como un templo

late y late presuroso

Un mensaje de paz

a todos yo les envío

es hora de que, en hermandad,

al Cristo “un vos confío”

Ya el olor se ha esparcido

en cada niño que juega

en el lucero encendido

en los brazos de la abuela

 

Ciénaga, Magdalena, 2017

Mirar sin sol, distante del Caribe

Por José Orellano

Once años ya…

¡y el terruño a la distancia!

Allende en lejanías,

arrúllome en hamacas de añoranzas

y mamo las tetas de Doña Nostalgia...

No brilla el Astro Rey...

¡Qué oscuro mirar,

en época de Navidad!, lejos de mi grey,

recreo mi Caribe: ¡téngole que evocar!