“El cronista soy yo” y un toque especial…

     Por Fernando Molina Molina

     Ese atardecer revestido de un sol radiante del primero de julio pasado, en el salón de tertulias de la Oca, Biblioteca Pública Julio Hoeningsberg, en Barranquilla, tuvo un toque especial…

     Nos había convocado el interés de conversar sobre un tema que hace parte de las manifestaciones folclóricas de la región Caribe, enriquecido de vivencias, anécdotas e historias de aquellos personajes que cultivaron la música de acordeón: los juglares vallenatos.

     Esos trashumantes que, al compás de las notas de su acordeón, se inspiraron para cantar y contar a su manera: tradiciones, amoríos, costumbres, leyendas y que aun subsisten en un mundo de cambios vertiginosos.

     Son historias dignas de evocar como patrimonio de nuestras raíces culturales. 

     El conversatorio se realizó en un ambiente de interés, de integración, de participación, escenario adecuado para que cada uno aportara sus saberes y enriqueciera la temática propuesta.

     Ahora, comparto con ustedes, apreciados lectores de El Muelle Caribe, un viaje imaginario para adentrarnos en esa región donde nacieron los cultivadores de la música de acordeón, viaje que había de tener, como referentes de consulta, libros de investigadores que nos permitieron conocer intimidades de estos cantautores y ejecutores del acordeón que nos dejaron un legado musical que jamás debemos desconocer porque forman parte de un patrimonio

inmaterial de la humanidad reconocido por la Unesco.

     Entre estos investigadores, presento imágenes y vídeos que ustedes amables lectores podrán apreciar de la región de los gestores o cultivadores de la música de acordeón. Imágenes que muy bien hacen

Juancho Polo Valencia, Alejo Durán y Emiliano Zuleta Baquero… Más juglaría, ¿para dónde? En videos, aspectos de su arte y de su vida que bien vale la pena volver a ver.

referencia a los instrumentos clásicos de esa música que se

conoce en la región Caribe, en todo el territorio colombiano y el resto del mudo como vallenata.

     En el curso del conversatorio centramos también nuestro interés en una breve reseña histórica sobre el origen de la música vallenata, información que nos permitió refrescar conocimientos sobre este fenómeno musical arraigado, especialmente, en nuestra costa caribe colombiana.

     Posteriormente, en el proceso evolutivo del vallenato, fueron incorporados otros instrumentos que dieron origen a un fenómeno musical que algunos de los juglares miraron con recelo y que tildaron de manera despectiva como la ‘Nueva ola’, de la cual formaron parte el bajo electrónico y otros instrumentos de percusión como los timbales, la guitarra acústica, la guitarra electro-acústica y las congas.

     En un breve intermedio del agradable conversatorio, se hizo un brindis para celebrar el hecho de estar reunidos, integrados, percibiendo lo significativo de

compartir aquellos instantes de felicidad que, comúnmente, la vida inmersa en los avatares de la asfixiante rutina nos priva de disfrutar.

     En  presencia de los invitados y amigos de la promoción 92 al 98  egresados de la facultad de derecho de la Universidad del Atlántico, de nuestro profesor Juan Bautista Barrios —del área de Derecho Constitucional y Administrativo, a quien rendimos un sentido reconocimiento—,  unimos nuestras voces con el acompañamiento de la guitarra y entonamos aquella canción titulada ‘El amor, amor’ composición que ha perdurado al través de los tiempos y  cuyo coro dice: “Este es el amor, amor, el amor que me divierte, cuando estoy en la parranda, no me acuerdo de la muerte”, con versos de la inspiración del abogado Eberto Pardo Fábregas, alusivos al agradable encuentro. 

     Posteriormente continuamos observando crónicas y entrevistas de Ernesto Mcausland sobre la visita que hizo a Flores de María, pueblito donde nació Alicia, la esposa de Juancho Polo valencia, composición musical que narra la dolorosa muerte de su ‘Alicia adorada’ y que se convirtió en un ícono de la música vallenata. Canción que, como tantas otras, se hallan guardadas en el baúl de los coleccionistas de estos clásicos de la música de acordeón.

     Compartimos también el vídeo sobre la historia de ‘La gota fría’, de la autoría de Emilianito Zuleta Baquero, en el cual pudimos despejar algunas dudas sobre la veracidad de los acontecimientos que dieron origen a esta canción que trascendió fronteras y que fue grabada por cantantes de talla internacional como Julio Iglesias, Paloma San Basilio y Carlos Vives, entre otros.

     Después de observar y disfrutar, en videos, de algunas historias que fueron fuentes de inspiración de temas como ‘La caja negra, ‘La muerte de Abel Antonio’, ‘Matilde Lina’, etc,  entramos nuestra atención en la entrevista que David Sánchez Juliao hizo al gran Alejo Duran y en la cual el protagonista cuenta su vida, sus divertidas  anécdotas y las vivencias que fueron inspiración de su variado repertorio: ‘Pedazo de acordeón’, ‘039’, ‘El mejoral’, ‘Fidelina’, ‘Altos del Rosario’ y otras, composiciones que fueron el  retrato de sus vivencias, amoríos y desengaños.

     Finalmente, después de un nutrido aplauso, concertamos el nuevo conversatorio para el mes de septiembre, cuya temática será: la música de acordeón de la región sabanera.

     Habrá entonces, como es de suponer, olor a Montes de María, hamaca y mochuelo. ¡Se las dejo ahí!

Historias en video: Alejo… Alicia Adorada… El ciego de oro…